Sandra Bullock rompe su silencio sobre la muerte de su pareja, Bryan Randall, tres años después: "Me pidió que no lo contara, me aislé"

Sandra Bullock en una imagen de archivo
Sandra Bullock en una imagen de archivo. Cordon Press
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Sandra Bullock ha hablado por primera vez sobre uno de los episodios más dolorosos de su vida: la enfermedad y muerte de Bryan Randall, su pareja durante ocho años. El fotógrafo falleció el 5 de agosto de 2023, a los 57 años, después de tres años sufriendo esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que la pareja decidió mantener en la más estricta intimidad.

Tres años después de su muerte, la actriz ha decidido sincerarse. Lo ha hecho durante su participación en el pódcast 'SmartLess', presentado por Jason Bateman, Will Arnett y Sean Hayes, donde ha roto su silencio sobre cómo vivió aquellos años.

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El episodio, que está disponible de forma anticipada para algunos suscriptores, llegará al resto de plataformas el próximo 24 de agosto.

Sandra Bullock en una imagen de archivo

"Empecé a llorar la muerte de Bryan cuatro años antes de que falleciera. Creo que, por dónde estaba él en su proceso, tanto física como mentalmente, empecé a llorar a Bryan cuatro años antes de que falleciera. Algo había cambiado", ha narrado.

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Asimismo, se ha sincerado sobre cómo fue perder poco a poco a la persona que amaba: "La persona se fue mucho antes que el cuerpo". La intérprete ha reconocido que no cree haber asimilado lo que estaba sucediendo hasta después de su muerte porque, durante la enfermedad, se encontraba atrapada por los cuidados, pruebas y decisiones. "No creo que llegara a asimilarlo hasta después de que falleciera, porque estás simplemente en una cinta de correr, ¿sabes?", ha desvelado.

El secreto que Bryan Randall quiso mantener hasta el final

Una de las grandes dificultades para Bullock fue que Randall decidió desde el principio que su diagnóstico no se hiciera público. La actriz respetó su voluntad incluso cuando eso significaba cargar sola con el peso de la situación.

"Él me pidió que no lo contara. Sé por qué me lo pidió. No me permitían hablar de ello. Esa fue la petición y lo intenté; la respeté", ha señalado la protagonista de 'La proposición'.

La decisión supuso un golpe emocional para ella, porque tampoco podía recurrir a sus personas de confianza. "Ni siquiera podía contárselo a Amanda Anka, la mujer de Jason Bateman. No podía contárselo a nadie. Mi hermana fue la única que lo supo durante un tiempo", ha subrayado.

Sandra Bullock en una imagen de archivo

Esa hermana era Gesine Bullock-Prado, una de las personas que acompañaron a Sandra durante aquellos años. Con el tiempo, la actriz terminó compartiendo la situación con algunas amigas íntimas, entre ellas Jennifer Aniston y Amanda Anka.

El secretismo resultó todavía más complicado porque parte de la enfermedad transcurrió durante la pandemia de coronavirus, cuando las restricciones y el aislamiento hicieron que cuidar de una persona enferma resultara todavía más difícil. Bullock ha aseverado que guardar silencio "me aislé durante el proceso".

Una enfermedad que cambió por completo su vida

Bullock ha descrito el diagnóstico de ELA como "traumático" y un "proceso de eliminación a lo largo de un año", durante el cual tuvieron que regresar una y otra vez a las consultas médicas y someterse a diferentes pruebas.

"Hay momentos en los que tienes que volver una y otra vez y te dan todas estas metas, estas cosas que tienes que hacer, estas pruebas de fuerza, estas pruebas de respiración, todas esas cosas", ha contado.

En ese sentido, ha recordado también sus experiencias familiares con la enfermedad. Su padre sufrió diversos problemas de salud y su madre padeció cáncer, circunstancias que, según ella, hicieron que el concepto de enfermedad no le resultara desconocido ni aterrador. "No me asusta, no la enfermedad en sí. No me asusta. Puedo ver y estar cerca de prácticamente cualquier cosa", ha indicado.

Sandra Bullock en una imagen de archivo

Cuidando a sus hijos

Lo más complicado, ha explicado, era que no estaba atravesando aquella situación solo como pareja y cuidadora. También tenía que proteger y acompañar a los niños de la familia.

Durante aquellos años, Bullock estaba criando a sus dos hijos, Louis y Laila, junto a Randall, quien también tenía una hija de una relación anterior, Skylar Staten Randall. La actriz adoptó a Louis en 2010 y a Laila en 2015, mientras que Skylar era la hija de Randall.

La enfermedad de Bryan afectaba, por tanto, a toda una familia que tenía que aprender a convivir con una realidad cada vez más difícil.

"Tenía dos niños pequeños que estaban afrontándolo, sobre todo una niña pequeña que lo veía como una figura paterna", ha contado Bullock en referencia a Laila y al vínculo que Randall había construido con sus hijos.

Quién era Bryan Randall

Bryan Randall empezó su carrera como modelo antes de dedicarse profesionalmente a la fotografía. Su camino se cruzó con el de Sandra Bullock en 2015, cuando fue contratado para fotografiar el cumpleaños de Louis, el hijo mayor de la actriz.

A partir de entonces comenzó una relación que se mantuvo deliberadamente alejada de los focos. Ese mismo año hicieron su relación más pública al acudir juntos a la boda de Jennifer Aniston y Justin Theroux. Durante los ocho años siguientes, ambos formaron una familia alejada de la exposición mediática.

Sandra Bullock y Bryan Randall

Nunca llegaron a casarse, pese a los rumores que surgieron en determinados momentos, pero Bullock dejó claro que el fotógrafo era mucho más que una pareja para ella. En 2021, la actriz se refirió a Randall como "el amor de mi vida".

Su relación llegó después del matrimonio de Bullock con Jesse James, con quien estuvo casada entre 2005 y 2010.

Tras la muerte de Randall, Bullock decidió reducir su exposición pública y centrarse en sus hijos y en su recuperación. La actriz, que ya había anunciado una pausa profesional para dedicar más tiempo a su familia, necesitó ese periodo después de la pérdida. Y no ha sido hasta ahora, tres años después de la muerte de Randall, cuando la actriz ha decidido romper aquel silencio.