Miquel Coín es el propietario de La Trona Antiques, en Monistrol de Montserrat (Barcelona)
Los vídeos de su almacén vintage se han vueltos virales con 750.000 visualizaciones
BarcelonaUn paraíso vintage junto a la montaña de Montserrat se esconde en una nave industrial donde resonaban los telares hace un siglo. Es La Trona Antiques. "Está en un antiguo polígono del textil. Es un almacén con mucha personalidad, como el género, y con unas vistas increíbles. Es un lugar donde encontrar objetos vintage como los muebles de oficio, donde se ha trabajado años. Los restauramos y les damos una segunda vida. Es un paraíso recuperado. Somos recicladores con mimo", explica Miquel Coín, propietario de La Trona Antiques.
Un espacio donde habitan "joyas del pasado que les damos un futuro", que está a punto de cumplir los 30 años en Monistrol de Montserrat (Barcelona). "Tenía una empresa que montaba ferias de anticuarios y me gustaba el trabajo de mis clientes". Y ellos le animaron a seguir ese nuevo camino en el que se siente enamorado de cada una de las piezas de su taller: "Me lo paso muy bien. Si me llaman para ir a ver una tienda que baja la persiana y abrió en 1820, no duermo por la noche pensando cómo será. Es pasión. Mi ambición es disfrutar y divertirme. Es una forma de ver la vida".
Un lugar de otros tiempos y también viral: "Hicimos un vídeo explicando solo dónde estábamos y lo que hacíamos. Me lo propuso mi hijo y ahora no paran de venir clientes a todas horas. Tiene 750.000 visualizaciones en redes sociales. Son vídeos cortos enseñando el material y el 'show room'. Es una pasada rápida por el negocio".
Repartidas en el espacio, piezas únicas cargadas de historia de talleres, fábricas y comercios: "Hay iluminación, objetos y muebles industriales con una vida propia, la de los que han trabajado con él como, por ejemplo, un banco de carpintero. También es buscarles otras utilidades. Son muebles que tú pondrías en la casa como una mesa vivida de los años cuarenta, con mucha solera, que por unos 800 euros la puedes tener".
Joyas rescatadas
Son joyas llegadas desde cualquier punto. "A veces, con la furgoneta recorro España. Hago rutas. Salgo vacío y vuelvo lleno. Voy a anticuarios, talleres de coches, motocicletas, herrerías o panaderías con los armarios de fermentación. Todo lo que sea mueble de oficio. Por las redes sociales, me ofrecen pisos enteros. Eso no lo hago, pero puede haber una pieza que me sorprenda. Cada vez me cuesta más encontrar. En las crisis, nos hemos tenido que reinventar. Salí a vender a Francia o Italia. Ahora hay un boom del vintage, incluso entre los jóvenes", cuenta el propietario de La Trona Antiques.

Entre las joyas rescatadas, una cheslón de Le Corbusier de 1965, una caja de cobro art déco de 1930, que "es espectacular. Como esta, no hay dos", mesas de trabajo, mostradores de tiendas como el de "un estanco para restaurar que tenían en un garaje. Necesito un par de semanas para ponerme con él o un colmado antiguo íntegro con todo el mobiliario de Aragón", librerías, estanterías, bancos de carpintero, vitrinas, aparadores, básculas o baúles. "Llego a todo el mundo. Me hizo mucha ilusión cuando vino un joven que quería decorar todo su piso. En las ferias de Italia, vienen decoradores de hoteles, establecimientos o de marcas como Versace o Louis Vuitton", comenta Miquel.

Unas piezas, con años de historia, que restauran con madera recuperada y materiales naturales en el taller del almacén. "Aquí no encontrarás disolventes. Intentamos aprovechar las pinturas si son antiguas", aclara Miquel.

Un lugar del pasado por el que Miquel siente devoción: "Me hace sentir vivo. Es muy importante para mí. Me lo paso muy bien. Es como un hobby".
