Cultura

Así es Bibliobosc, una biblioteca con 1.500 libros escondidos en un bosque del Montseny: "Es un pequeño museo"

Los libros se esconden en un bosque del Montseny
Los libros se esconden en un bosque del Montseny. Bibliobosc
  • El librero Pep Durán es el creador de la biblioteca al aire libre en medio de un bosque

  • El recorrido literario de cuatro kilómetros está en Sant Pere de Vilamajor (Barcelona)

Compartir

BarcelonaEn el corazón del Montseny, a 700 metros de altura, hay un bosque de encinas, robles y castaños, donde resuena el agua de dos torrentes y 1.500 libros esperan ser descubiertos como si fueran secretos. Son 4 kilómetros de laberintos con desniveles en los que la naturaleza y la literatura van de la mano. Es el Bibliobosc del Montseny. "Es un pequeño museo, es una biblioteca, es un bosque lleno de tesoros y se trata de encontrarlos", cuenta Pep Durán, un librero que hace de bibliotecario, cuentacuentos y es el alma del espacio. "Me aporta paz, gozo, capacidad de comunicar y amor por los demás. Es un campo de juego para mí y un lugar de encuentro con visitantes con curiosidad. Puedo usar mis artes de seducción contando cuentos sin necesidad de vender libros y sin moverme de casa", señala Durán.

Un castaño de 600 años fue el que atrapó a Pep y le hizo decidirse por comprar una casa abandonada en Sant Pere de Vilamajor (Barcelona) que descubrió que incluía un bosque de cuatro hectáreas. "Hay que trepar para entrar en su interior. Es como un volcán. Dentro hay un libro que se llama 'El árbol de los secretos' y una libreta donde apuntarlos porque el árbol los guarda", cuenta. "Un proyecto nacido del cáncer de mama. Este terreno lo compramos con Sílvia, mi mujer, que era bióloga y murió. Mientras ella estuvo enferma, yo venía a luchar contra las zarzas para abrir espacio como si luchara contra el cáncer", recuerda.

PUEDE INTERESARTE
Pep Durán es el creador de Bibliobosc

Durante casi 50 años, fue un librero de éxito en la desaparecida Robafaves de Mataró, donde intentó cambiar el mundo con los libros. Una vez retirado, imaginó esta biblioteca al aire libre con su colección personal. En 2012 fue cuando colocó el primer libro en un árbol. Escogió "Estimada Marta", de Miquel Martí i Pol, en un homenaje a su mujer fallecida. Así empezó a traer libros y libros y a esconderlos en los lugares que iba descubriendo en árboles, agujeros o cuevas.

PUEDE INTERESARTE
Los 1.500 libros están resguardados

Eso sí, resguardados en pequeñas cabañas, cajas de madera o metálicas, buzones de correos, maletas de viaje, cofres o armarios. "Para protegerlos, les pongo bolsas de plástico pero las arañas se los comían y entraba agua y monté un hospital de libros mojados. Los que no se salvan, hago estatuas en homenaje a la lluvia porque así los libros vuelven a sus orígenes, que son los árboles. Y los ratones se comen los lomos de libros", cuenta Durán.

Los libros son de la colección personal de Pep Durán

Un circuito literario con 400 puntos, entre senderos, donde descubrir y leer, rodeado de naturaleza, libros de poesía, ensayo, psicología, narrativa, erotismo, historia, cómics o álbumes ilustrados. Obras que se disfrutan y se vuelven a guardar en su escondite. También hay un rincón donde escribir. Es una caseta con papel, sobres, sellos y bolígrafos para dedicar unas palabras a un ser querido o un desconocido. Un recorrido salpicado por una galería de arte en el que las raíces, las rocas o los troncos tienen toques de color para dejar volar la imaginación con las figuras que forman. Para Pep, Bibliobosc "va desde el paraíso hasta el infierno. El paraíso es porque Borges decía que se lo imaginaba como una biblioteca. Y el infierno es porque tengo la Divina Comedia donde se unen los dos torrentes".

Pep hace de anfitrión y acompaña a los visitantes por los caminos mientras les descubre sus rincones y les narra cuentos: "Todos son metáforas de la vida y llevan a buscarse a uno mismo. Es un viaje como la vida y el bosque es una metáfora de la vida. Por eso, hay muchos libros que hablan del bosque como metáfora como los caminos que entran y salen", subraya. Un recorrido, de unas dos horas, hasta el punto final donde les espera la Odisea de Homero. Y ahí sus caminos se separan. "Les abandono para que se sientan perdidos y se busquen y puedan encontrar los caminos", confiesa Pep.