El órgano histórico de la Catedral de Granada vuelve a sonar tras un arduo proceso de restauración: así fue el concierto de estreno
Construido entre 1744 y 1746, este instrumento forma, junto a su gemelo del lado del Evangelio, uno de los conjuntos más sobresalientes de la organería barroca europea
La restauración ha sido llevada a cabo por el maestro organero Joaquín Lois, quien ha intervenido tanto en el mueble como en la mecánica, la tubería, el diapasón, la lengüetería y los fuelles
El órgano de la epístola de la Catedral de Granada volvió a sonar este 7 de abril con toda su fuerza y esplendor tras un arduo proceso de restauración. Un órgano que fue bendecido en su estreno y que contó con la presencia de diversas autoridades, entre ellas la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, la consejera de Cultura, Patricia del Pozo, y la consejera de Fomento, Rocío Díaz.
Un concierto de estreno que estuvo interpretado por la organista titular del templo catedralicio, Concepción Gutiérrez Vivas, y enmarcado en la celebración del Lunes de Pascua.
Un instrumento barroco de gran importancia
Construido entre 1744 y 1746 por el maestro organista Leonardo Fernández Dávila, natural de Vélez-Málaga, con la colaboración del mallorquín Jorge Bosch, organero de los reyes Carlos III y Carlos IV, este instrumento forma, junto a su gemelo del lado del Evangelio, uno de los conjuntos más sobresalientes de la organería barroca europea. Se sitúa en la tribuna sur del coro central de la Catedral de Granada, bajo el arco más próximo al crucero, frente a su órgano homólogo.
Se trata de un instrumento de excepcional factura y grandes dimensiones: alcanza los 17 metros de altura, 8 de anchura y hasta 3 de fondo en algunas zonas de su perímetro. Su fachada se articula en tres castillos, uno central y dos laterales, estos últimos con cinco tubos por lado, de 26 palmos, construidos en madera y recubiertos de chapa metálica. Dispone de tres teclados manuales de 49 notas, con octava tendida, y contras diatónicas de 26 y 13. Sobre los manuales se distribuyen 75 medios registros y un total de 3.443 tubos sonoros, a los que se suman 300 tubos mudos que completan la arquitectura del mueble.
Recuperando su sonido y estética originales
La restauración ha sido llevada a cabo por el maestro organero Joaquín Lois, quien ha intervenido tanto en el mueble como en la mecánica, la tubería, el diapasón, la lengüetería y los fuelles. La actuación ha permitido recuperar su estructura musical original, así como su carácter sonoro y su estética primitiva. Asimismo, se ha incorporado una nueva sección de seis fuelles de cuña, documentados históricamente.
El proceso ha implicado el desmontaje integral del instrumento, con el fin de corregir intervenciones inadecuadas, racionalizar su estructura y reconstruir elementos perdidos o ajenos a su estilo.
No es la primera intervención
Aunque ha sido objeto de diversas intervenciones a lo largo del tiempo, la última en 1971, el órgano conserva su esencia como órgano ibérico barroco. Como uno de los grandes instrumentos construidos en catedrales españolas del siglo XVIII, permitió a Fernández Dávila introducir innovaciones notables, como la Trompeta Universal, el Clarín Imperial o el Flautado Imperial. La complejidad de sus recursos y su disposición ofrecen a los organistas, tanto de ayer como de hoy, un amplio campo de exploración sonora y expresiva.
El órgano cuenta con una consola en ventana situada en la fachada, con tres teclados dispuestos del siguiente modo: órgano mayor en el superior, cadereta de eco en el intermedio y cadereta exterior en el inferior. Las teclas, de madera, están recubiertas de ébano en las naturales y de marfil en las alzas, mientras que las mazas presentan un delicado enmarcado en taracea. La cañutería incluye 45 tubos de flautado en fachada, junto a la trompetería de batalla, y en contrafachada, 40 tubos de flautado y 49 clarines de atrás.
Tanto la fachada como la contrafachada, presentan una abundante presencia de tubos canónigos. La trompetería exterior, aunque transformada, conserva en su concepción original uno de los conjuntos más espectaculares de la organería ibérica barroca, con una riqueza tímbrica que se cuenta entre las más selectas de su tradición.
Un instrumento con fines litúrgicos
Este órgano, situado en el lado de la Epístola, se destina principalmente a su función litúrgica. No obstante, también acoge conciertos organizados por el Cabildo y diversas entidades de la ciudad, así como actuaciones en el marco del Festival Internacional de Música y Danza de Granada.
La consejera de Cultura, Patricia del Pozo ha querido poner de relieve que "el esfuerzo que realizan los expertos por hacer realidad la recuperación de los diferentes ámbitos del patrimonio musical andaluz, tanto documental como instrumental, sin duda, uno de los más ricos, a la par que menos conocidos, de nuestro extenso legado histórico y artístico”.