Rescates por la crecida del río Guadalete: "Si no nos avisa el perro aparecemos flotando en la autovía"

Rescates por la crecida del río Guadalete: "Si no nos avisa el perro aparecemos flotando en la autovía"
Una imagen de los rescates en pedanías de Jerez de la Frontera. Imagen: Conchi Guerrero
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Más de 600 vecinos de varias pedanías de Jerez de la Frontera, en Cádiz, han sido ya evacuados de de sus viviendas por la crecida del río Guadalete. Es la consecuencia de las lluvias que no cesan y también del desembalse del agua de pantanos que están al límite de su capacidad, informa Lídice Benito.

En La Ina, por ejemplo, se ha tenido que recurrir a lanchas para evacuar a 300 vecinos. "Lo único que hemos podido salvar son mis medicinas y el perro". Unos perros que, también, alguna vida también han salvado. "Si no nos avisa el perro aparecemos flotando en la autovía". Si no es por ellos, reconocen los vecinos, algunos no se hubieran dado cuenta de la repentina crecida del río.

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Rescates casa por casa: "Desalojamos a mayores que han vivido aquí toda su vida"

Los rescates se han producido casa por casa. La policía ha desalojado a los más de 170 vecinos que viven en El Portal y El Portalillo, dos pedanías de Jerez de la Frontera. "Estamos desalojando a gente familias mayores que han vivido ahí toda la vida, pero ahora la situación es muy complicada".

En la misma situación están en hasta 14 zonas rurales de toda la comarca por la crecida del río Guadalete que ha alcanzado el nivel rojo al superar los seis metros de altura.

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En la barriada de las Pachecas, con el helicóptero, la Guardia Civil ha tenido que salvar a varias familias. "Está todo anegado, desde las casas a los campos de cultivo"

Con el agua subiendo cada vez más, los agentes han tenido que rescatar a medio centenar de personas. "No es un problema tanto porque el agua vaya a llegar a las viviendas sino porque la pedanía se queda completamente incomunicada".

Unas inundaciones que destrozan proyectos, futuros y perturban vidas. "La última vez me costó varios meses de depresión, esperemos que esta vez me coja con más fuerza", dice uno de los afectados tras ver cómo su restaurante se inunda de nuevo.

Y en La Ina, en otra pedanía también inundada, se han tenido que recurrir a lanchas para evacuar a 300 vecinos. "Lo único que hemos podido salvar son mis medicinas y el perro".

Este ha sido también el único medio para salvar a varios perros, que alguna vida también han salvado. "Si no nos avisa el perro aparecemos flotando en la autovía". Algunos no se hubieran dado cuenta de la repentina crecida del río.