Más allá del Artemis II: los otros megaproyectos más importantes que se han querido llevar a cabo en la Luna
Desde ciudades modulares hasta tener una base que se sincronizara con la Antártida: repasamos los proyectos más relevantes desde los años 50
El proyecto de la NASA en el que se va a construir una base en la Luna para que se asiente una colonia humana con una "presencia duradera"
Desde que en 1972 la misión Apolo 17 permitiese al ser humano pisar la luna por última vez, no hemos vuelto a caminar sobre ella. Sin embargo, esto no ha ido en detrimento de seguir investigando las muestras que se recogieron antaño o dirigir misiones no tripuladas para comprender mejor cómo funciona nuestro satélite.
Los planes de la NASA para establecer al ser humano en la Luna son un punto de inflexión para la ciencia. Sin embargo, aunque ahora parezca que esto se va a materializar en el futuro, no es la única idea que se ha querido llevar a cabo. Repasamos las más relevantes.
En los años 50 ya se soñaba con ir a la Luna
¿Nos imaginamos viviendo en un adosado en la Luna? En la década de 1950 ya se empezó a planear, por parte de la NASA, el diseño de bases habitadas modulares y autosuficientes. Aunque el germen es de esa década, sí ha sido un concepto que se ha ido explorando de forma teórica en diferentes décadas.
Uno de los proyectos esbozados en los años 50 contemplaba la idea de una base con, aproximadamente, una veintena de personas viviendo. ¿Y cuándo se quería materializar? Las proyecciones teóricas estaban señaladas entre 2013 y 2014. El siguiente paso era conseguir que estas bases fuesen autosuficientes. El horizonte se calculó para 2017 o 2018.
Pero antes de vivir en la Luna, teníamos que explorarla. Así que en la década de los 60 se planteó y ejecutó el programa Apolo, en plena Guerra Fría y apogeo de la Carrera Espacial entre EEUU y la URSS.
Después de Apolo vino el 'Space Task Group'
La década de 1980, marcada por los recortes de la NASA, no estuvo exenta de proyectos. Después de que finalizara el programa Apolo -quitando de la escena las tres últimas misiones, que iban a llegar hasta Apolo 20-, hubo una división que se encargó de plantear una base lunar.
'Space Task Group' era la unidad asignada para plantear este proyecto. Pero el hecho de instalar una base permanente y hacerlo en esa época hubiera implicado duplicar el presupuesto de la NASA que se tenía asignado. No se pudo materializar, pero las ideas no se quedaron ahí.
De hecho, uno de los proyectos que se quedó en el tintero pasaba por establecer una serie de bases de estudios científicos que funcionase como lo hace McMurdo, en la Antártida. Así pues, los laboratorios, la gestión logística y la capacidad de soporte para misiones científicas serían los protagonistas. La idea fue desarrollada por parte de NASA Johnnson Space Center.
'Constellation' se inició en el nuevo milenio
A principios del siglo XXI se planteó otro ‘megaproyecto’ para la Luna: el programa Constellation, que tenía como objetivo el desarrollo de naves y cohetes -Orión y Ares- y con la idea de establecer una colonia permanente. Sonaba bien, hasta que se canceló, pero la NASA ya tenía en marcha otros planes que pasaban por Artemisa.
El programa Artemisa planteaba asentamientos lunares permanentes hacia 2030. Aquí no sólo entra en juego la propia NASA, sino que hay iniciativas privadas de por medio que también han mostrado su interés en llevar a cabo el desarrollo de estos programas.
Ahora EE.UU. se ha decidido por este nuevo plan de colonizar el satélite con asentamientos permanentes. Sin embargo, no es la única potencia que también ha puesto sus ojos allí.
'International Lunar Research Station'
Aunque la Unión Soviética fuese el 50% de la Carrera Espacial durante la Guerra Fría, ahora es Rusia quién quiere —también— explorar la Luna. Pero no lo harán solos, ya que cuentan con otro socio: China.
Ambos países tienen las intenciones anunciadas de poner en marcha el programa International 'Lunar Research Station' (ILRS). Tanto en superficie como en órbita del satélite hay dos fechas marcadas en el horizonte: 2035 y 2040, como diferentes puntos de inflexión en la implementación de objetivos en materia de investigación.
Uno de los elementos que ya están encima de la mesa: la puesta en marcha de un reactor nuclear, en la Luna, que sea capaz de abastecer de energía los asentamientos que puedan llegar a estar en la superficie.