Playas

Los chiringuitos de Andalucia, sumergidos en un limbo legal por el choque entre Junta y Gobierno por el Reglamento de Costas

La reforma exigirá que las estructuras sean totalmente desmontables y la prohibición de construir sótanos. Redacción Andalucía
  • Las nuevas medidas, como estructuras desmontables o distancias de hasta 300 metros entre chiringuitos, preocupan seriamente al sector

  • El gobierno andaluz reclama al Gobierno la paralización inmediata de la reforma que prepara para adaptar la normativa a las exigencias de Bruselas

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Algo tan tradicional como ir a la playa y disfrutar de un plato de espetos en la costa andaluza podría cambiar para siempre, y es que el futuro de los chiringuitos en Andalucía pende de un hilo. Aunque mantendrán su actividad con normalidad durante esta temporada al contar con licencias vigentes, la situación se les complicará cuando llegue el momento de renovar sus concesiones administrativas.

El origen del problema se sitúa en la reforma del Reglamento General de Costas que tramita el Ministerio de Transición Ecológica para adaptarlo a las exigencias europeas tras un expediente abierto a España y que ha provocado un conflicto entre el Gobierno y la Junta de Andalucía.

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Entre otras medidas, el texto propone que las concesiones de los chiringuitos se adjudiquen a través de procedimientos abiertos y de concurrencia competitiva, al mismo tiempo que se reduce la duración de las autorizaciones.

Chiringuitos desmontables y sin sótano

Los aspectos de la nueva norma más preocupan en a los negocios del litoral andaluz son la obligatoriedad de que las estructuras sean totalmente desmontables o la prohibición de construir sótanos. Además, delimita una ocupación máxima de 70 metros cuadrados y la exigencia de mantener una distancia mínima de 300 metros entre establecimientos en los tramos naturales de playa.

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La normativa es algo más laxa en cuanto a las playas de tramos urbanos. Para estos establecimientos se establece una ocupación máxima de 200 metros cuadrados, de una sola planta y distancias mínimas de 150 metros entre chiringuitos.

La preocupación es máxima en el sector, que alerta de que incluso se podría llegar a derribar practicamente todos los chiringuitos, tal y como asegura el presidente de la Asociación de Chiringuitos de la Costa Tropical en Granada, Fracinsco Trujillo. Según sus estimaciones, el 100% de estos establecimientos se verían afectados con la norma.

A este contexto de incertidumbre se suma, además, sentencias del TSJA como la que obliga a revisar todas las concesiones anuales en la costa de Cádiz y a desmontar 24 chiringuitos en Rota y Tarifa.

Choque entre Junta y Gobierno

El Ejecutivo asegura que el nuevo Reglamento de Costas no supondrá el cierre generalizado ni la desaparición de los chiringuitos sino que aportará seguridad jurídica y garantizará la libre concurrencia y transparencia en el uso del dominio público marítimo-terrestre.

Por su parte, el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, ha incidido que la tramitación del nuevo Reglamento General de Costas "afecta al conjunto del litoral español y no responde a una situación específica de Andalucía" y asegura que esta norma suponga inseguridad jurídica sino que "garantizará procedimientos transparentes, imparciales y sujetos a concurrencia competitiva” como exige la Unión Europea.

Sin embargo, el gobierno andaluz ha solicitado la paralización inmediata y recalca que "transformaciones de este alcance" deben ser abordados mediante "un proceso previo de diálogo, cooperación y concertación" entre administraciones. "Son las comunidades autónomas las que gestionan actualmente los títulos afectados y no se nos ha consultado ni se han tenido en cuenta nuestras alegaciones", ha declarado la consejera de Sostenibilidad en funciones, Catalina García.

Mientras tanto desde el sector esperan a que Junta y Gobierno dialoguen y se pongan de acuerdo para encontrar una solución ya que, aseguran, además de una inconfundible seña de identidad, estos establecimientos de playa son un motor económico y turístico en Andalucía.