Solidaridad

La iniciativa de dos comedores escolares de Tarragona, congelar la comida sobrante para entregarla a familias vulnerables : "Se tiraban 20 kilos al día"

Dos colegios de Catalunya ofrecerán la comida sobrante de los comedores a las familias con menos recursos en Santa Oliva y Bellvei, Tarragona
Este proyecto empieza en la cocina de los colegios. Europa Press
  • Las escuelas La Parellada de Santa Oliva y La Muntanyeta de Bellvei congelarán los excedentes del comedor para convertirlos en ayuda

  • El Consell Comarcal prevé extender progresivamente esta iniciativa de aprovechamiento a los 16 municipios de la comarca

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Solo en los comedores escolares de los pueblos de Santa Oliva y Bellvei (Tarragona) se tiran cada día entre 10 y 20 kilos de comida por centro. Para poner freno a esta pérdida y aprovechar toda la comida, las escuelas La Parellada de Santa Oliva y La Muntanyeta de Bellvei han puesto en marcha una prueba piloto en la comarca del Baix Penedès. La iniciativa consiste en congelar diariamente la comida preparada que no ha llegado a servirse a los más pequeños para distribuirla posteriormente entre familias en situación de vulnerabilidad.

Este proyecto empieza en la cocina de los colegios. El personal de cocina empaqueta las raciones sobrantes en envases desechables, las etiqueta con la información del contenido del plato y la fecha de preparación y las congela inmediatamente. A finales de semana, los ayuntamientos recogen los recipientes para que entidades como Cruz Roja y Cáritas realicen el reparto mensual entre los hogares atendidos por los servicios sociales de las localidades.

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Los beneficiarios, los más necesitados

La iniciativa atiende a dos centros que suman 275 alumnos comensales diarios: unos 165 en la escuela La Parellada de Santa Oliva y cerca de 110 en La Muntanyeta de Bellvei. A través de este sistema, se prevé llegar a entre 15 y 20 familias vulnerables en Santa Oliva y a una veintena o una trentena en Bellvei, según los servicios sociales de cada ayuntamiento.

Este proyecto ha conseguido ponerse en marcha después de años tratando de implementarlo y coincide con un contexto de elevada demanda asistencial en la comarca. Sònia Fernández, directora del colegio público La Muntanyeta de Bellvei, cree que es una muy buena iniciativa y llevaban tiempo planteándola: "Es una muy buena noticia para nomalgastar tanta comida, evitar que lo que antes se tiraba ahora vaya realmente a quien más lo necesita".

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Por otro lado, Hugo Cardillo, director del colegio La Parellada de Santa Oliva, explica que van a concienciar a las familias y alumnos para explicarles que nadie se quedará sin comida, sino que lo que normalmente sobra se pueda seguir ofreciendo. "Es una medida muy positiva para todos, en nuestro comedor ya llevan años contando cuánta comida tiraban al día y ahora nos han comprado congeladores para la comida que se pueda y repartirlas sin que se rompa la cadena del frío", detalla sobre el proceso.

Durante la tramitación de las becas comedor para el curso 2026-2027, el Consell Comarcal del Baix Penedès ha registrado 4.400 solicitudes, de las cuales se han otorgado 3.571. Desde el área de Educación señalan que el volumen de peticiones continúa creciendo año tras año, lo que evidencia la necesidad de reforzar las herramientas de apoyo alimentario a las familias con menos recursos.

Un modelo extendible

Tras la fase inicial en Santa Oliva y Bellvei, el Consell Comarcal del Baix Penedès contempla extender de forma progresiva este sistema de congelación y reparto a los 16 municipios que integran la comarca. El despliegue comenzará por las localidades con menor población para probar la logística antes de dar el salto a los municipios más grandes.

Con esta actuación, las administraciones locales buscan cumplir un doble objetivo: eliminar el desperdicio de alimentos que se encuentran en perfecto estado de consumo y reducir el gasto económico de los hogares que afrontan dificultades para cubrir sus necesidades básicas.