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El príncipe Harry y Meghan Markle, obligados a sacar a sus hijos del colegio en Reino Unido por motivos de seguridad

Harry y Meghan Markle en una imagen de archivo.
El príncipe Harry y Meghan Markle en una imagen de archivo. Cordon Press
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El regreso del príncipe Harry y Meghan Markle a Reino Unido, después de seis años instalados en California, acaba de verse marcado por un inesperado cambio de planes para sus hijos. El príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco, han tenido que abandonar el colegio británico en el que acababan de comenzar el curso por motivos de seguridad. Una decisión que llega solo dos días después de que ambos comenzasen las clases.

La noticia ha sido confirmada por un portavoz de los duques de Sussex, que ha querido dejar claro que la decisión no tiene relación alguna con el colegio, sus profesores ni la atención que recibieron Archie y Lilibet durante los primeros días. Se trataría de un problema que ha detectado el equipo de seguridad de la familia relacionado con los desplazamientos diarios.

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El príncipe Harry y Meghan Markle en una imagen de archivo

"El cambio de colegio de los niños se tomó después de hablar con el equipo de seguridad de la familia sobre las cuestiones prácticas de sus actuales circunstancias", ha explicado el representante de Harry y Meghan, tal y como recogen medios británicos.

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La familia, ha añadido, está "extremadamente agradecida" a los profesores y al personal por el cariño, los cuidados y el esfuerzo que han dedicado a sus hijos, y ha subrayado que la decisión "no debe interpretarse en modo alguno como una reflexión sobre el colegio o la excepcional atención" que han recibido allí. Ahora, los pequeños serán trasladados a otro centro.

El problema estaría, por tanto, en el trayecto entre el domicilio familiar y el centro educativo, y no en las instalaciones del colegio. Según las informaciones conocidas, la distancia y el tráfico de la zona complicaban el dispositivo de seguridad que acompaña a la familia. Para el equipo encargado de proteger a los Sussex, mantener esos desplazamientos a diario no resultaba práctico.

Ni el nombre del colegio que han abandonado ni el del nuevo centro han sido hechos públicos. Tampoco se ha revelado la ubicación exacta del domicilio en el que Harry, Meghan y sus hijos se han instalado en Reino Unido por motivos de privacidad y seguridad.

Harry y Meghan Markle en una imagen de archivo.

El regreso a Reino Unido que cambia la vida de Archie y Lilibet

El cambio se produce pocas semanas después de que los Sussex decidieran establecer de nuevo su residencia familiar en Reino Unido. Harry, Meghan y sus hijos habían vivido desde 2020 en California, donde Archie y Lilibet han pasado toda su infancia.

El regreso supone, por tanto, un importante cambio para los pequeños. Es la primera vez que ambos están escolarizados en Reino Unido. Ambos comenzaron el curso británico la semana pasada, con la intención de sus padres de que conocieran más de cerca el país de origen de Harry y sus raíces británicas.

La decisión de trasladarles ahora de centro ha dejado claro, sin embargo, que con la adaptación de la familia a su nueva vida británica se enfrentan a unas circunstancias de seguridad muy diferentes a las que tenían en Estados Unidos.

El príncipe Harry y Meghan Markle en una imagen de archivo

La seguridad, el gran problema que Harry lleva años denunciando

La cuestión no es nueva para el príncipe Harry. Desde que abandonó sus funciones como miembro de la familia real en 2020, la seguridad en Reino Unido se ha convertido en uno de los principales puntos de conflicto entre el duque de Sussex y las autoridades británicas.

Tras el conocido como 'Megxit', Harry y Meghan dejaron de disponer automáticamente de la protección policial que recibían como miembros en activo de la familia real. El príncipe ha recurrido judicialmente esta decisión y ha defendido en numerosas ocasiones que sigue existiendo un riesgo real para él y su familia cuando se encuentran en Reino Unido.

Harry llegó a llevar al Ministerio del Interior británico ante los tribunales para intentar recuperar un nivel de protección que consideraba necesario. Sus recursos no prosperaron y la situación de seguridad de los Sussex continuó siendo distinta a la de los miembros de la familia real.

Actualmente, Harry y Meghan cuentan con su propio equipo privado de seguridad, que corre a cargo de la pareja. Sin embargo, sus escoltas privados no disponen de las mismas facultades que los agentes de policía británicos ni tienen acceso a información de inteligencia de organismos como MI5 o MI6.

Harry y Meghan Markle en una imagen de archivo.

Ahora, la vuelta de la familia a Reino Unido ha provocado que las autoridades vuelvan a estudiar su situación. El Royal and VIP Executive Committee, conocido como RAVEC, el organismo encargado de valorar la protección de determinadas personalidades públicas y miembros de la familia real, ha comunicado a Harry que su situación será sometida a una nueva evaluación. Meghan tendrá además su propia revisión de seguridad, la primera desde que ambos abandonaron la vida institucional de la Corona.

En el caso de Harry, una evaluación de riesgos ya se había realizado el pasado mes de julio, pero en aquel momento quienes analizaban su situación no sabían que el príncipe iba a trasladar de nuevo a su mujer y sus dos hijos a Reino Unido. El nuevo escenario familiar y la escolarización de Archie y Lilibet han cambiado las circunstancias.