Animales

Los perros de hasta 10 kilos ya pueden subirse al autobús en Cádiz: normas, requisitos y división de opiniones

La medida ya ha entrado en vigor. Redacción Andalucía
  • Los animales deben pesar menos de 10 kilos e ir en un transportín homologado, cerrado y permanentemente vigilado por el dueño

  • La medida aprobada por el Ayuntamiento ha causado división de opiniones entre los usuarios del transporte público

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Las mascotas forman parte de la vida familiar de cada vez más personas. Desde el pasado 23 de octubre, los gaditanos ya pueden viajar en el autobús urbano acompañados de su perro. Una medida que muchos usuarios llevaban años reclamando y que finalmente ha sido aprobada por el Ayuntamiento de Cádiz.

De hecho, la ordenanza municipal de animales ya planteó esta posibilidad desde 2017 aunque no fue hasta diciembre de 2025 cuando se incorporó en la normativa del transporte público de la ciudad.

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El objetivo, según el concejal de Movilidad, José Manuel Verdulla, es "garantizar la convivencia con el resto de usuarios y no interferir con la labor del conductor", según ha defendido.

Condiciones para subir con perros al bus

La medida recoge una serie de normas para poder subir a los vehículos de transporte urbano con perros. El animal no puede superar los diez kilos de peso, tiene que ir dentro de un transportín homologado y cerrado y sus dimensiones no pueden superar los 45 x 35 x 25 centímetros.

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Además, solo se permite un animal por pasajero, que debe cumplir con una serie de requisitos para que no genere molestias a otros viajeros. El transportín no puede ocupar los asientos ni pasillos y tiene que ir en todo momento vigilado junto a su dueño.

El acceso puede hacerse solamente por la puerta delantera señalizada con una pegatina. Por otro lado, el personal de la empresa puede solicitar que se adopten medidas extra si consideran que hay riesgo para el resto de los viajeros. El Ayuntamiento insiste en que la prioridad es que el servicio funcione con normalidad y que nadie se sienta incómodo.

División de opiniones

Sin embago, no siempre llueve a gusto de todos y la nueva norma ha generado división de opiniones entre los usuarios. Algunos creen que las restricciones son adecuadas y que la medida facilita cosas tan cotidianas como poder ir al veterinario o moverse por la ciudad sin coche.

Otros, en cambio no lo ven con los mismos ojos, sobre todo aquellos que son alérgicos a los perros y a los gatos y que temen que haya pelos o suciedad en un espacio tan cerrado como el de un autobús.

Otro detalle que no deja conforme a todos es que hay perros que, aunque pesan menos de 10 kilos, algunos no caben en un transportín de esas dimensiones. La norma dejaría así fuera a animales que, por peso, sí podrían subir en un principio.

De momento, los perros no se han convertido en pasajeros habituales de los autobuses de Cádiz. Durante los primeros días desde que ha entrado en vigor, apenas se ha visto a nadie con mascota en el transporte público.