Pedro María, Francisco, Romualdo, José y Bienvenido: la masacre que aún remueve Vitoria 50 años después

La placa que declara la iglesia de San Francisco de Asís Lugar de Memoria Democrática
La placa que declara la iglesia de San Francisco de Asís Lugar de Memoria Democrática.. Europa Press
  • Un 3 de marzo de 1976, cinco trabajadores de Vitoria morían asesinados por los disparos de la Policía Armada

  • El acto central será a las 18.30 horas, con una marcha entre la Catedral de María Inmaculada y la plaza de la Virgen Blanca

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Vitoria-GasteizTal día como hoy, un tres de marzo de 1976, de hace 50 años cinco trabajadores de Vitoria morían asesinados por los disparos de la Policía Armada. Otros cien resultaron heridos, la mayoría de bala, en la masacre perpetrada durante el desalojo de la iglesia de San Francisco de Asís, previamente gaseada. Su único delito fue participar en la asamblea obrera que aquel 3 de marzo de hace cinco décadas se había convocado en la parroquia del barrio de Zaramaga.

Pedro María Martínez Ocio, Francisco Aznar, Romualdo Barroso, José Castillo y Bienvenido Pereda. Nadie en Vitoria ha olvidado los nombres de los cinco asesinados, el más mayor tenía solo 32 años y el más joven solo 17. Durante años se les recordó casi en la clandestinidad; durante demasiado tiempo, familiares y amigos han exigido en soledad, verdad, justicia y depuración de responsabilidades, y desde hace un tiempo, con respaldo institucional. Pero quedan muchas cuentas pendientes: años de impunidad; que el Gobierno español siga sin asumir el papel del Estado en la matanza; memoria y verdad.

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Si hace 50 años, Vitoria, referente de la lucha obrera, era una ciudad llena de barricadas tras varias huelgas generales y tomada por los grises, este 3 de marzo de 2026, la ciudad volverá a verse cerrada al tráfico, con la circulación interrumpida y los servicios de transporte público alterados. Además, en la ciudad se desplegará un dispositivo especial de la policía para controlar el tráfico y por razones de seguridad.

Miembros de la asociación Martxoak 3 ante la iglesia de Zaramaga donde ocurrió la matanza
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Vitoria conmemora el 50 aniversario de la masacre que dejó cinco trabajadores muertos y más de cien heridos por los disparos de la Policía Armada. Aquella a la que Manuel Fraga, ministro de Gobernación, dio la orden de sacar como fuera de la iglesia de San Francisco a los miles de trabajadores reunidos dentro en asamblea, incluso tirando a matar.

Siete manifestaciones, 20 actos y una misa

A lo largo del martes, hay previstas hasta siete manifestaciones distintas, convocadas por organizaciones estudiantiles y sindicales, aunque se prevé que el acto más multitudinario sea el que se celebrará por la tarde. Este año, a diferencia de ocasiones anteriores, la manifestación no partirá de Zaramaga, lugar del crimen, sino que discurrirá, desde las 18.30 horas, entre la Catedral de María Inmaculada y la plaza de la Virgen Blanca. Una hora y media antes, a las 17 horas, esta vez sí en el monolito de la calle Vicente Manterola, Martxoak 3 realizará el tradicional homenaje a los cinco asesinados. Un lugar que a esa hora ya estará repleto de flores, dado que sindicatos, partidos políticos y otras organizaciones rendirán tributo desde primera hora de la mañana ante el puño en alto de hierro.

El Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Gogora, en esta fecha tan redonda ha organizado un acto institucional especial en el Palacio de Villa Suso a las 10 de la mañana, al que acudirán, entre otros, el lehendakari, Imanol Pradales.

El obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde, a través de una carta ha invitado a participar en una misa ‘in memoriam’ para rezar por los cinco "vecinos de nuestra ciudad injustamente asesinados en una época dura y de cambio en nuestro país". La eucaristía será a las 17.45 horas y estará presidida por el Obispo, como lo fue entonces, y concelebrada por sacerdotes de la Diócesis acompañados de una representación de numerosos laicos corresponsables. "Aquella jornada dejó una huella profunda en la memoria colectiva de Vitoria-Gasteiz. Recordar y rezar por quienes perdieron injustamente la vida es un acto propio del cristiano y que habla de humanidad", ha afirmado, para añadir que "la Iglesia, que estuvo y estará en la memoria del 3 de Marzo, se suma así a los muchos actos organizados para esta jornada conmemorativa por el 50 aniversario".

Iglesia de Zaramaga, símbolo de la lucha

La alcaldesa, Maider Etxebarria, ha presidido hoy el acto de entrega por parte del Gobierno de España a la ciudad de Vitoria de la placa que declara la iglesia de San Francisco de Asís del barrio de Zaramaga como 'Lugar de Memoria Democrática', en el 50 aniversario de los trágicos sucesos del 3 de Marzo. El secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, ha destapado el distintivo de bronce junto a la alcaldesa en un encuentro en el que también ha participado la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José y el diputado general de Álava, Ramiro González. Dado que el templo está en obras, la placa será colocada una vez terminen las mismas.

El secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, ha destapado el distintivo de bronce junto a la alcaldesa, Maider Etxebarria

El pasado 23 de febrero, el BOE publicó la declaración de Lugar de Memoria “la iglesia de San Francisco de Asís de Vitoria. Los sucesos del 3 de marzo de 1976” tras la tramitación de un expediente que la alcaldesa solicitó al Gobierno de España hace dos años. Por eso, Etxebarria ha agradecido la inclusión del templo en el listado estatal tras recordar las consecuencias de la “desproporcionada intervención de la Policía Armada franquista” en un episodio “trágico” que se saldó con cinco muertos y más de cien heridos, muchos de ellos de bala.

Desde entonces, la iglesia de San Francisco se ha convertido “en un símbolo de la lucha por los derechos laborales y la libertad”, ha recalcado la regidora. Etxebarria ha afirmado que la placa que se colocará en el futuro Memorial “representa el sentimiento de una ciudad, el apoyo a las víctimas y la importancia de la lucha por la democracia y las libertades públicas. Y presidirá una iglesia que se ha convertido en símbolo de resistencia y dignidad frente a una dictadura”.