Mushu y Keisy, los dos perros adiestrados, intervienen en sesiones cada semana en el Servicio de Psiquiatría
Múltiples estudios científicos avalan los beneficios que aporta la interacción entre pacientes y animales
BarcelonaEl Servicio de Psiquiatría del Hospital de Bellvitge cuenta con dos recientes incorporaciones: Mushu, un samoyedo de 6 años, y Keisy, una cavalier king Charles Spaniel de 3 años. Esta pareja de perros adiestrados forman parte de la terapia asistida que complementa el tratamiento de pacientes ingresados de diferentes patologías mentales, siempre con la participación de los profesionales sanitarios.
Múltiples estudios científicos avalan los beneficios para la salud de la interacción entre pacientes con animales. Investigaciones recientes evidencian que la terapia asistida con animales favorece la activación conductual de las personas con trastornos mentales, incrementa la socialización y el establecimiento de relaciones interpersonales, contribuye a reducir el malestar emocional, los sentimientos de soledad no deseada y las conductas disruptivas.
Según Lia Tamar Sánchez, jefe enfermera del Área de Neurociencias del Hospital de Bellvitge, se abre una nueva vía a las profesionales de enfermería "para abordar la ansiedad, el estrés, el malestar emocional, facilitar la socialización y contribuir a reducir el aislamiento que conllevan muchas enfermedades mentales como la depresión, la esquizofrenia o los trastornos graves de ansiedad".

Mejora emocional
La iniciativa se enmarca en la propuesta del Hospital Universitario de Bellvitge de cambio de paradigma del modelo asistencial de la salud mental, en el caso concreto de la terapia asistida con perros “con una intervención terapéutica complementaria estructurada y guiada social, además de optimizar la experiencia del paciente durante el proceso terapéutico”.
Se trata de contribuir a mejorar el estado emocional de los pacientes, promover su socialización y ofrecerles la posibilidad de experimentar cómo la interacción con animales de compañía puede ayudarles a mejorar su salud emocional y física cuando regresen a su domicilio.
Las sesiones con Mushu y Keisy pretenden crear vínculos entre pacientes y profesionales, aumentar la motivación de los pacientes para activarse y también implicarse en actividades de autocuidado.

Adiestramiento
En colaboración con CTAC (Centro de Terapias Asistidas con Perros) y el apoyo de Nestlé Purina España, los dos perros adiestrados participan en sesiones grupales de una hora de duración y de unos 20 minutos en el caso de las individuales cada semana.
Mushu y Keisy son dos de los 12 perros con los que cuenta el CTAC para las intervenciones terapéuticas en diferentes centros sanitarios. Tal y como explican Montse Godoy, técnica especialista de CTAC que conduce la sesión con las enfermeras del Hospital de Bellvitge, y Francesc Ristol, director del CTAC, los animales son seleccionados en un primer momento por los rasgos de carácter que pueden favorecer más que no se sientan incómodos ni con el contacto con los pacientes ni en el entorno hospitalario. Una vez superado el cribaje, se entrena a los perros escogidos de una forma específica.
"Nosotros no venimos a hacer tratamiento, sino que aportamos un recurso añadido para el abordaje terapéutico que hacen los profesionales sanitarios del hospital, y por eso es fundamental que los perros acepten situaciones con un posible estrés ambiental sin que esto les afecte de forma negativa. Por eso deben ser seleccionados y entrenados de forma adecuada", afirma Francesc Ristol.

