Fútbol

Jessica Álvarez, la futbolista más veterana de Cataluña a los 49 años: "El fútbol me ha dado vida, energía y amistades"

Jessica Álvarez, en su etapa anterior en el Cornellà del Terri
Jessica Álvarez, en su etapa anterior en el Cornellà del Terri. Pastor Cuenca
  • Jessica Álvarez lleva 35 años vinculada al fútbol como jugadora y entrenadora: "Creo que es el último que voy a jugar"

  • La deportista sufrió un accidente de puenting a los 17 años y dos graves lesiones como futbolista

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GironaSu primer recuerdo con una pelota de fútbol es sobre los seis años. Jugaba en casa, en el patio del colegio o en las calles de Barcelona. "El fútbol es mi gran pasión. Soy una persona de equipo, de compartir y muy social. Me llena de alegría", confiesa Jessica Álvarez. Un balón que combinaba con natación, judo o gimnasia rítmica. "Mi madre me apuntaba a tres o cuatro disciplinas al año como federada. El deporte me da adrenalina. Soy competitiva y me gusta la naturaleza. Ahora todos los que hago son al aire libre", explica.

El 27 de junio cumplió 49 años. Jessica es la jugadora más veterana de Cataluña de fútbol competitivo: "Es un orgullo. Siento que la pasión me lleva a seguir jugando y a recuperarme de todas las lesiones. Sin deporte, no podría vivir. No me veo tan mayor en el campo de fútbol. Ahora he vuelto a mi equipo, con jugadoras de 15 años, y alucinan. No se creen que tenga 49 años. Me ven jugar y me dicen que es imposible. Nadie me echa esa edad. Mi veteranía aporta experiencia en el vestuario y en el equipo".

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A los doce años empezó jugando "con niños y yo era la única niña" en los patios de los colegios. Su primera liga femenina llegó poco después en el Prat Blaugrana. Unos inicios en los que "jugaba en campos de tierra y la camiseta me iba por las rodillas. El fútbol ha de seguir evolucionando. Solo se ve el Barça. Hay mucho más fútbol detrás y está bastante olvidado. Hay mucho por hacer". Esta extremo, luego centrocampista y ahora delantera, en sus 35 años de carrera, ha vestido las camisetas de más de diez equipos como el Barça, Villarreal, Girona, L’Estartit, Banyoles, Cornellà del Terri, Camallera, La Pera o el Base Montjuïc de Barcelona.

"Creo que es el último que voy a jugar"

Una carrera sobre el campo y también desde la banda con 15 años como entrenadora: "Lo dejé el año pasado. El poder enseñar y ver que las niñas tienen una calidad, me llena. Fui la primera que llevé un equipo femenino, el Cornellà del Terri, a competir en la liga masculina del MIC Andorra. Estoy jugando con niñas que he entrenado. Alguna tenía siete años y ahora está en la universidad". Una gestión de equipos que también desarrolla en su carrera profesional como directora de recursos humanos en una importante gestoría de Girona.

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Jessica Álvarez, en el Camallera

Jessica ha vuelto al Cornellà del Terri, tal vez su último equipo. "Quiero jugar y pasármelo bien. Creo que es el último que voy a jugar. Dije que iba a colgar las botas y el día de mi cumpleaños me compré unas nuevas con mi nombre. Me querría retirar y cerrar el ciclo porque es el equipo donde he jugado más años y he sido entrenadora también más tiempo", asegura la futbolista.

Un accidente de puenting y dos lesiones graves

Una carrera marcada por la superación deportiva y también personal. A los 17 años su vida dio un vuelco: "Probé el puenting. En el descenso al suelo caí en picado. Fue un impacto de unos 18 metros. Sufrí 37 fracturas. Me rompí los dos pies enteros. Estuve cuatro meses con escayola y en silla de ruedas, un año con muletas y una rehabilitación complicada. En esa etapa jugaba a fútbol y me estaba preparando para los Juegos Olímpicos de Atlanta en natación". Un accidente "muy duro porque cuando estás en pleno apogeo de tu carrera deportiva se trunca todo. No pude hacer selectividad ni entrar en educación física. Tuve que volver a aprender a andar y replantearme la vida en meses. Como soy una luchadora, tuve fuerza de voluntad para recuperarme".

La futbolista ha ejercido 15 años como entrenadora

En el terreno de juego, a los 43 años, "en el último partido, en el minuto 91, en una pelota que se iba por la banda, apoyé el pie y sufrí la triada. Me rompí el ligamento lateral, cruzado y posterior. También pensé que se había acabado. Y hace un año y medio me rompí un pie. Se dobló y el tobillo tocó el suelo". Unas lesiones con las que "se aprende porque es una etapa de superación".

La veterana futbolista tiene claro que "si me retiro del fútbol quiero decidirlo yo y no una lesión". Y esa decisión está cada vez más cerca: "Que juegue federada, creo que será el último. Que siga entrenando, me cuesta decir que no. Será imposible desvincularme del fútbol al cien por cien". Un imposible porque al echar la mirada atrás "el fútbol me ha dado vida, energía y amistades. Me lo ha dado casi todo".