La venta del siglo XIX que sobrevive en una carretera de Granada: cocina tradicional andaluza, carnes a la brasa y menú del día por 14 euros
El restaurante Venta del Puntual, en Huélago, continúa abierto a pesar de situarse en una antigua carretera olvidada en el mapa
En 2012 se iniciaron las obras para convertir esa carretera en una gran autovía pero quedó en un proyecto que se ha cancelado definitivamente
Quienes suelen viajar en coche a través de las grandes autovías españolas están acostumbrados a cruzarse cada pocos kilómetros con vías de servicio que cuentan con modernas estaciones de servicio, restaurantes de franquicia y paradas pensadas para ese alto en el camino para comer o descansar tomando un café.
Pero en el mapa de las carreteras secundarias y alternativas que abundan fuera de la A-92 de Andalucia y otras autovías principales la realidad es otra muy distinta. El desuso de estas rutas ha llevado a las tradicionales ventas a ir echando el cierre una tras otra, dejando tramos enteros desiertos y abandonados a su suerte.
Por eso, encontrase hoy en día con un establecimiento histórico que aún siga con las puertas abiertas y la parrilla a pleno rendimiento es casi un pequeño milagro. Sobretodo si se encuentra en un municipio de apenas 350 habitantes como Huélago, en la comarca de Guadix de Granada.
Una raya en el asfalto
Se trata de la Venta del Puntal, una venta histórica de carretera cuyos orígenes se remontan al siglo XIX. Está situada a la altura del kilómetro 27,5 de la Carretera de Córdoba-Almería, A-308. Un trazado que conecta la localidad de Iznalloz con Darro.
El restaurante ofrece una cocina andaluza tradicional basada principalemente en carnes cocinadas a la brasa como chuletas de cordero o de cerdo a la granadina, croquetas de rabo de toro y menú del día.
Quienes paran en esta venta granadina la describen como un lugar con una larga trayectoria que asegura fue fundada en 1.881. Aunque no existen pruebas documentales que demuestren con exactitud que el establecimiento se abriera en aquella fecha, en el local lucen un cartel de madera que reza dicho año como fecha de apertura.
Además, los comensales describen una atmósfera que conserva intacta la esencia de aquellas ventas de antaño. Además de un gran salón comedor, dispone de una barra de servicio rápido y un área de venta de embutidos y productos locales.
La autovía que se quedó en el camino
La historia de esta venta discurre en paralelo a la de la A-308, una carreta autonómica con un pasado administrativo convulso. En su día fue diseñada como una arteria clave para conectar la autovía A-44 a la altura de Iznalloz con la A-92, algo que la habría transformado en una vía de gran capacidad.
Este proyecto empezó a dar sus primeros pasos formales en el verano de 2011 con la adjudicación del contrato para construir la nueva infraestructira. De hecho, un año después llegó a escenificarse el inicio de las obras con la colocación de la primera piedra. Su construcción supondría una inversión de 180 millones de euros y más de 2.600 puestos de trabajo que nunca llegaron a materializarse.
Sin embargo, las máquinas nunca llegaron a completar la obra. Años después, en septiembre de 2023, el Gobierno andaluz extinguió definitivamente el contrato de la concesión, compensando a la adjudicataria con 8,67 millones de euros por los costes causados. Debido a esta paralización, la ruta se quedó como estaba, pero aún mantiene su función como camino para conectar ambas autovías.
Brasas, guisos y cocina de mercado
La oferta gastronómica de este rincón que aún sobrevive en el mapa granadino destaca por sus carnes a la parrilla, con especialidades como el chuletón a la granadina o las chuletillas de cordero.
La propuesta se completa con recetas tradicionales de la zona, desde croquetas caseras de rabo de toro hasta guisos de arroz y platos de cuchara, que van cambiando según la temporada o el menú del día por 14 euros. Uno de sus platos estrella es la carne al estilo El Puntal, una receta tradicional del establecimiento que tiene décadas de historia.