Bryan Johnson, el multimillonario que quería ser inmortal, sufre una enfermedad autoinmune: "Mi estómago se está comiendo a sí mismo"

Bryan Johnson
Bryan Johnson, el multimillonario que quería ser inmortal desvela que sufre una enfermedad autoinmune. Archivo
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Una muestra más de que el destino y la muerte son inevitables. Da igual el dinero que tengas, la vida sigue su curso. Bryan Johnson, el multimillonario de Silicon Valley que se gasta 1,8 millones al año en evitar el envejecimiento en su camino para ser inmortal, ha desvelado en sus redes sociales que padece una enfermedad rara: gastritis autoinmune.  "Tengo una enfermedad autoinmune. Mi estómago se está comiendo a sí mismo", ha reconocido él mismo.

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Se trata de una enfermedad crónica en la que el sistema inmunitario ataca por error células sanas del revestimiento del estómago. Con el tiempo, puede afectar a la absorción de nutrientes esenciales, provocar déficits de vitamina B12, anemia y aumentar el riesgo de complicaciones en el tejido inflamado.

Según explica Johnson, se trata de una afección que afecta a entre un 2% y un 5% de la población y casi nadie lo sabe. "Cuando era niño, comía cereales azucarados, bebía refrescos con mucho azúcar y devoraba comida rápida. Me convertí en padre joven de tres hijos y empecé a construir un negocio. Compaginando todo ese estrés y el ritmo constante de trabajo, descuidé mi salud y gané 40 libras -unos 18 kilogramos-. En pocos años, caí en una depresión profunda y crónica. En algún momento de ese periodo, mi cuerpo empezó a desarrollar un proceso autoinmune que afectó primero a mi tiroides y luego al revestimiento de mi estómago", confiesa.

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"La gastritis atrófica autoinmune (AIG) causa daños irreversibles: deficiencia nutricional, anemia y, a largo plazo, un mayor riesgo de cáncer. Cuando se descubre la AIG hoy en día, la atención médica convencional se da por vencida, afirmando que no hay nada que se pueda hacer salvo controlar la enfermedad, por muy graves o letales que sean sus efectos”, ha destacado el hombre obsesionado por la inmortalidad.

Precisamente ha siso su obsesión por la salud y ganarle años al cuerpo la que finalmente ha desvelado su enfermedad.  "Durante 11 años, tuve el hierro bajo, sin anemia. Continuábamos tratando de incrementar los niveles de hierro a través de la comida y la suplementación, pero nada funcionaba". Finalmente, en mayo de este año, tras una serie de exámenes que incluyeron una colonoscopia, endoscopia, análisis de biomarcadores en sangre y cinco biopsias gástricas, consiguió dar con el diagnóstico. Ahora, el objetivo de Johnson y su equipo es tratar de resolver su gastritis autoinmune, ofreciendo también un tratamiento para otras personas que padecen la enfermedad.

Pero Bryan Johnson no parece desanimado en su batalla para acabar con las enfermedades y para convertir su cuerpo en algo especial. “En la era de la IA, la multiómica y el ADN, las proteínas y las células diseñadas a medida, ninguna enfermedad debe considerarse incurable simplemente porque nadie haya intentado curarla con las tecnologías actuales”, dice ahora como su nuevo propósito vital. Los médicos dicen que la enfermedad que parece es crónica y no tiene cura.

Bryan Johnson es conocido mundialmente por el documental de Netflix 'No te mueras. El hombre que quiere vivir para siempre'. Y por algunas de sus acciones para lograr que su cuerpo retroceda en el tiempo. De hecho, llegó a usar el plasma sanguíneo de su hijo adolescente con la esperanza de rejuvenecer su cuerpo hasta los 18 años, en su búsqueda de la eterna juventud. No solo eso, ya dice que gran parte de sus órganos tienen ahora una edad de 18 años.

Una rutina para no envejecer

Para lograrlo, el día a día de Bryan se ha convertido en una rutina contra el envejecimiento. Lo primero que hace Johnson tras levantarse a las 5,30 de la mañana es pesarse. Pero su báscula le dice, además de los kilos, el peso de sus músculos, el de sus huesos, el índice de masa corporal, el porcentaje de grasa y el porcentaje de agua, informa Uppers.

Tras colocarse un dispositivo que controla y registra sus constantes vitales toma 75 miligramos de hierro, y 250 mg de vitamina C y realiza unos 15 minutos de meditación. Luego desayuna un vaso de agua al que añade dos gramos y medio de creatina, ocho gotas de manganeso, 125 microgramos de yodo líquido, 20 gramos de péptidos de colágeno, dos cucharadas de espermidina, 500 mg de cacao y una cucharadita de canela.

Después se toma una cucharada de aceite de oliva virgen extra. Todo esto lo acompaña con 25 pastillas de distintos complementos vitamínicos o minerales como la hormona DHEA, litio, metformina, cúrcuma, taurina, ubiquinol, melatonina.

Johnson también se expone a primera hora del día a una lámpara de 10.000 lux, una intensidad que busca imitar la claridad del amanecer. Después no deja nada al azar. Su vida es un conjunto de suplementos - se ha llegado a tomar hasta 100 pastillas diarias- , entrenamiento, sauna a 93 grados, gorra láser para estimular el crecimiento del pelo y terapia de luz roja e infrarroja. No falta el hielo para proteger su fertilidad. Es vegano y consume 2.150 calorías exactas cada día. Lleva una vida espartana, sometido a constantes controles por un equipo de más de 30 profesionales de la salud que le rodean.

El programa seguido por Brian Johnson cuesta al año 2 millones de dólares, y se puede seguir en una web donde se explican todos los pasos que se están dando y los resultados obtenidos. Ahora su batalla se centrará en vencer su enfermedad autoinmune.