La vida del asesino de Mari Luz en prisión: Santiago del Valle "intentó contactar con menores a través de una ONG" y "empezó la carrera de Derecho"
Santiago del Valle, condenado por el asesinato de Mari Luz, intentó contactar con menores estando ya en prisión
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El asesinato de Mari Luz Cortés el 13 de enero de 2008 no solo conmocionó a España, sino que abrió una herida que sigue dejando huella 18 años después. Santiago del Valle, el autor del crimen, atrajo a la niña de cinco años cuando salió a comprar chucherías. El pederasta le tiró un peluche cerca, ella entró en su portal para devolvérselo y, entonces, la metió en su casa, donde la agredió sexualmente y acabó con su vida a golpes. El cuerpo de la pequeña fue abandonado en las marismas de la ría de Huelva y no se encontró hasta 54 días después, el 7 de marzo.
El caso adquirió una dimensión social inédita. Del Valle mató a Mari Luz cuando ya había sido condenado por abusar sexualmente de su propia hija y tratar de culpar falsamente a un profesor de gimnasia. "En aquel momento podría haber estado en la cárcel si esa sentencia, que era firme y estaba paralizada, se hubiera ejecutado. No llegó a estar en busca y captura", han explicado esta semana fuentes conocedoras del caso a la web de 'Informativos Telecinco'. Sobre el pederasta pesaban también otras condenas, de estafa y defraudación eléctrica, entre otras. Además, años antes del crimen, fue "investigado por la muerte de otro de sus hijos", ya que el "carrito fue atropellado cuando pasaba un taxi" y se barajó que lo pudieron empujar, aunque "no se llegó a probar" que estuviera implicado. Aquello se calificó como un "accidente".
Del Valle fue condenado en 2011 a 22 años de prisión por el caso Mari Luz. La responsabilidad penal se extendió también a su entorno más cercano: su hermana fue condenada a nueve años de cárcel por cooperar en el encubrimiento y su mujer recibió una condena por falso testimonio tras intentar desviar la investigación con declaraciones falsas. Aquellas resoluciones reflejaron que, tras la desaparición de la niña, existió un intento deliberado de proteger al autor y dificultar el esclarecimiento de los hechos.
Santiago del Valle saldría de prisión en 2041
El pederasta saldrá de prisión "en mayo de 2041", según los cálculos legales. Desde 2019 cumple la pena impuesta por el asesinato de Mari Luz, porque antes tuvo que cumplir las condenas que seguían pendientes. Además, cabe destacar que en el propio 2019 pidió que se acumularan todas las condenas que había contra él (hasta siete) para tratar de rebajar el total de años a cumplir, pero la Audiencia Provincial de Huelva lo rechazó. "Quería fijar el máximo de cumplimiento en 25 años. Pero le dijeron que no, que tenía que cumplir las condenas íntegras", detallan las fuentes consultadas por este medio, que no creen que Del Valle pueda acceder al tercer grado.
El criminal fue trasladado de cárcel en diversas ocasiones a lo largo de su condena. Uno de esos destinos fue la prisión de Albolote, en Granada, donde, según las fuentes citadas, se produjeron tensiones con otros internos. En ese contexto circularon comentarios sobre una "posible colaboración con funcionarios" en relación con cuestiones internas del centro, una circunstancia que habría generado un clima de hostilidad y rechazo entre parte de la población reclusa.
Posteriormente, fue trasladado a la prisión de Herrera de la Mancha, en Ciudad Real, una prisión de alta seguridad reservada a internos especialmente conflictivos o con alto riesgo. Allí ha permanecido entre rejas hasta la actualidad, donde ha compartido patio con otros criminales, como Tony King o Miguel Carcaño, a quien trasladaron recientemente a otra cárcel al ser acusado de haber tenido acceso a privilegios en el centro penitenciario.
Una imagen de aparente reinserción que duró poco tiempo
En prisión, Del Valle ha tratado de construir una imagen de aparente reinserción. Se matriculó en la carrera de Derecho a distancia, pero las fuentes consultadas consideran que sería más bien una estrategia personal para tratar de conseguir beneficios: "Yo aseguraría que no tiene la carrera. He tratado con él y no creo que sea una persona capaz de terminar esa carrera con los exámenes que se requieren".
Paralelamente, las mismas fuentes afirman que Del Valle "escribió un libro", una especie de manuscrito que nunca llegó a ver luz. En aquel documento intentaba explicar su versión, pero "contaba datos falsos y muchas mentiras": "Nadie aceptaría publicar algo así, como ha ocurrido también con José Bretón". Por otra parte, las fuentes citadas afirman que hubo interés en entrevistar en prisión al pederasta a cambio de dinero, pero que este declinó los encuentros. Esa negativa, no obstante, no respondería a un gesto de prudencia o ética personal, sino a una estrategia deliberada para evitar exponerse públicamente y eludir cualquier asunción de responsabilidad.
Además, su comportamiento volvió a encender todas las alarmas incluso dentro de prisión. Durante su estancia entre rejas, Del Valle "intentó establecer contacto con menores a través de una ONG de apadrinamiento infantil". Según las fuentes conocedoras del caso, "utilizó el nombre de su mujer para inscribirse en el programa" y, en la carta inicial, solicitó datos personales que excedían el marco permitido por la organización. La ONG detectó la irregularidad, canceló de inmediato el apadrinamiento y puso los hechos en conocimiento de Instituciones Penitenciarias y de la autoridad judicial, evitando que se produjera cualquier contacto con una menor. El episodio, que habría implicado a una "niña de Gijón", fue considerado como un indicativo de un riesgo claro de reincidencia sexual y contribuyó a cerrar la puerta a permisos o beneficios penitenciarios.
La familia de Mari Luz: tensión por el crimen y mirada al futuro
Mientras tanto, fuera de la cárcel, la tensión sigue viva en la familia de la víctima pese al tiempo transcurrido. El padre de la niña, Juan José Cortés, fue condenado recientemente por agredir a una tiktoker que se burló públicamente del asesinato, un episodio que evidenció hasta qué punto el dolor sigue presente y cómo el caso continúa generando reacciones.
Al mismo tiempo, la familia trata de encontrar espacios de normalidad y de futuro. En 2025, dos jóvenes familiares de Mari Luz ganaron un certamen de belleza gitana, un hecho simbólico que fue vivido como una pequeña victoria vital frente a la tragedia. Una alegría para un entorno que no olvida.
La familia de Mari Luz, además de afrontar la pérdida, no pudo hacer efectivo el cobro de las indemnizaciones fijadas tras el crimen. Del Valle carecía de patrimonio suficiente para responder a esas cantidades, aunque percibía una prestación vinculada a una discapacidad reconocida. En 2011, un juzgado ordenó el embargo de cerca de 7.000 euros de una cuenta bancaria a su nombre. Desde entonces, y según las fuentes consultadas, podría seguir percibiendo una ayuda de cuantía limitada, pero estaría sometida a los mecanismos de embargo previstos por la ley. Además, en el ámbito penitenciario, el procesado ha expresado en distintas ocasiones preocupación por su seguridad personal. A día de hoy, su horizonte de cumplimiento se extiende todavía durante al menos 15 años más.