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Nace en Lugo el primer equipo de fútbol a pie: “Cambia la velocidad, pero no la pasión”

Nace en Lugo el primer equipo de fútbol a pie: “Cambia la velocidad, pero no la pasión”
Sus practicantes explican que el futbol a pie exige mucha inteligencia táctica, técnica y trabajo en equipo. CEDIDA
  • Un grupo de futbolistas de entre 50 y 60 años ha creado la AD Legado San Roque FAP, el primer equipo de fútbol a pie federado de Lugo

  • Sus impulsores pretenden favorecer la creación de nuevos equipos en la ciudad para organizar una liga local

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Llega un momento en la vida en el que toca asumir que uno ya no tiene 20 años y que el cuerpo no responde igual cuando toca echar una carrera detrás de un balón. Es lo que descubrió un grupo de amigos de Lugo, futboleros de toda la vida, cuando decidieron a sus más de 50 años volver a ponerse las botas para jugar “una pachanga”.

Tras casi tres décadas sin jugar juntos, las ganas podían más que la forma física, y el encuentro prometía diversión, pero terminó con siete u ocho jugadores aquejados de diversas dolencias (propias de la edad) que los hizo replantearse repetir la quedada: ¿Querían seguir jugando? Sí; pero, de hacerlo, tendrían que adaptarse a las nuevas circunstancias.

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Descartadas otras modalidades deportivas menos lesivas que el fútbol, decidieron  buscar una alternativa que les permitiera mantener viva su pasión por este deporte sin exigirle a sus cuerpos lo mismo que cuando eran jóvenes. La encontraron en el fútbol a pie, una modalidad en la que correr está prohibido y en la que la técnica, la estrategia y el trabajo en equipo ganan protagonismo.

Fue así como nació la Asociación Deportiva Legado San Roque FAP un equipo formado por antiguos compañeros y amigos que han encontrado en el fútbol a pie una manera de seguir disfrutando del deporte que les gusta sin tener que correr detrás del balón. “Decidimos buscar algo que nos permitiera reunirnos y seguir practicando el deporte que nos gusta, que es el fútbol”, explica José Ángel, uno de los impulsores del proyecto.

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Primeros pasos en la provincia

La nueva modalidad elimina precisamente una de las principales diferencias físicas entre los jugadores: está prohibido correr. Tampoco hay entradas ni contacto físico y el balón no puede jugarse por encima de la altura de los hombros. Una fórmula que, lejos de convertir los partidos en encuentros tranquilos, obliga a los jugadores a utilizar la cabeza, la técnica y el trabajo en equipo. La fórmula es sencilla de explicar aunque, según confiesan sus practicantes, es bastante más difícil de ejecutar ya que no es fácil conseguir jugar sin correr hasta que se cambia el chip.

Esta modalidad, que ya se practica en otros puntos de Galicia y de España, está dando sus primeros pasos en Lugo con la inestimable colaboración de José María Rial Chapela, creador del proyecto de Futbol a pie en Cangas do Morrazo (Pontevedra) donde ya está mucho más asentado. Chapela, técnico superior en fútbol, se desplazó a principios de septiembre hasta Lugo para explicar las reglas y ponerlas en práctica con los jugadores de este club. La experiencia convenció al grupo y abrió la puerta a un proyecto mucho más ambicioso: conseguir que esta modalidad se asiente tenga continuidad en Lugo. De hecho, según José Ángel, ya hay dos equipos de esta modalidad, que en breve verán la luz en marcha en la provincia de Lugo.

Equipo de la Asociación Deportiva Legado San Roque FAP, de Lugo

Un fútbol sin carreras ni entradas

El nombre puede llevar a engaño. No se trata simplemente de caminar mientras se juega un partido convencional, si no que las reglas obligan a cambiar por completo la forma de entender el juego. Los jugadores no pueden correr, tampoco están permitidas las entradas ni el contacto físico y el balón no puede golpearse por encima de la altura de los hombros. Además, los lanzamientos a portería deben hacerse desde dentro del área.

Los encuentros duran 40 minutos y cada jugador puede realizar un máximo de tres toques consecutivos. El resultado es un deporte en el que la colocación y la anticipación adquieren tanta importancia como la técnica.

“Es habitual que quien no conoce este deporte piense que es ‘fútbol lento’. Quien lo ve por primera vez piensa que es un deporte tranquilo, pero en realidad exige mucha inteligencia táctica, técnica y trabajo en equipo”, explica José Ángel.

Los jugadores permanecen prácticamente todo el encuentro en movimiento, buscando líneas de pase, ocupando espacios y tratando de adelantarse a la jugada. Los balones largos tampoco son una buena opción porque no hay posibilidad de acelerar después para alcanzarlos. Por eso, para sus impulsores, la diferencia con el fútbol tradicional está en el ritmo, pero no en lo esencial: “Cambia la velocidad, pero no la pasión”, resume José Ángel.

El fútbol a pie pretende reunir en un mismo campo a personas con edades y condiciones físicas muy diferentes

De una reunión de amigos a un proyecto deportivo

El equipo toma su nombre de Legado San Roque, la formación en la que muchos de sus integrantes compartieron vestuario hace más de 35 años. Las siglas FAP hacen referencia a Fútbol a Pie. Lo que comenzó como una reunión entre antiguos compañeros ha ido creciendo y ya reúne a 48 personas, aunque inicialmente está previsto tramitar entre 20 y 25 licencias.

El Legado San Roque participará en torneos amistosos, especialmente en Galicia, pero su objetivo va más allá de disputar algunos encuentros. Los impulsores pretenden favorecer la creación de nuevos equipos en Lugo para poder organizar una liga local de fútbol a pie; con la intención de extender la competición al ámbito provincial y posteriormente al conjunto de Galicia. A más largo plazo, el horizonte está puesto en que la modalidad pueda contar con competiciones de ámbito nacional en un plazo aproximado de tres a cinco años.

Sin embargo, el proyecto tiene ahora mismo un obstáculo mucho más cercano. “Nuestro mayor problema ahora mismo es encontrar instalaciones para practicarlo”, explica José Ángel. Disponer de espacios donde entrenar y disputar partidos resulta fundamental para que puedan consolidar los equipos y hacer crecer la modalidad en la ciudad.

Mientras tanto, el club quiere que más personas conozcan esta alternativa. Entre sus próximos proyectos está la organización de una jornada abierta en Lugo en la que cualquier interesado pueda acercarse, probar el deporte y asistir a partidos de exhibición. También han recibido invitaciones para participar en diferentes torneos en el sur de Pontevedra, mientras la Federación Galega de Fútbol trabaja en el desarrollo y regulación de esta modalidad.

Un fútbol para todas las edades

Una de las características que más destacan sus impulsores es que el fútbol a pie no está pensado únicamente para quienes ya no pueden competir en el fútbol convencional. También pretende reunir en un mismo campo a personas con edades y condiciones físicas muy diferentes.

José Ángel, que solo tiene buenas palabas para esta nueva modalidad explica que, además, “es un fútbol integrador, abierto tanto a hombres como a mujeres y a personas de cualquier edad”, señala. Se trata, en definitiva, de un deporte que reúne estas características:

  • Fútbol sin etiquetas: Es una modalidad diseñada para unir, no para excluir. No importa si eres hombre o mujer, joven o mayor, ni el nivel de habilidad física que tengas; el campo está abierto para todos por igual.
  • Equidad real sobre el campo: Sus reglas están adaptadas de forma inteligente para neutralizar la fuerza o la velocidad pura. Esto permite que las personas con discapacidad compitan al mismo nivel que los demás, transformando las diferencias físicas en simples características, no en limitaciones.
  • Comunidad y convivencia: Más que una competencia física, es un deporte que celebra la diversidad humana, demostrando que el juego limpio y la inclusión valen más que cualquier ventaja atlética.

En ese sentido, el objetivo no es sustituir al fútbol tradicional, sino prolongar la posibilidad de practicarlo: “Nos ha permitido practicar el deporte que nos ha gustado toda la vida”, resume José Ángel.

Más que 40 minutos de fútbol

El proyecto tiene también una importante dimensión social. Para sus integrantes, volver a jugar significa hacer ejercicio, pero también recuperar amistades, conocer gente y mantener una actividad compartida. La esencia del fútbol, aseguran, permanece intacta: competir, reír, compartir vestuario y comentar después las jugadas alrededor de un tentempié en un tercer tiempo.

El correo legadosanroque@gmail.com y el perfil de Instagram @legadosanroque son los canales habilitados para quienes quieran conocer el proyecto o sumarse al equipo. El único requisito, como explica el propio grupo, es mantener las ganas de jugar. Aunque esta vez haya una regla fundamental: correr está prohibido.