El padre de Francesc Augé renuncia formalmente y deja de oponerse a la eutanasia de su hijo: "Mi más firme voluntad"
El padre de Francesc Augé ha presentado en el juzgado un escrito en el que renuncia formalmente y deja de oponerse a la eutanasia de su hijo
El ingreso de Francesc Augé por intento de suicidio dos años después de haber solicitado la eutanasia
BarcelonaNovedades en el caso de Francesc Augé, el hombre de 56 años que había solicitado la eutanasia y que tuvo que ser ingresado tras haber intentado quitarse la vida en su domicilio el pasado mes de septiembre.
Según ha avanzado 'Cadena SER', su padre, Jordi Augé, de 96 años, ha renunciado a interceder en el proceso para frenar la eutanasia de Francesc Augé. Durante el jueves 1 de octubre, el padre de Francesc se personó en el despacho de su letrado en Barcelona para firmar una declaración en la que comunicaba su intención de desistir formalmente y de oponerse a la eutanasia de su hijo, paralizada desde hace más de dos años.
El padre de Francesc Augé desiste formalmente de oponerse a la eutanasia de su hijo
El abogado de Jordi Augé ha comunicado la voluntad de su cliente de que se archive el procedimiento. En el texto firmado por el hombre de 96 años que ha sido entregado al juzgado y al que ha tenido acceso 'La Vanguardia' se comunica la intención del padre de Francesc Augé.
“Le comunico mi más firme voluntad de desistir de dicho procedimiento y le doy instrucciones expresas para que actúe en consecuencia, ya sea presentando el escrito oportuno o dejando transcurrir el plazo indicado. (...) Mi encargo profesional finalizará en cuanto se archive el procedimiento judicial referido”, indica el texto recogido por el medio de comunicación anteriormente citado.
El caso de Augé
El catalán acumula graves secuelas de habla y movilidad derivadas de varios ictus e infartos sufridos desde 2020. Aunque la Comisión de Garantía y Evaluación de la Generalitat de Catalunya aprobó formalmente su solicitud de muerte digna en agosto de 2024, se paralizó debido al recurso impuesto por su padre, que se negaba a firmar en su favor.
La oposición del padre llevó el caso hasta el Tribunal Supremo, órgano que el pasado mes de mayo obligó a los familiares avalar este tipo de sentencias. Por otro lado, el Alto Tribunal reclamó reformas normativas para acortar la tramitación de estos recursos y evitar este tipo de circunstancias. Pese a que el padre y la tía del solicitante quitaron el recurso este verano al constatar el deterioro irreversible del enfermo, la causa de Barcelona no había reactivado todavía el expediente.
Tras ser localizado con un cuadro de intoxicación por ingesta de medicamentos junto a una nota explicativa a la justicia, los servicios de emergencia trasladaron al paciente para su atención médica, procediéndose posteriormente a su derivación a un centro de internamiento psiquiátrico siguiendo los protocolos sanitarios. Fuentes del Departamento de Salud de la Generalitat confirman que la autorización médica para la muerte asistida continúa vigente desde 2024, a la espera de que la jurisdicción formalice la retirada de la acusación particular y permita la ejecución del procedimiento.
Caso paralelo al de Noelia Castillo
El caso de este hombre discurrió en paralelo en los juzgados catalanes al de Noelia, la joven afectada por una paraplejia cuyo padre también logró paralizar 'in extremis' su muerte asistida, aunque finalmente la justicia autorizó que se le aplicara la eutanasia. Fuentes de la Consellería de Sanidad insisten en que la eutanasia de Augé está autorizada por la Comisión de Garantía y Evaluación de la Generalitat desde agosto de 2024.
A raíz de este caso, el Tribunal Supremo reconoció por unanimidad el pasado mes de mayo que una persona está legitimada para recurrir ante la Justicia la concesión de la eutanasia de un tercero si tiene una "vinculación particularmente estrecha" con el solicitante de la muerte asistida. De esta manera, el Supremo avalaba que el padre de Augé, mayor de edad y con plenas capacidades, impugnase la muerte asistida que se le concedió a su hijo.
Sin embargo, el alto tribunal pidió también un cambio legislativo que recorte los plazos de los procedimientos judiciales sobre la eutanasia para agilizar estos recursos y que el retraso en estos procedimientos no suponga un factor añadido de sufrimiento a la persona solicitante, como el caso de Augé, cuya eutanasia lleva paralizada dos años.