El funeral del que fue soberano de Noruega durante 35 años tendrá lugar este próximo miércoles, 9 de septiembre, en la catedral de Oslo
La impactante imagen de Marius Borg trasladando el féretro del rey Harald: en el Palacio de Oslo y junto a la familia real de Noruega
La asistencia de Marius Borg al funeral del rey Harald V es uno de los temas más sonados que rodea a la gran despedida del soberano noruego. Y es que se trata de una circunstancia excepcional. El hijo de la reina Mette-Marit se encuentra bajo arresto domiciliario con tobillera electrónica mientras recurre su condena a cuatro años de prisión. Aun así, la Justicia noruega le ha permitido salir temporalmente para participar en las ceremonias de despedida de quien fue su abuelo político y una figura muy cercana para él.
El funeral tendrá lugar este próximo miércoles, 9 de septiembre, en la catedral de Oslo, y tendrá entre sus numerosos asistentes a un miembro de la familia cuya presencia no estaba, ni mucho menos, garantizada. Marius, primogénito de la actual reina de Noruega que tuvo antes de casarse con el entonces príncipe Haakon. El joven podrá estar junto a la familia real en la despedida del monarca.

El permiso especial y en qué consiste
Todo ha sido posible gracias a un permiso especial por parte de las autoridades noruegas. El hijastro del rey Haakon se encuentra bajo arresto domiciliario con una pulsera electrónica en Skaugum, la residencia de los reyes, después de haber sido condenado el pasado junio a cuatro años de prisión por un amplio conjunto de delitos, entre ellos, dos violaciones. Su situación judicial, además, todavía no es definitiva porque ha recurrido la sentencia.
Ante la situación en la que se encuentra el Palacio, se le ha permitido abandonar el lugar en el que se encuentra recluido para participar en los actos relacionados con la muerte de Harald.
La primera ocasión en la que pudo beneficiarse de esta excepción fue el pasado 31 de agosto. Aquel día, Høiby acudió al Palacio Real de Oslo para participar, junto al resto de hijos y nietos de Harald, en el solemne traslado del féretro del monarca hasta la capilla del Palacio Real.
La imagen no pasó desapercibida: Marius, que no forma parte de la línea de sucesión al trono, caminó junto a los miembros de la familia real y participó en el traslado del ataúd de Harald. Aunque no es hijo biológico de Harald, el monarca era su abuelo político y mantuvo una relación estrecha con él desde que Mette-Marit comenzó su relación con Haakon.
Y ahora, también podrá acudir al funeral de Estado. La excepción se repetirá este miércoles.
En el sistema penitenciario de Noruega, el permiso para abandonar temporalmente la prisión o el arresto domiciliario debido a la muerte o funeral de un familiar se conoce legalmente como 'velferdspermisjon' o 'velferdspermisjon por medynk', es decir, licencia compasiva o por razones humanitarias.
Este mecanismo, regulado principalmente por la Ley de Ejecución de Penas de Noruega y las directrices del Servicio Correccional Noruego, prioriza la justicia restaurativa y la reintegración. Por ello, se considera un principio de decencia humana básica conceder a los internos la oportunidad de despedirse de sus seres queridos cercanos, ya sean padres, hijos, cónyuges o figuras paternas equivalentes.
Eso sí. No se lo conceden a todos. Las autoridades penitenciarias o judiciales realizan una evaluación de riesgos antes de autorizarlo, la gravedad del delito, el peligro de fuga y si existe algún riesgo para la seguridad pública.
Dependiendo de la peligrosidad del recluso o de su situación procesal, en el caso de Marius bajo arresto domiciliario, la salida temporal estará regulada bajo el uso obligatorio de una tobillera electrónica durante los actos fúnebres de Harald V. Además, todos los traslados se coordinarán bajo supervisión y control de seguridad.

Cuatro semanas más bajo arresto tras su condena
Su asistencia al funeral se produce, además, después de que se haya prolongado su régimen de arresto domiciliario.
La Fiscalía había solicitado que permaneciera bajo esta medida cuatro semanas más, más allá del 7 de septiembre, y el joven aceptó la prolongación, según explicó su abogado Petar Sekulic.
La decisión también pretendía evitar que su situación judicial provocara nuevas controversias durante los días de duelo por Harald.
Fue el pasado 15 de junio cuando el Tribunal de Distrito de Oslo lo declaró culpable de 34 delitos y le impuso una pena de cuatro años de prisión. Entre los hechos por los que fue condenado figuran dos delitos de violación, agresiones físicas, amenazas, conductas sexualmente ofensivas y varios incumplimientos de órdenes de alejamiento.
Borg negó las acusaciones más graves y recurrió la sentencia. Por este motivo, su situación continúa abierta mientras se tramita el recurso.

