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Ana López sigue sufriendo las consecuencias de la DANA dos años después de la catástrofe: “Estoy harta”

Ana López sigue sufriendo las secuelas de la DANA dos años después de la catástrofe
Ana López, de 'La isla de las tentaciones'. INSTAGRAM
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La reconstrucción tras la devastadora DANA que arrasó varios municipios de Valencia continúa siendo un proceso dolorosamente lento para miles de afectados. Borja González y Ana López están entre ellos y a día de hoy siguen sufriendo las consecuencias. La exparticipante de ‘La isla de las tentaciones’ ha denunciado públicamente a través de sus redes sociales las secuelas de una catástrofe que ocurrió hace ya dos años

En febrero de 2026, Borja alzaba la voz para denunciar que, 16 meses después del desastre natural, seguían viviendo en un quinto piso sin ascensor. La situación no ha mejorado y ahora ha sido Ana la que ha contado cómo el estado de su edificio sigue condicionando por completo su rutina diaria.

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La novia del exconcursante de ‘Supervivientes’ ha querido responder con total franqueza a la duda que más preocupa a su comunidad de seguidores. “La pregunta por excelencia es si todavía sigo sin ascensor, pues sí, sigo sin ascensor”, ha comenzado diciendo con notable frustración. 

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Sin embargo, lo que más indignación genera en la influencer es que el problema principal ya está resuelto pero aún así el ascensor no está operativo. “El ascensor está terminado desde hace tres semanas, pero hasta que no vengan a firmar un papelito como que está todo correcto, no funciona”, ha desvelado Ana, criticando abiertamente la lentitud de los trámites administrativos para un servicio tan básico. 

“Se necesitan tres semanas para que un señor venga a echar un ojo y firmar”, ha lamentado con ironía. La valenciana ha admitido estar al límite de sus fuerzas y ha pedido empatía a quienes intentan restarle peso a su complicada situación. “Me lo tomo con humor pero todos los que me decís que mejor, que así hago ejercicio, omitamos este comentario”, ha advertido. 

Para una madre con un niño pequeño, la realidad de no tener elevador en una quinta planta dista mucho de ser una simple rutina de gimnasio. “Cuando lo subes 3 y 4 veces cargada con la compra, o tener que buscar a alguien para que se quede con el niño porque no puedo con el niño y la compra…”, ha relatado sobre todos los inconvenientes que tiene en su día a día. 

Lo único que desea la influencer es que acudan cuanto antes al edificio a firmar el papel correspondiente para comenzar a utilizar de nuevo el ascensor. “Quiero dejar de subir escaleras, estoy harta”, ha terminado diciendo.