Suicidio

Investigan el suicidio de Javier, un zapatero de 60 años que iba a ser desahuciado en l’Hospitalet de Llobregat y que dejó una nota de despedida

Los Mossos d'Esquadra han abierto una investigación tras el hallazgo de un hombre muerto con signos de violencia en el casco urbano de Manresa
Imagen de archivo de los Mossos d'Esquadra. INFORMATIVOS TELECINCO
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l’Hospitalet de LlobregatLos Mossos d'Esquadra investigan el suicidio de un hombre en la localidad barcelonesa de l’Hospitalet de Llobregat. Al parecer, este hombre de 60 años se habría suicidado tras conocer que iba a ser desahuciado de un local comercial en el que también dormía de forma frecuente del municipio barcelonés.

El medio de comunicación 'La Vanguardia' ha podido conocer gracias a fuentes que investigan el caso de Javier, este hombre de 60 años y que trabajaba como zapatero, que habría dejado por escrito "que se quitaba la vida fruto del próximo desalojo".

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Una carta de despedida

La información coincide con la ofrecida por el diario 'El Món', cuando apuntaban que Javier habría dejado una carta en la que explicaba que "había decidido suicidarse porque iba a ser desahuciado y no tenía capacidad de paralizar el proceso".

El suicidio de este zapatero de 60 años se conoció cuando un amigo del fallecido paseaba este pasado martes por la calle Martí i Blasi, en el barrio de la Florida, y vio la persiana del local a medio abrir. Un día más tarde, este mismo hombre volvió a pasear por el local de Javier y al que la persiana seguía a medio abrir dio aviso a Emergencias.

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Al recibir la denuncia, varios Mossos d'Esquadra se acercaron hasta la zapatería y encontraron el cadáver de Javier junto a la nota que había dejado.

Medios locales como 'Nació Digital' han podido conocer gracias a personas cercanas al fallecido que Javier se encontraba muy angustiado porque en los próximos días tenía que abandonar el local. Por eso, el hombre que vivía en un estudio situado en otro barrio del municipio, pasaba varias noches en el interior de la zapatería.

Ahora, los agentes de los Mossos d'Esquadra y el Ayuntamiento de l’Hospitalet de Llobregat investigan la muerte de Javier.

Otros suicidios por desahucios

La presión inmobiliaria está detrás de muchos desahucios llevados a cabo en los últimos años en Cataluña, a los que entidades que trabajan por el derecho a la vivienda intentan hacer frente con protestas ante los domicilios de las personas afectadas, sobre todo si son vulnerables.

El caso de Olga, una mujer de 54 años que se suicidó el 7 de septiembre tras haber sido desahuciada meses antes en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), reabrió el debate sobre la actuación de administraciones y juzgados ante situaciones de extrema fragilidad.

En Barcelona, el último desalojo de una persona vulnerable afectó este lunes a una mujer con una discapacidad reconocida del 36 % en la calle Sardenya, según el Sindicat de Llogaters (Sindicato de Inquilinos), que subraya que el propietario de todo el bloque controla la totalidad del edificio, conr 24 viviendas y dos locales.

La movilización vecinal ha logrado aplazar algunos casos y la Sindicatura de Greuges (similar al Defensor del Pueblo) media en conflictos como el del Bloc Papallona, en el Eixample.

La Generalitat ha anunciado expedientes contra empresas que transforman edificios residenciales en 'colivings' y, cuando no se puede evitar la pérdida de la vivienda, activa junto a los ayuntamientos recursos de emergencia y alternativas residenciales.

Ayuda contra el suicidio

En España, disponemos de varios recursos como el Teléfono de la Esperanza (717 003 717) o el Teléfono Contra el Suicidio (911 385 385), dedicados a la prevención de este problema. Además, la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones ha atribuido el 024 como número de teléfono corto y gratuito que ofrecerá un servicio anónimo y confidencial durante las 24 horas.