Cultura

Rafael Rodríguez Rapún, el amor de Lorca que sale en 'La bola negra': "guapetón", futbolista y 14 años menor que el poeta

Federico y Rafael
Federico García Lorca y Rafael Rodríguez Rapún. Fotomontaje con imágenes de Cordon Press y Wikipedia
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A estas alturas, hayas o no visto ‘La bola negra’, sabrás que la película transcurre en tres planos temporales. En uno de ellos aparece un personaje que no solo tiene una gran presencia en el metraje, sino que fue alguien que existió en la vida real. Se llamó Rafael Rodríguez Rapún y fue uno de los amores de Federico García Lorca. De hecho, más allá del romance, tuvo mucha más presencia en su vida. Al margen de la ficción de la película, de la que no haremos spoilers, esta fue la vida del verdadero Rafael.

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Ingeniero de minas, futbolista y afiliado al PSOE

Rodríguez Rapún nació en Madrid en 1912, dentro de una familia de clase obrera, lo que no impidió que estudiara Ingeniería de Minas en la Universidad Central (germen de la actual Universidad Complutense): en aquellos años, el acceso a los estudios superiores solía estar reservado a las clases altas. En paralelo, Rafael se hizo socio del Atlético de Madrid, club en el que terminó jugando como futbolista. También se afilió al PSOE en 1932, en plena II República y, curiosamente, el año en el que transcurre una de las tramas de ‘La bola negra’. 

Según Ian Gibson, principal biógrafo de Lorca, Rafael era un hombre “guapetón, con éxito en el ligue con las mujeres”. Un actor de La Barraca, Luis Sáenz de la Calzada, describía al amante de Lorca con palabras como “cabello ensortijado, frente no muy amplia surcada por una profunda arruga transversal; nariz correcta que le daba, en cierta medida, perfil de estatua griega”. En 1933 decidió incorporarse a la mencionada mítica compañía teatral ambulante que fundó el poeta y dramaturgo. Fue entonces cuando Federico y Rafael se conocieron y comenzaron a intimar. 

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El hombre de las tres erres

Federico García Lorca llamaba a Rafael Rodríguez Rapún, y por motivos obvios, ‘el hombre de las tres erres’. Entre uno y otro había trece años de diferencia, lo que no impidió que ambos se enamoraran y mantuvieran una historia de amor que comenzó en la gira de verano de 1935, un año antes del asesinato del poeta.  

La relación entre ambos fue desigual, de idas y venidas, marcada por los celos del escritor y por la orientación sexual de Rodríguez Rapún, que se sentía atraído por las mujeres y que seguía intimando con ellas, pero que aun así quedó deslumbrado y fascinado por Federico. Se habla de un plantón en Valencia por parte del joven, que provocó una honda tristeza en García Lorca. La mayor parte de los estudiosos coinciden en que fue Rafael quien inspiró los ‘Sonetos del amor oscuro’.

Alberto Conejero, coguionista de 'La bola negra' y autor de 'La piedra oscura', obra de teatro en la que se inspira en parte la película, explicaba en sus redes sociales un detalle aparentemente menor, pero que dice mucho: en la agenda telefónica de Rafael, Federico García Lorca es el único nombre junto al cual no aparece el número de teléfono. "Porque el teléfono de quien amas te lo aprendes de memoria".

Murieron el mismo día y con solo un año de diferencia

A Federico lo sacaron de la casa del poeta Luis Rosales, lo encarcelaron y lo fusilaron en la madrugada del 18 de agosto de 1936, un mes después de que comenzara la guerra civil. Rafael Rodríguez Rapún se alistó entonces al ejército republicano: llegó a tener el rango de teniente. Lo destinaron a Cantabria y murió en el hospital militar de Santander en agosto de 1937, a los 25 años, a causa de las heridas producidas por un bombardeo. Entre su final y el de su amante había transcurrido justo un año. Ian Gibson sugiere que se trató de un suicidio: “No puede seguir viviendo sin él”.