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El refugio de Carlos Herrera en Cádiz: un municipio en el que tiene una casa con vistas al mar con rica gastronomía

Fotomontaje con Carlos Herrera en primer plano y, al fondo, la playa de Bonanza. Cordon Press y Wikipedia/Anual
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Nació en una localidad del interior de Almería, y su conexión con Andalucía es tanto personal como profesional: allí trabajó tanto en radio como en televisión. Ahora, tras un curso marcado por la intensa actualidad y después también de haber asistido a la boda de su hija Rocío Crusset, Carlos Herrera pasa parte del verano en tierras andaluzas, ya que allí tiene su refugio. En concreto, en uno de los municipios gaditanos más demandados en verano, y no solo por sus playas, sino también por sus vistas, por su gastronomía y por su impresionante patrimonio cultural.

La magnífica casa de Carlos Herrera: de estilo mediterráneo, rodeada de naturaleza, junto al mar y con piscina

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Sanlúcar de Barrameda ha sido históricamente uno de los puntos de atracción turística más boyantes del sur. Allí adquirió el periodista, hace 35 años, su refugio junto a su entonces mujer, Mariló Montero. Se trata de una vivienda de estilo mediterráneo, de paredes encaladas y varias alturas. En el sótano está construida la bodega, que cuenta además con barra de bar y sirve de zona de tertulias. Además de los espacios habituales de cualquier vivienda, un gimnasio, un despacho y hasta un altar forman parte del interior de esta residencia vacacional que tanto Herrera como sus hijos y su ex se reparten en verano.

Fuera se puede apreciar la cercanía al mar, a escasos metros de la orilla. El amplio jardín cuenta con una zona de descanso, así como una piscina. Un lugar en el que disfrutar, sobre todo en verano, del clima benévolo de la costa gaditana.

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Sanlúcar de Barrameda, un paraíso junto a Doñana y el Atlántico

De Sanlúcar destaca su privilegiada ubicación: allí desemboca el Guadalquivir. En la otra orilla del gran río andaluz está el Parque Natural de Doñana, que establece el límite natural entre las provincias de Huelva y Cádiz. Doñana es la mayor reserva ecológica de toda Europa, lo que, junto a la propia desembocadura del río, marca la identidad del municipio andaluz que ha conquistado a Carlos Herrera: en Sanlúcar queda poca vegetación y fauna autóctonas debido a la apuesta por el urbanismo, pero su cercanía a Doñana, junto con excepcionales jardines palaciegos, hacen de este lugar un rincón único en la costa.

Sus impresionantes playas son solo parte del encanto de Sanlúcar, también conocido como Puerto Lucero. El sobrenombre le viene de la época romana, ya que allí se erigía un templo a Venus, la diosa del lucero. Pero el día que no apetezca nadar en el Atlántico hay muchísimo que hacer. Porque Sanlúcar de Barrameda cuenta con un conjunto histórico-artístico digno de visitar. Por mencionar solo algunos de los muchísimos monumentos que adornan el lugar, está el impresionante palacio de Orleans y Borbón, construido a finales del XIX como residencia de verano, que estuvo a punto de ser demolido en los últimos años de la dictadura y que finalmente se recuperó para convertirlo en sede del ayuntamiento. 

También merece una visita el palacio de los duques de Medina Sidonia, hoy sede de la Fundación Casa Medina Sidonia: construido en torno al siglo XVI, conserva un arco de herradura del antiguo ribat andalusí del siglo XII sobre el que dicho palacio fue construido. Y sin duda hay que ver el castillo de Santiago, mandado construir por los Medina Sidonia a finales del siglo XV. Iglesias, conventos y ermitas componen un amplio conjunto de arquitectura religiosa que embellece las calles de este municipio.

Por supuesto, nunca hay que dejar atrás la maravillosa gastronomía gaditana, construida en gran parte en torno al pescado y al marisco: langostinos, galeras y almejas, junto al famoso cazón en adobo y las celebradas tortillitas de camarones son parte de la esencia de este rincón del sur y uno de los motivos por los que decenas de miles de veraneantes se desplazan hasta allí cada verano.