El emotivo homenaje a la pareja de submarinistas fallecida en Biarritz: 150 surfistas forman un círculo con sus tablas en el mar

Una tabla de surf
Surfistas y amigos han homenajeado en Biarritz a la pareja fallecida hace dos semanas. Magnific
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Salomé Lasla Boireau (34 años) y Louis Bel Chabauty (33) murieron el pasado miércoles 24 de junio tras un desprendimiento de rocas que acabó con sus vidas mientras practicaban pesca submarina en la playa Miramar, en Biarritz, Francia. Este martes, surfistas y familiares les homenajearon en la misma playa siguiendo una tradición y ritual surfista que consiste en formar un círculo sobre sus tablas dentro del agua.

Cerca de 150 personas acudieron al arenal, según recoge el medio francés ‘Sud Oest’. A eso de las 20h de la tarde, con una flor en la mano izquierda y la tabla de surf bajo el brazo derecho, los surfistas se lanzaron a las olas.

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Entre los amigos que acudieron a darle el pésame, había algunos portugueses. Louis acababa de comprar una casa en la isla de Madeira con dos de sus parientes, Geoffroy y Arthur. “Era un tipo estupendo, con todas las cualidades del mundo”, declaró uno de ellos al citado medio. “Su único defecto era que no sabía bailar”, añadió con una sonrisa.

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A pesar de las condiciones meteorológicas, el homenaje pudo llevarse a cabo. “Era difícil hacer un círculo completo con el viento”, confesó uno de los amigos presentes. Mientras tanto, en la orilla, quienes no tenían tabla acompañaron el gesto depositando flores que eran arrastradas por el Cantábrico.

La madre de Salomé protagonizó un emotivo momento cuando, a bordo de una embarcación de los socorristas de la SNMS, se unió al círculo de surfistas para dispersar las cenizas de su hija en el mar.

Uno de los momentos más emotivos de la tarde fue cuando la madre de Salomé, a bordo de una embarcación de los socorristas de la SNSM, se unió al círculo de surfistas para dispersar las cenizas de su hija en el mar.

Un buzo se salvó de la tragedia

Ambos submarinistas estuvieron acompañados de una tercera persona que resultó ilesa físicamente, pero que tuvo que ser atendida por los servicios de emergencia debido a la conmoción y el shock.

Este testigo, un buzo amigo de las víctimas, habría visto cómo las rocas sepultaban este pasado 24 de junio los cuerpos de sus dos compañeros. La pared de piedra, de aproximadamente 2000 metros cúbicos, se desplomó a última hora de la tarde, sobre las 20:30 horas.