Incendio

Lucha contra los incendios forestales: relevos de drones con líquido extintor, cámaras terrestres y detectores de humo

Así es el prototipo de drones contra incendios forestales presentado en un concurso en EEUU
El proyecto AeroWatch, para la competición XPRIZE. BCN Drone Center
  • BCN Drone Center impulsa Aerowatch, un proyecto para prevenir, detectar y extinguir incendios forestales

  • Este año llegarán las primeras autorizaciones para que drones sobrevuelen zonas urbanas

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BarcelonaLos incendios forestales quemaron 12.946,66 hectáreas hasta el 31 de marzo de 2026, según datos oficiales, una cifra que supera la del año pasado. Unos fuegos que aumentan en número y también en intensidad con los incendios de sexta generación. Un reto es cómo afrontarlos. En ello trabajan en la empresa catalana BCN Drone Center. Han liderado un consorcio internacional de 16 compañías que se ha quedado a un paso de la final de la prestigiosa competición XPRIZE Wildfire. Un concurso para acelerar herramientas innovadoras al que presentaron el proyecto Aerowatch.

El desafío era localizar un fuego prematuro en un área de 1.000 km2 y apagarlo en diez minutos desde su inicio. La premisa es estar antes de que se descontrole y apagarlo rápido con algún producto. Y la estrategia: "No se trata de un solo dron sino de un conjunto de diferentes sistemas conectados. La ventaja que planteamos es robotizar la gestión de los incendios para disminuir el riesgo de los equipos de extinción", explica Jordi Salvador, director de BCN Drone Center.

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En ese plan, hay drones repartidos por el territorio, guardados en cajas automáticas que se abren y se cierran donde entra el dron, queda protegido y se recarga. Ellos podrían hacer mapas del terreno para ver cómo evoluciona la vegetación y dónde hay actividad humana que implica más riesgo de incendio.

También interviene un dron extintor que "lleva un elemento degradable, que no es químico y respeta el medio ambiente, y se deja caer sobre el fuego para contenerlo o extinguirlo", señala Salvador. Puede llevar 10 o 15 litros de ese producto, que va presurizado en unos depósitos a bordo. Con una cámara térmica, identifica el punto del fuego incipiente y ve cómo acercarse teniendo en cuenta el viento. El dron lleva unos tubos muy largos por donde pasa el líquido para lanzarlo con precisión. Es un producto que, al caer, "elimina el oxígeno para evitar que continúe quemando y se combina con otro que crea como una espuma para que no se extienda tan fácilmente".

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Prototipo de dron para extinción de incendios

También se han analizado otras tipologías de extinción. Una empresa holandesa opta por lanzar ese líquido con tanta presión que extingue el fuego y otra pone el líquido en un péndulo que cuelga del dron. "No es tener solo un dron. Es una red que puede hacer relevos entre ellos", puntualiza. En un área como los 1.000 km2 del concurso se desplegarían de cuatro a diez drones que se irían turnando para ir a recargarse. Un punto en el que están tratando de mejorar para que sean automáticos y autónomos.

A ello, suman tecnología como cámaras terrestres repartidas en los bosques para localizar el fuego, detectores de humo y disponer de imágenes de satélite. Con toda esa información, "se dan cuatro pasos: la predicción, la detección, la extinción y, si no ha funcionado, seguir dando cobertura en tiempo real a los equipos terrestres de bomberos con más información". Y Salvador subraya: "La innovación es combinar toda la tecnología a la vez. La hay para cubrir esos puntos por separado, pero hacerlo a la vez da ventajas y tiene el punto innovador que esta extinción pasa justo al inicio del incendio". Y destaca que el proyecto Aerowatch fue el equipo con más empresas involucradas, con soluciones que se pueden desplegar a bajo coste en países con presupuestos limitados y que contempla el uso de sistemas estratosféricos de observación.

El objetivo es buscar financiación para seguir evolucionando los prototipos y el conjunto de tecnologías. De momento, el campo de pruebas va a ser el terreno donde están ubicados en Moià (Barcelona) para "dar cobertura a esta zona de forma experimental para mejorar la detección y la precisión del lanzamiento para que sea una herramienta a desplegar en los próximos años".

Despliegue en zonas urbanas

BCN Drone Center nació en el año 2000 y es una de las empresas más antiguas de Europa del sector. Desarrolló tecnología civil porque solo había en el mundo de la defensa y eso la ha hecho más asequible. Tienen un centro donde fabricantes de 120 países hacen pruebas de validación y también ayudan a los operadores de drones. Se centraron en proyectos de observación de la tierra en casos de incendios y de emergencias, como en el terremoto de Lorca en 2011. Ahora también intervienen en servicios de logística sanitaria, médica o farmacéutica o en inspecciones de líneas de alta tensión.

Salvador ve que el mundo de los drones vuela hacia la automatización y ampliar su extensión. Se ven en zonas agrícolas, pero a fecha de hoy no en zonas urbanas. "Este año se empezarán a dar las primeras autorizaciones para operar drones certificados en esos entornos y se empezará a ver en Europa drones en las ciudades para hacer tareas como limpiar fachadas o transporte logístico de punto a punto. De aquí a cinco años, podría llegar el transporte de personas como un dron taxi de forma automática", avanza el director de BCN Drone Center.