Dolores Vázquez, reconocida por el Gobierno 27 años después del caso Rocío Wanninkhof

El acto organizado por el Ministerio de Igualdad, tendrá lugar el 27 de abril
Vázquez pasó 519 días privada de libertad antes de que la investigación avanzara y se identificara al verdadero responsable de los hechos, Tony King
El Gobierno de España tiene previsto celebrar en los próximos días un acto institucional de reconocimiento a Dolores Vázquez, con el objetivo de reparar parcialmente una de las mayores injusticias judiciales de la historia reciente del país.
Su caso, ampliamente conocido, se ha convertido con el tiempo en un símbolo de los errores del sistema judicial y de cómo los prejuicios sociales pueden influir en la opinión pública y en los procesos legales.
Dolores Vázquez fue encarcelada tras ser condenada por el asesinato de Rocío Wanninkhof, un crimen por el que posteriormente se demostró su inocencia. En total, pasó 519 días privada de libertad antes de que la investigación avanzara y se identificara al verdadero responsable de los hechos, Tony King, quien también estuvo vinculado a otros crímenes posteriores. Aunque su absolución llegó más tarde, las consecuencias personales, sociales y profesionales del caso ya eran irreversibles.
Un acto que se celebrará el 27 de abril
El acto de homenaje está organizado por el Ministerio de Igualdad y se celebrará el 27 de abril, en una fecha próxima al Día de la Visibilidad Lésbica, que tiene lugar el 26 del mismo mes. Con esta coincidencia, el Ejecutivo busca reforzar el mensaje de reconocimiento hacia las víctimas de discriminación y hacia aquellas personas cuya historia ha servido para visibilizar situaciones de injusticia estructural.
Vázquez ha relatado el impacto que tuvo su detención y el proceso judicial en su vida. En uno de sus testimonios más conocidos, afirmó que perdió su libertad, su identidad y su voz, y que aquel episodio marcó un antes y un después del que nunca llegó a recuperarse plenamente.
Estas declaraciones fueron recogidas en un documental en el que también se analizaba la evolución de la investigación criminal y el proceso que permitió esclarecer los hechos años después.
Su detención se produjo en septiembre del año 2000 en su domicilio de La Cala de Mijas (Málaga), momento a partir del cual comenzó un proceso judicial muy mediático. En 2001, un jurado popular la declaró culpable a pesar de la ausencia de pruebas concluyentes. Con el paso del tiempo, diversas investigaciones y pruebas posteriores demostraron que no era la autora del crimen, lo que llevó a su exoneración definitiva.
Una vida discreta
La vida actual de Dolores Vázquez está marcada, sobre todo, por la discreción y la búsqueda de tranquilidad después de décadas muy duras.
Tras su absolución por el asesinato de Rocío Wanninkhof y la condena del verdadero culpable, Tony King, Vázquez intentó rehacer su vida lejos de España. Durante un tiempo se trasladó al Reino Unido, donde trabajó y trató de pasar desapercibida, huyendo del enorme impacto mediático que había sufrido.
Con los años decidió regresar a su Galicia natal y se instaló en Betanzos (A Coruña), donde reside actualmente. Allí lleva una vida muy reservada, alejada de los medios y del foco público. No suele conceder entrevistas ni participar en actos, salvo en contadas ocasiones relacionadas con la memoria de su caso o la defensa de los derechos civiles.
Un proceso marcado por prejuicios
Este caso ha sido señalado en numerosas ocasiones como un ejemplo de cómo determinados prejuicios, especialmente relacionados con su orientación sexual, pudieron influir en la construcción de una imagen pública negativa durante el proceso judicial y en la decisión final del jurado. La repercusión mediática también contribuyó a intensificar el impacto social del caso, convirtiéndolo en uno de los errores judiciales más comentados en España.
El homenaje institucional incluirá además un espacio de debate y reflexión sobre la lesbofobia y la discriminación, con la participación de representantes del ámbito académico, del activismo y de la política. También se contará con intervenciones culturales y musicales que acompañarán la jornada.
El acto concluirá con la entrega de una distinción honorífica a Dolores Vázquez como reconocimiento a su resiliencia y a la importancia simbólica de su historia dentro de la defensa de los derechos humanos y la igualdad. Con este gesto, el Gobierno pretende poner en valor su figura y subrayar la necesidad de seguir avanzando en la protección frente a la discriminación y los errores judiciales.
