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En peligro de extinción la cabra blanca de Rasquera, la única raza autóctona de Cataluña: "Solo quedan 4.500 ejemplares"

La cabra blanca de Rasquera, la única raza autóctona de Cataluña
La cabra blanca de Rasquera, la única raza autóctona de Cataluña. Montserrat Vidilla
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TarragonaLa supervivencia de la cabra blanca de Rasquera está en peligro. Solo quedan 4.500 ejemplares y una veintena de ganaderos que mantienen la única raza autóctona de Cataluña con una presencia cada vez menor en las montañas, donde realizan una gran labor desbrozadora de los bosques y sirven de utilidad para la prevención de los incendios forestales.

"Hay muchas razas de cabras, pero que sea típica de Cataluña solo hay esta, que se puede encontrar en las Terres de l'Ebre, sobre todo en Tivissa, Rasquera y Vandellòs. Hace muchos años todo el mundo tenía, ahora apenas quedan", explica a Informativos Telecinco Montserrat, técnica de la Asociación de Ganaderos de Cabra Blanca de Rasquera.

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La tradición oral de los habitantes de estas zonas confirma la presencia de estos animales desde principios del siglo XX. Su época de máximo esplendor fue en la década de los años 50, cuando su censo sobrepasaba los 30.000 ejemplares. Sin embargo, la baja rentabilidad de las explotaciones y las políticas de reforestación fueron las principales causas de la disminución del censo.

"Las subvenciones te ayudaban a sobrevivir"

Una problemática que arrastran desde hace más de medio siglo y que ahora se ha agravado con el recorte de las ayudas y el exceso de burocracia: "La mayoría son pastores a día de hoy porque les gusta el oficio. Esta cabra solo es para la producción de cabrito de carne, no es lechera. Ahora no es rentable hacer cabritos ni mantenerlos. Las subvenciones te ayudaban a sobrevivir".

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Los rasgos característicos de este animal son sus orejas y cuernos: "Las orejas deben ser grandes, caídas y dirigidas hacia delante. Los cuernos son grandes, fuertes y con una gran variedad de formas". En cuanto a su explotación, es de régimen extensivo, aprovechando los pastos de las sierras.

"Las montañas de Tivissa, Vandellòs y Rasquera tienen muchas pendientes. Se alimentan de lo que crece allí y a veces miras zonas que tienen una fuerte pendiente y las cabras están allí", añade Montserrat sobre un estilo de vida que para los pastores supone sacarlas cada día a pastar.

"La gran mayoría están cerca de la jubilación"

"Tienen que salir de lunes a lunes, siempre. Algunos las dejan durante el verano o el invierno en alguna parte del rebaño en la montaña día y noche, pero cuando las crían sí que las tienen que encerrar en el corral para que se alimenten los cabritos y luego volverlas a sacar a pastar. Es sacrificado", admiten desde la Asociación de Ganaderos de Cabra Blanca de Rasquera.

Esta labor la llevan a cabo una veintena de ganaderos: "La gran mayoría están cerca de la jubilación. Este es un gran problema también. De jóvenes quedan cinco o seis. En cuatro rebaños hay más del 60% del censo y uno de estos se tiene que jubilar". Esta situación deja en riesgo su viabilidad, que dependerá de los pastores más jóvenes.

En riesgo de extinción

La cabra blanca destaca por ser un animal muy rústico y fuerte, el "único capaz" de adaptarse y alimentarse de terrenos muy abruptos y con grandes dificultades como son las cordilleras en las que vive: "Esta rusticidad le ha llevado a localizarse en puntos donde sólo ese animal es capaz de vivir".

"Depende de hacia dónde vayan estos animales, puede ser que la raza continúe o puede ser que los mezclen con otras razas y entonces estos animales ya no serán Cabra Blanca", apunta Montserrat sobre una posibilidad que supondría la pérdida de la raza autóctona de Cataluña: "Solo quedan 4.500 ejemplares".