Vitolo, un talento lastrado por las lesiones que no logró triunfar en la hostelería, pero protagonizó un gran cambio físico

Tras la retirada, Vitolo se ha mantenido activo en el mundo del deporte, centrándose en el ciclismo y la musculación
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A Victor Machín Perez (1989) lo conocen todos como Vitolo. Nacido en Las Palmas de Gran Canaria, es uno de los exfutbolistas españoles que marcó la década de los 2010 y también uno de los jugadores con peor suerte que han pasado LaLiga. En la Primera División de España disputó 203 partidos, participando en 53 goles y jugando más de 12.000 minutos. Son números que firmarían la mayor parte de futbolistas profesionales, pero ha quedado la sensación de que el canario podría haber hecho incluso más si el físico le hubiera respetado un poco.
Pese a todo lo que sufrió el jugador, su carrera ha sido más que exitosa. Primero ganó tres veces la Europa League con el Sevilla y luego fue campeón de Supercopa de Europa y de Primera División con el Atlético de Madrid. Hitos que compagina con cinco temporadas en la Unión Deportiva Las Palmas, el equipo de sus amores, y con 12 partidos como internacional en la selección española. Con ‘La Roja’ sí le queda una espinita clavada al jugador, que nunca llegó a ser convocado para una Eurocopa o Mundial.
Un futbolista mermado por las lesiones
Si hablamos de Vitolo como un jugador con una particular mala suerte es porque sus problemas de lesiones empezaron muy pronto. Después de años en la cantera de la UD Las Palmas, debutó con el primer equipo el 28 de agosto de 2010. Lo hizo directamente como titular y, a las órdenes de Paco Jémez, siguió siendo un habitual en los onces hasta finales del mes de noviembre. Fue entonces cuando, en un partido contra el Rayo Vallecano, sufrió una rotura completa del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Es una de las peores lesiones que puede sufrir un futbolista, y a él le llegó con 20 años cuando su carrera solo acababa de empezar.
El fútbol le dio algo de tregua durante los siguientes años, pudiendo vivir una buena etapa en Las Palmas tras su recuperación y siendo decisivo en el Sevilla que ganó tres veces seguidas la Europa League. Incluso en esa buena época ya se intuía que algo en esa rodilla derecha no había terminado de curarse correctamente. Entre las temporadas 2015-16 y 2019-20, que por edad deberían haber marcado su mayor pico de forma, se perdió 45 partidos por lesión. Vitolo aprovechó bien esos momentos en los que el físico le permitía jugar, pero tantas lesiones hacían imposible mantener el ritmo competitivo y estar en plenitud física.

Durante las dos últimas temporadas de su carrera, Vitolo apenas pisó el césped. Una lesión en el muslo le hizo estar de baja cuatro meses a principios de 2023 y, a las pocas semanas de volver, se rompió de nuevo el ligamento cruzado de la rodilla derecha. Al recuperarse estuvo a punto de fichar por un club de emiratos, pero no llegó a firmar debido a los problemas físicos. Ahí, decidió no jugar más. “Lo pasé tan mal con las lesiones que dije que quería desaparecer un poco del mundo y estar con mi familia. Tuve tres operaciones y fueron nueve o diez meses para recuperarme de cada una de ellas”, explicó Vitolo tras su retirada.
La vida de Vitolo después del fútbol
En lo personal, Vitolo está casado con Leticia Rodríguez y es padre de Thiago y Daniela, dos mellizos de once años a los que han tratado de no exponer en redes sociales. Pese a ello hay algo que sí sabemos sobre Daniela: quizá sea quien siga los pasos de su padre. En mayo de 2026 la Federación Española de Fútbol publicó un artículo en el que informaba de que la niña había sido convocada para la selección canaria sub-12. “Tiene en casa un referente, aunque ella reconoce que se fija en Aitana Bonmatí”, publicaba la RFEF.
Tras la retirada, Vitolo se ha mantenido activo en el mundo del deporte, centrándose en el ciclismo y la musculación, llegando a sorprender con un notable cambio físico en las redes sociales. También ha aparecido en diferentes medios para hablar sobre su historial de lesiones, su situación actual o incluso recordar algunos capítulos de su vida de los que se arrepiente, como cuando dejó plantado al Sevilla apenas un día después de renovar con el club.
En cuanto a negocios, Vitolo probó suerte en la hostelería pero no tuvo éxito. “Cuando empecé monté un restaurante. No me salió bien. Pensaba ‘por aquí pasará mucha gente… A mínimo que lo haga bien…’. Duré un año. De números no es que perdiera mucho dinero, pero era muy sacrificado. Me gusta controlar lo que hago”, explicaba. Actualmente apadrina un campus de fútbol veraniego y vive tranquilo en Las Palmas de Gran Canaria dedicándose a su familia, el gimnasio y otras aficiones.
