Rescatan a una perra enterrada en alquitrán en un pozo de Níjar, Almería
El animal fue hallado en estado crítico en el paraje de El Jabonero y el caso ha desatado una fuerte indignación por posible maltrato animal
La perrita se encuentra estable dentro de la gravedad inicial y ha comenzado a recibir alimentación y tratamiento para eliminar los restos de alquitrán y estabilizar su estado de salud
Una perra, de raza podenco, ha sido rescatada en el paraje de El Jabonero, en el municipio de Níjar (Almería), tras ser encontrada en el interior de un pozo, completamente cubierta de alquitrán y en estado muy grave. El hallazgo ha provocado una profunda conmoción entre vecinos y asociaciones animalistas, que ya han denunciado el suceso y piden una investigación exhaustiva para esclarecer lo ocurrido.
El animal, como ha adelantado la Voz de Almería, fue localizado gracias a un vecino que caminaba por la zona y escuchó unos débiles lamentos procedentes de un pozo. Al acercarse, descubrió al animal atrapado dentro de un pozo abierto y cubierto por alquitrán, con serias dificultades para moverse.
Sin dudarlo ni un segundo, el vecino decidió descender al interior del pozo para rescatar al animal, que aún se encontraba con vida, aunque en evidente mal estado. Gracias a su rápida actuación, el animal se encuentra en estos momentos a salvo.
Atención veterinaria urgente y recuperación
Tras el rescate, el animal fue trasladado de urgencia para recibir atención veterinaria. Voluntarios de la asociación La Huella Blanca y de la iniciativa The Pod Father se hicieron cargo de ella.
Como la asociación The Pod Father ha difundido con una imagen en sus redes sociales, la perra se encuentra estable dentro de la gravedad inicial y ha comenzado a recibir alimentación y tratamiento para eliminar los restos de alquitrán y estabilizar su estado de salud.
Ahora permanece bajo supervisión veterinaria y en manos de voluntarios especializados en la recuperación de perros abandonados.
Posible caso de abandono o negligencia
En España, los podencos han estado tradicionalmente ligados a la actividad cinegética, especialmente a la caza menor. Esto ha provocado también una problemática importante: algunos de estos perros son abandonados o maltratados cuando dejan de ser útiles para la caza, algo que distintas protectoras llevan años denunciando.
A pesar de ello, cada vez más podencos encuentran segundas oportunidades a través de adopciones, donde demuestran ser animales equilibrados, activos y muy nobles. Necesitan ejercicio, estimulación mental y, sobre todo, comprensión de su naturaleza para adaptarse bien a la vida familiar.
Las asociaciones denuncian además que el pozo en el que se encontraba el animal estaba abierto y contenía alquitrán, una situación que podría haber supuesto un grave peligro no solo para animales, sino también para personas, incluidos menores que transiten por la zona.
Delitos recogidos en el Código Penal
El abandono y el maltrato animal están tipificados como delitos en el Código Penal español, especialmente tras la reforma legislativa de 2023, que reforzó la protección de los animales y endureció las penas para este tipo de conductas. Esta normativa busca prevenir situaciones de sufrimiento y garantizar una mayor responsabilidad por parte de los propietarios, subrayando que cualquier acto de abandono o maltrato puede conllevar consecuencias penales.
El maltrato animal puede castigarse con penas de prisión de 3 a 18 meses o multas de 6 a 12 meses, además de la inhabilitación especial de 1 a 3 años para ejercer profesiones relacionadas con animales o su tenencia. Si el maltrato provoca la muerte del animal o lesiones graves, la pena puede aumentar hasta de 12 a 24 meses de prisión, con inhabilitación de hasta 4 años o más en los supuestos agravados.
Una ola de solidaridad tras el rescate
El caso ha movilizado a voluntarios y particulares que ya colaboran en el cuidado del animal y en la cobertura de los gastos veterinarios. Desde The Pod Father se ha habilitado además una campaña de ayuda para financiar la recuperación de la perra rescatada ya que sigue necesitando cuidados.
Mientras tanto, el animal sigue evolucionando bajo supervisión, en un caso que ha reabierto el debate sobre el abandono, la protección animal y el control de espacios peligrosos en zonas rurales.