Cher gana el juicio por derechos de autor contra la viuda de Sonny Bono, pero tendrá que pagar más de un millón de euros en honorarios
La cantante demandó a Mary Bono, viuda de Sonny Bono, alegando que había sido privada de los ingresos que le correspondían de parte de su repertorio musical
La vida familiar de Cher, que cumple 80 años: un novio 40 años menor que ella, su complicada relación con sus hijos y abuela por sorpresa
Después de casi cinco años de enfrentamiento judicial, Cher ha conseguido que la justicia estadounidense confirme que mantiene su derecho a percibir los royalties derivados del catálogo musical de Sonny & Cher. Sin embargo, la artista no podrá recuperar el gran coste económico que le ha supuesto el litigio y deberá afrontar de su propio bolsillo más de un millón de euros en honorarios de abogados, un desenlace que empaña una victoria legal que parecía definitiva.
La resolución supone el último capítulo de una disputa que comenzó en octubre de 2021, cuando la cantante demandó a Mary Bono, viuda de Sonny Bono, alegando que había sido privada de los ingresos que le correspondían por canciones históricas como 'I Got You Babe' o 'The Beat Goes On'.
Cher reclamaba entonces una indemnización de un millón de dólares al considerar que se estaban vulnerando los términos del acuerdo de divorcio firmado con Sonny Bono en 1978.
El origen del conflicto
La historia se remonta décadas atrás. Tras su divorcio, Cher y Sonny Bono pactaron repartirse a partes iguales los beneficios derivados de la explotación editorial de las canciones creadas durante su etapa como dúo musical. Ese acuerdo garantizaba a la artista el 50% de los ingresos por publicaciones musicales.
Cuando Sonny Bono falleció en un accidente de esquí en 1998, la gestión de su patrimonio pasó a manos de su viuda, Mary Bono, y de sus herederos. Durante años ambas partes continuaron percibiendo los derechos de autor conforme al acuerdo alcanzado tras el divorcio.
La situación cambió cuando Mary Bono recurrió a una disposición de la Ley de Copyright de Estados Unidos que permite a autores o herederos recuperar determinados derechos de explotación transcurridos varios años desde su cesión.
Según Cher, esa maniobra se utilizó para dejar de abonarle las cantidades que le correspondían, pese a que sus derechos nacían de un contrato de divorcio y no de la titularidad de los derechos de autor propiamente dichos.
La justicia dio la razón a Cher pero tendrá que asumir los costes legales
En mayo de 2024, un juez federal concluyó que la posición de la cantante era correcta. La sentencia estableció que el derecho contractual de Cher a recibir royalties era independiente de los mecanismos de reversión contemplados en la legislación estadounidense sobre propiedad intelectual.
En consecuencia, el tribunal determinó que Mary Bono no podía eliminar unilateralmente esos pagos y condenó a la parte demandada a abonar más de 418.000 dólares en regalías que habían quedado retenidas durante el conflicto judicial.
Tras obtener esa sentencia favorable, Cher solicitó al tribunal que Mary Bono asumiera también los gastos derivados del procedimiento judicial.
La cantante reclamó concretamente 1.023.605,30 dólares en concepto de honorarios de abogados, argumentando que todos esos gastos habían sido necesarios para defender con éxito sus derechos.
No obstante, el juez John A. Kronstadt ha rechazado ahora esa petición al considerar que el litigio se resolvió como un incumplimiento contractual y no como una polémica regulada directamente por la legislación federal sobre derechos de autor.
Ese matiz jurídico ha resultado decisivo. Al no aplicarse las normas federales de copyright en materia de costas, el tribunal ha concluido que cada parte debía hacerse cargo de sus propios gastos legales.
Además, la documentación judicial contempla unos 10.000 dólares adicionales en costes derivados del procedimiento, por lo que la factura total para la cantante supera ampliamente el millón de dólares, una cifra equivalente a más de un millón de euros al cambio actual.
Cher y Sonny Bonno
Cher y Sonny Bono fueron una de las parejas más populares de la música y la televisión estadounidense durante las décadas de 1960 y 1970. Además de triunfar con numerosos éxitos internacionales, protagonizaron el célebre programa televisivo 'The Sonny & Cher Comedy Hour', convirtiéndose en un fenómeno de la cultura popular.
Tras su separación, ambos desarrollaron carreras muy diferentes. Cher consiguió una trayectoria excepcional como cantante y actriz, mientras que Bono inició una carrera política que le llevó a ejercer como alcalde de Palm Springs y después como congresista de Estados Unidos hasta su fallecimiento en 1998.
Casi tres décadas después de su muerte, el legado artístico que ambos construyeron juntos continúa siendo objeto de disputas legales. Aunque Cher ha conseguido preservar su derecho a seguir percibiendo los royalties de aquellas canciones que marcaron una época, la batalla judicial deja un sabor agridulce: la artista ha ganado el fondo del asunto, pero el coste de defender sus derechos superará el millón de euros.