Música

'Gracias por esta oportunidad', el rap improvisado de Ismael que se ha convertido en un himno para animar a los jóvenes a dejar las pantallas

Ismale Barrios, el autor del rap improvisado
Ismael Barrios, el joven de Gibraleón que ha publicado un videoclip para animar a los jóvenes a dejar las pantallas. Redacción Andalucía
  • La canción "Gracias por esta oportunidad", nacida de forma espontánea durante unas audiciones, se ha convertido en la sintonía oficial de los Premios Tántagan de la Diputación de Huelva

  • Ismael transforma su experiencia personal en un mensaje de superación, hábitos saludables y prevención de las adicciones

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A veces las mejores ideas surgen cuando nadie las espera. Eso fue precisamente lo que ocurrió con Ismael, un joven de Gibraleón, que durante las audiciones de la pasada edición de los Premios Tántagan de la Diputación de Huelva decidió interpretar de forma espontánea un rap inspirado en lo que había significado para él participar en el proyecto. 

Aquella actuación no le valió el primer premio, pero sí algo que acabaría teniendo un impacto mucho mayor, conectar con el público y con los responsables del programa. Tanto fue así que la canción, titulada 'Gracias por esta oportunidad', ha terminado convirtiéndose en la sintonía oficial de unos galardones impulsados por la Diputación de Huelva para promover hábitos de vida saludables entre los jóvenes y prevenir conductas adictivas. 

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"El rap me salió espontáneo. Les gustó y me propusieron grabarlo", explica Ismael, todavía sorprendido por la repercusión que ha tenido una letra que nació de manera natural y que hoy sirve para dar voz a un mensaje dirigido a miles de jóvenes de la provincia. 

Ismael convierte un rap improvisado en un himno para animar a los jóvenes a dejar las pantallas
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Una canción nacida de una experiencia real 

Detrás de la música no hay una estrategia comercial ni una campaña diseñada por expertos en comunicación. Hay una historia personal y una experiencia vivida por un grupo de jóvenes comprometidos con su entorno. 

Ismael participó junto a sus compañeros de la Asociación Olontense Contra la Droga en la primera edición de los Premios Tántagan, donde obtuvieron el segundo premio gracias a una iniciativa bautizada como Alternativamente. 

El proyecto partía de una idea sencilla: demostrar que en los pueblos existen múltiples opciones de ocio saludable que muchas veces pasan desapercibidas. 

"Nos propusieron participar en los premios y lo que hicimos fue enseñar todos los sitios que había en el pueblo para hacer deporte", recuerda. Para ello diseñaron un sistema de códigos QR que permitía localizar espacios gratuitos donde practicar actividad física. 

El objetivo era claro. "Queríamos mostrar que se puede disfrutar haciendo deporte y no quedarse sentado en casa", explica. 

De las excusas a la acción 

La reflexión que impulsó el proyecto conecta con una realidad cada vez más presente entre adolescentes y jóvenes. Las horas frente a las pantallas han ido sustituyendo progresivamente muchas de las actividades que durante generaciones formaron parte de la infancia y la juventud: jugar en la calle, practicar deporte con amigos o participar en actividades al aire libre. 

Sin embargo, Ismael y sus compañeros descubrieron durante el desarrollo de la iniciativa que muchas veces el problema no es la falta de alternativas. "Nos dimos cuenta de que sí había opciones. Lo que teníamos eran excusas", reconoce. 

Ese mensaje es precisamente el que vertebra la canción. Una invitación a aprovechar las oportunidades que ofrece el entorno, salir de casa, relacionarse y apostar por actividades que contribuyan al bienestar físico y emocional. 

Un videoclip con mensaje 

Tras el éxito de aquella actuación improvisada, la Diputación de Huelva decidió convertir la canción en una herramienta de sensibilización y darle forma a través de un videoclip dirigido especialmente al público juvenil. 

La producción utiliza un lenguaje cercano y actual para transmitir valores como el esfuerzo, la superación personal, la autoestima y la importancia de mantener hábitos saludables. 

A lo largo de las imágenes aparecen escenarios deportivos, espacios de convivencia y actividades al aire libre que buscan mostrar una alternativa positiva frente al uso excesivo de las redes sociales o las conductas adictivas. 

Lejos de demonizar la tecnología, el mensaje apuesta por encontrar un equilibrio y recordar que la vida también ocurre fuera de las pantallas. 

Una experiencia bonita 

Para Ismael, de 17 años y estudiante de cuarto de ESO, la grabación del videoclip ha supuesto además una experiencia única. "La verdad es que me ha gustado mucho. Nunca había estado en un estudio tan profesional", cuenta. Una experiencia que, además, pudo compartir con sus amigos, varios de los cuales aparecen también en el vídeo. 

"Ha sido un proyecto que he disfrutado mucho", asegura el joven, que reconoce sentirse orgulloso de ver cómo una canción que nació casi por casualidad ha terminado convirtiéndose en la banda sonora de una iniciativa provincial. 

Su pasión por la música viene de lejos. De hecho, tiene claro cuál es su gran objetivo de futuro. "Mi sueño es poder vivir de la música. Creo que es la mejor forma de transmitir una emoción", explica. 

La repercusión que ha tenido el videoclip también se ha dejado sentir en su localidad. "En Gibraleón me conoce todo el mundo y están súper contentos", comenta entre risas. Un apoyo que le anima a seguir desarrollando una afición que, por sorpresa, le ha convertido en una de las voces jóvenes de una campaña de prevención que ya se escucha en toda la provincia. 

Jóvenes hablando a jóvenes 

Precisamente esa es una de las claves del éxito de los Premios Tántagan. El programa busca que sean los propios jóvenes quienes diseñen y lideren mensajes dirigidos a otros jóvenes. 

La canción de Ismael habla de oportunidades, de esfuerzo, de descubrir nuevos caminos y de creer en uno mismo. Valores que encajan con la filosofía de unos premios que promueven la prevención de adicciones a través de iniciativas deportivas, culturales, educativas y creativas. 

Desde la Diputación de Huelva destacan que el proyecto se ha consolidado como una forma innovadora de prevención, basada en la participación de los jóvenes y en la creación de referentes cercanos capaces de conectar con su misma realidad. 

Mientras tanto, desde Gibraleón, Ismael sigue disfrutando de una aventura que comenzó con unos versos improvisados y que hoy se ha transformado en un mensaje colectivo para toda una generación. Un recordatorio de que, más allá de los "likes", las pantallas y las redes sociales, siguen existiendo oportunidades para compartir, hacer deporte, crear y disfrutar de la vida real.