La princesa Mette-Marit recibe el alta tras su trasplante de pulmón: ya está en la misma casa en la que su hijo Marius cumple condena
La esposa del príncipe Haakon de Noruega ya ha regresado a su residencia, el Palacio de Skaugum, el domicilio en el que ahora cumple prisión domiciliaria su primogénito
El refugio de Mette-Marit tras el trasplante de pulmón: así es la residencia donde la princesa de Noruega afrontará su nueva vida
La Casa Real de Noruega ha comunicado este martes una de las noticias más esperadas de las últimas semanas. La princesa Mette-Marit ha recibido el alta hospitalaria un mes después de someterse a un trasplante de pulmón, una intervención que marcó un antes y un después en medio de la fibrosis pulmonar que padece desde 2018.
El anuncio llega, además, apenas un día después de conocerse que su hijo mayor, Marius Borg, cumple arresto domiciliario en la misma residencia real que su madre y el príncipe Haakon, el Palacio de Skaugum, una decisión que ha vuelto a situar a la familia en el foco mediático. Y es que ahora, la princesa y su primogénito, se encuentran en el mismo domicilio.
En un comunicado difundido por el Palacio Real, se confirma que la evolución médica de la princesa ha sido favorable y que, tras varias semanas ingresada en el Rikshospitalet de Oslo, continuará ahora su recuperación desde casa. La propia princesa ha querido pronunciarse también al respecto.
El mensaje de Mette-Marit y Haakon de Noruega
"Estoy profundamente agradecida. En primer lugar, quisiera agradecer a todos los que eligen la donación de órganos. Me ha dado el regalo de la vida, y las palabras no alcanzan para describir lo agradecida que me siento por ello".
Asimismo, ha trasladado que "quisiera aprovechar esta oportunidad para agradecer a todos los que me han acompañado en este largo camino: mi familia, médicos, cirujanos, enfermeros, fisioterapeutas y demás personal sanitario, y a todos aquellos que contribuyen de manera invaluable al sistema de salud noruego cada día".
Finalmente, ha querido "enviar un saludo muy especial a mis amigos con fibromialgia". "Han sido excepcionales durante una de las etapas más difíciles de mi vida. Vivir con fibrosis no es para cualquiera, y no pasa un día sin que piense en lo fuertes que son. Agradezco enormemente la atención que he recibido durante mi enfermedad por parte de tantas personas en toda Noruega. Me ha dado fuerzas cuando más las necesitaba. Muchísimas gracias".
Por su parte, el príncipe heredero Haakon ha confesado que es "un gran alivio tener a la princesa heredera de vuelta en casa tras su hospitalización". "Todos estamos muy contentos de que la primera fase haya transcurrido tan bien. También estamos muy impresionados con el Hospital Universitario de Oslo. Si bien sabemos que nos espera un largo camino de recuperación y que pueden surgir complicaciones, nos sentimos muy satisfechos de haber llegado hasta aquí".
Aunque el alta supone un paso decisivo, la recuperación dista mucho de haber terminado. El Palacio recuerda que ahora comienza un largo periodo de rehabilitación física, controles médicos y adaptación al tratamiento inmunosupresor que deberá seguir de por vida para evitar el rechazo del órgano trasplantado.
Por ese motivo, la princesa continuará alejada de la agenda institucional hasta que los especialistas consideren que puede retomar progresivamente sus compromisos oficiales.
"Durante los próximos seis meses, la princesa heredera recibirá formación y un seguimiento exhaustivo para detectar posibles complicaciones como el rechazo y las infecciones. En un buen curso de la enfermedad, suele transcurrir aproximadamente un año antes de que la afección pase a una fase más estable.", ha afirmado el jefe del departamento de neumología del Rikshospitalet, Are Holm.
Junto a su polémico hijo mayor, Marius
La buena noticia sobre su recuperación llega, sin embargo, en un momento delicado para la familia real noruega. Hace menos de 24 horas trascendió que su hijo Marius, fruto de una relación anterior a su matrimonio con Haakon, cumplirá arresto domiciliario en la residencia de Skaugum mientras continúa su proceso judicial.
El Tribunal del Distrito de Oslo ha decidido que Borg permanezca las próximas cuatro semanas en arresto domiciliario mientras se resuelve el recurso presentado contra la sentencia de cuatro años de prisión que recibió el pasado mes de junio.
Aunque la condena ya ha sido dictada, todavía no es firme, por lo que los jueces han considerado que puede cumplir esta fase del procedimiento fuera de la cárcel. Eso sí, estará bajo estricta vigilancia y con una tobillera electrónica que controlará todos sus movimientos mientras continúa el proceso judicial que mantiene en vilo a la familia real de Noruega.