Una familia sevillana pide justicia tras la muerte de Juan Manuel en Reino Unido: “Estuvo 20 minutos en parada cardiorrespiratoria”
La familia de Juan Manuel Andrey, un sevillano fallecido tras una presunta agresión en Andover, Reino Unido, reclama respuestas sobre lo ocurrido la pasada Nochevieja y pide ayuda legal para esclarecer los hechos
La familia apunta a las imágenes de una cámara de seguridad que habrían captado el momento de la supuesta agresión
SevillaLa familia de Juan Manuel Andrey, un sevillano de 48 años natural de Mairena del Aljarafe, reclama respuestas tras su fallecimiento en la localidad británica de Andover, donde residía desde hace 11 años junto a su mujer, Victoria. Los hechos ocurrieron en la madrugada del pasado 31 de diciembre y están siendo investigados por la policía del Reino Unido.
Juan Manuel perdió la vida después de sufrir presuntamente una agresión en la vía pública que le provocó una caída hacia atrás y un fuerte golpe en la cabeza. El impacto le causó una parada cardiorrespiratoria prolongada y daños cerebrales irreversibles. Tras permanecer varios días con soporte vital, falleció el 3 de enero.
Su hermano, José María Andrey, ha relatado a la web de Informativos Telecinco los momentos previos y la incertidumbre que rodea todavía el caso. "Mi cuñada se encontraba mal esa noche y se acostó temprano. Mi hermano se quedó en el salón escuchando música. No sabemos por qué salió después de casa, si alguien lo llamó o por cualquier otro motivo, pero lo cierto es que salió a dar una vuelta y ya no volvió".
Según la información facilitada a la familia, Juan Manuel tuvo un encontronazo con otra persona en la calle. "Supuestamente le propinaron un golpe o un empujón de tal dureza que lo tiraron al suelo. Cayó de espaldas y se golpeó muy fuerte en la cabeza. En ese momento se le paró el corazón", explica su hermano.
20 minutos en parada cardiorrespiratoria
La familia asegura que estuvo alrededor de 20 minutos en parada cardiorrespiratoria antes de ser reanimado. “No tenemos claro si fue porque nadie lo atendió en ese momento o porque la ambulancia y la policía tardaron más de la cuenta. Lo que nos dijeron los médicos es que cuando consiguieron reanimarlo ya llevaba mucho tiempo sin oxígeno en el cerebro, y eso le provocó daños cerebrales muy graves".
Juan Manuel fue trasladado al hospital, donde lograron mantenerlo con vida gracias a soporte médico. "Nos dijeron que, en caso de que despertara, lo haría con secuelas muy graves: sin poder ver, sin poder caminar, con daños neurológicos irreversibles", señala José María.
Al menos, la familia tuvo tiempo desplazarse hasta Reino Unido y poder despedirse de él. "Mis padres, mis hermanos y yo pudimos viajar y estar con él hasta el final. Lo mantuvieron con vida hasta el día 3 de enero y pudimos acompañarlo. Ha sido durísimo".
En medio de todo ese dolor, la familia descubrió que Juan Manuel era donante de órganos. "Ha sido muy emotivo saber que su vida va a servir para salvar otras. Era una persona generosa, así que nos reconforta pensar que ha podido ayudar incluso después de irse".
La familia pide asesoramiento legal
Sin embargo, la familia sigue viviendo con una enorme incertidumbre por la falta de información clara sobre lo ocurrido. "Queremos respuestas. Queremos saber qué pasó exactamente y que nos ayuden con asesoramiento legal porque estamos muy perdidos", lamenta su hermano.
Según explica, la policía británica les ha comunicado que existe una cámara de seguridad en la zona donde ocurrieron los hechos y que incluso habría habido un detenido, pero desconocen su situación actual. "No nos cuenta con claridad si está en libertad, si sigue detenido ni en qué circunstancias se produjeron los hechos. La información nos llega a cuentagotas y muchas veces es confusa".
La familia insiste en que la versión de que no hubo intencionalidad, que es la que la policía les ha dado por el momento, no les convence. "Mi hermano medía 1,80 y pesaba 90 kilos. Para tirarlo al suelo de esa forma hay que tener intención de hacer daño. No fue un empujón cualquiera", subraya José María.
Además, recalca que la zona donde ocurrieron los hechos es un punto céntrico de Andóver, con numerosos pubs y tránsito de personas. "Es un cruce de varias calles, lleno de locales. Seguro que alguien vio algo. Nos cuesta creer que no haya testigos".
Las cenizas de Juan Manuel descansarán en Sevilla
La situación es especialmente complicada para Victoria, la pareja de Juan Manuel, que permanece en Reino Unido afrontando sola todos los trámites. "Está siendo muy fuerte y está haciendo todo lo que puede, pero está sola allí. Necesitamos ayuda, necesitamos que la embajada de España nos eche una mano y nos orienten legalmente para poder reclamar justicia".
En estos momentos, la familia espera a que se practique la autopsia para poder proceder a la incineración y trasladar las cenizas a Sevilla. "Queremos traerlo a casa. Aquí está todo el mundo destrozado. En Mairena nadie se cree lo que ha pasado".
Porque Juan Manuel era una persona muy querida, como recuerda su hermano. "Era divertido, cariñoso, buena gente, nunca se había metido en ningún problema. Jamás le oí una mala palabra hacia nadie. Por eso nos cuesta tanto creer que se hubiera metido en una pelea".
Para la familia, lo más importante ahora es conocer la verdad. "Solo queremos saber qué ocurrió realmente esa noche. Queremos justicia. No podemos quedarnos con esta incertidumbre".