Familia Real Británica

Nuevo varapalo para el expríncipe Andrés: la policía británica investigará el caso de Virginia Giuffre, quien le acusó de abuso sexual

El príncipe Andrés en una imagen de archivo.. Cordon Press
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El cerco sobre el expríncipe Andrés vuelve a estrecharse. Más de un año después de la muerte de Virginia Giuffre, la mujer que le denunció por abusos sexuales, las autoridades británicas han dado un nuevo paso que sitúa de nuevo al hermano del rey Carlos III en el centro de la polémica.

La Policía de Thames Valley ha decidido ampliar las pesquisas y se desplazará a Estados Unidos para entrevistar a la familia de Giuffre e investigar tanto sus denuncias por abuso sexual como posibles irregularidades cometidas durante la etapa en la que Andrés ejerció como representante comercial de Reino Unido.

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La decisión supone un nuevo golpe para la ya deteriorada imagen del que fuera duque de York, apartado desde hace años de la vida institucional de la monarquía británica y convertido en una de las figuras más controvertidas de la familia real.

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Aunque Andrés continúa negando cualquier conducta delictiva y nunca ha admitido responsabilidad alguna por las acusaciones formuladas contra él, la investigación policial permanece abierta y sigue sumando nuevas diligencias.

Los detalles de la investigación

Según ha adelantado 'The Times', las autoridades viajarán a Estados Unidos para mantener encuentros informales con el hermano y la cuñada de Virginia Giuffre. El objetivo no será solo repasar las acusaciones que ella realizó contra el expríncipe, sino también reconstruir el contexto de los hechos y recopilar toda la información que pueda resultar útil para la investigación.

Además, los agentes continúan solicitando documentación a distintas instituciones tanto británicas como estadounidenses. Entre ellas figuran archivos relacionados con Jeffrey Epstein, expedientes de la Policía Metropolitana de Londres y documentación del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

También estudian la posibilidad de interrogar a antiguos escoltas, funcionarios y otras personas que pudieron tener conocimiento de los hechos investigados.

Las autoridades han insistido en que siguen recabando pruebas y mantienen abierta la posibilidad de recibir nuevos testimonios de posibles víctimas o testigos que puedan aportar información relevante.

Virginia Giuffre, la principal denunciante de Andrés

Virginia Giuffre fue una de las principales denunciantes de la red de explotación sexual liderada por Jeffrey Epstein y su colaboradora Ghislaine Maxwell. Durante años sostuvo que, siendo menor de edad, fue víctima de tráfico sexual y obligada a mantener relaciones con hombres, entre ellos el entonces príncipe Andrés.

En 2021 presentó una demanda civil en Nueva York contra el hijo de Isabel II, acusándole de haber abusado sexualmente de ella cuando tenía 17 años en varias ocasiones. Andrés rechazó siempre las acusaciones y defendió públicamente su inocencia.

Sin embargo, antes de que el caso llegara a juicio, ambas partes alcanzaron un acuerdo económico extrajudicial valorado en torno a 12 millones de libras. El pacto evitó la celebración del juicio, aunque el expríncipe nunca reconoció responsabilidad alguna por los hechos denunciados.

La muerte de Giuffre en abril de 2025 conmocionó a la opinión pública internacional y pareció cerrar cualquier posibilidad de escuchar nuevamente su testimonio. Sin embargo, la publicación de sus memorias póstumas y ahora la investigación policial pretende analizar de nuevo su versión de los hechos a través de las personas más cercanas a ella.

La delicada situación del expríncipe Andrés

La situación del expríncipe Andrés lleva años arruinada. Desde la desastrosa entrevista concedida a la 'BBC' en 2019, en la que intentó defenderse de las acusaciones relacionadas con Epstein, su posición dentro de la familia real quedó prácticamente destruida. Después perdió sus funciones oficiales y fue apartado de la representación institucional de la Corona. También desapareció prácticamente de los actos públicos, mientras Buckingham ha tratado de marcar distancias con su figura.

Todo empeoró el año pasado, cuando la policía británica empezó a investigarle por supuesto abuso de poder e irregularidades durante su etapa como enviado comercial. Entonces, Carlos III decidió retirarle sus títulos, obligándole incluso a abandonar su residencia y trasladarse a una nueva para mantenerlo, en la medida de lo posible, más alejado del círculo institucional.

La situación alcanzó su punto más crítico el pasado febrero, cuando el tío del príncipe Guillermo fue detenido e interrogado durante más de 11 horas bajo sospecha de conducta indebida durante su cargo público.

La policía también registró sus propiedades ubicadas tanto en Windsor como en Norfolk mientras buscaban documentos, mensajes o cualquier material que pudiera esclarecer la relación entre el antiguo miembro de la realeza y la red de contactos de Epstein.

Desde el pasado mes de mayo, el caso ya no se limita a posibles delitos relacionados con abuso de poder o mala conducta en cargo público, sino que también incluye acusacaciones de conducta sexual inapropiada. Otra de las líneas de investigación más sensibles gira en torno a una mujer que asegura haber sido trasladada a Windsor en 2010 "con fines sexuales". 

Después de años intentando dejar atrás el escándalo que marcó definitivamente su vida pública, la decisión de la Policía británica de seguir investigando demuestra que las consecuencias del caso Epstein continúan muy presentes y que el nombre del hermano del rey Carlos III sigue ligado a una de las mayores crisis que ha vivido la monarquía británica en las últimas décadas.