El emprendedor Eloi Rodríguez impulsa Tall People Club para hacer comunidad
Las próximas citas serán en Madrid, Barcelona, Valencia y Lisboa
BarcelonaBarcelona ha vivido una cita de altura única: una fiesta de personas altas. "Es la primera en España. Vi alguna en Estados Unidos o Brasil. Aquí como no tenemos una medida de altura muy alta no se había pensado en hacer una así. La media nacional es de 1,76 para hombres y 1,62, para mujeres", explica Eloi Rodríguez, emprendedor y creador de 'Tall People Club'.
Un encuentro para conocerse y conectar, que, visto lo visto, era muy esperado: "Muchos me han dicho que 'por fin se hacía algo así'. No es algo que necesitaran y que ahora al vivirlo aseguran que ojalá haya más como esta. Muchos, les pasa que se sienten observados y diferentes en fiestas o en el día a día o les cuesta encontrar una pareja que no tenga en cuenta la altura. Había buen ambiente porque todos tienen algo en común. Han vivido situaciones similares y se entienden. Y, además, se sienten, por una vez, bajos y poder experimentar eso por una vez en la vida es un '¡guau! quiero vivir así siempre'. Es una experiencia única. Es para hacer comunidad y hacer amigos".
En la entrada, un tallímetro, un medidor de estatura: para ellos 1,85 y ellas, 1,72. Una altura que superaron con creces, el más alto con 2,08 y una invitada de 1,90. "No era obligatorio y si no llegas por un centímetro, te quedas fuera. Se supone que si vienes a una fiesta de altos ya das la talla", comenta entre risas. Había ganas de un encuentro por todo lo alto. Casi 200 asistentes llegados de diferentes puntos de Cataluña con las entradas agotadas, desde dos semanas antes. "Hacía falta para los se salen de la media nacional se sientan incluidos. En esta comunidad la altura no supone un hecho diferencial a la hora de conocer gente o a la hora de bailar. Pueden ser ellas mismas sin explicar cuánto miden, o responder a las típicas preguntas. Hay personas que vinieron solas porque querían encontrar un grupo de amigos de su altura. Creo que ha cuajado muy bien y saldrá alguna relación de ahí", comenta el organizador.
El mismo Eloi fue uno más en la fiesta con su 1,93: "Me sentí con una sensación muy rara de mirar hacia arriba o igual y que nadie me considere alto ahí dentro. Para muchos es un alivio pensar que no son ellos los que llaman la atención". En la fiesta en un local también les tocó agacharse en algunas zonas, en las que pusieron adhesivos de 'No apto para altos', que también regalaron.
Con 24 años, experiencia en marketing y organización de eventos, Eloi se lanzó a la aventura: "Sale de que soy alto. Al principio, era una idea loca de evento y ahora es una comunidad que la gente no sabía que necesitaba y yo tampoco".

Más ciudades
Un evento que va más allá. "Es una oportunidad de hacer comunidad y reírnos de nosotros mismos como altos. He conocido a personas que me han contado que cuando eran pequeños y medían 1,80 con 15 años se reían de ellos y les llamaban jirafa. Por eso, las he puesto como ícono de la comunidad. Es una forma de reírnos de nosotros mismos en un espacio donde nadie se va a reír de ti porque todos somos iguales. Es una idea que no discrimina a nadie. Es un homenaje a los altos. Y nos reímos de los comentarios más graciosos por ser alto como, por ejemplo, si siempre he sido así de alto y contestas he estado creciendo. Te preguntan ¿Por qué eres tan alto? o si juegas a baloncesto. En los conciertos, te llaman la atención por tapar. Estamos dando visibilidad, se nos tengan en cuenta y se piense más en los comentarios", afirma Eloi.
Lo siguiente es llegar a más ciudades: "Nos lo están pidiendo. Se ha abierto Madrid el 15 de octubre, al día siguiente en Valencia y otro en Barcelona el día 17 para 400 personas en un hotel. El objetivo es continuar para que cada ciudad tenga su comunidad de gente alta y se cree algo bonito. Después, iremos a Lisboa el 22 de octubre. En noviembre, llegarán Sevilla o Bilbao".

