Las estrellas pueden entrar en fase de gigante roja: el Sol también pasará por este proceso

Las estrellas no se quedan iguales para siempre: a lo largo de millones o miles de millones de años evolucionan atravesando diferentes fases
No hace falta un telescopio para ver bien las estrellas: con el móvil es mucho más sencillo
MadridComo pasa con el resto de estrellas, nuestro sol también tiene una “fecha de caducidad”. Las estrellas no son objetos estáticos. Aunque desde nuestro punto de vista lo parezcan, en realidad atraviesan largos procesos de evolución que pueden durar millones o miles de millones de años. Durante ese ciclo vital cambian su tamaño, temperatura y luminosidad hasta llegar a su etapa final. La llamada fase de gigante roja es uno de los momentos más llamativos de esa evolución: la estrella aumenta su tamaño de una forma asombrosa.
Nuestro propio Sol también pasará por esa fase. Ahora mismo se encuentra en una fase estable pero, los astrónomos saben que dentro de miles de millones de años se expandirá hasta convertirse en una gigante roja. Entonces, transformará por completo el sistema solar interior.
¿Cuál es el ciclo de vida de una estrella?
Las estrellas nacen a partir de las nebulosas que son grandes nubes de gas y polvo. En esas regiones del espacio, la gravedad provoca que el material se comprima hasta dar lugar a un núcleo cada vez más denso y caliente. Cuando la temperatura alcanza varios millones de grados, comienza la fusión nuclear, el proceso que alimenta la energía de las estrellas.
Durante la mayor parte de su vida, una estrella permanece en lo que los astrónomos llaman secuencia principal. Esta etapa es relativamente estable, de hecho, en el caso del Sol, esta fase ha durado aproximadamente 4.600 millones de años y aún se mantendrá así durante unos 5.000 millones de años más.
¿Qué es una gigante roja?
Cuando una estrella como el Sol agota la mayor parte del hidrógeno en su núcleo, su estructura interna cambia de manera notable. El núcleo empieza a contraerse a causa de la gravedad, mientras que las capas externas se expanden hacia el espacio.
Este proceso provoca que la estrella aumente enormemente su tamaño y se enfríe en su superficie, adoptando un tono rojizo muy característico. En ese momento, el astro entraría en la fase conocida como gigante roja.
Este cambio se da porque el equilibrio interno de la estrella se rompe. Mientras que la estrella tiene suficiente hidrógeno en su núcleo, la energía generada por la fusión nuclear compensa la gravedad que intenta comprimirla. Durante la fase estable, en su núcleo se fusiona hidrógeno en helio, cuando ya no hay suficiente hidrógeno, el núcleo empieza a contraerse y se calienta todavía más.
A la misma vez, la fusión nuclear continúa en una capa alrededor del núcleo, liberando una cantidad enorme de energía que empuja las capas externas hacia el exterior, haciendo que la estrella se expanda hasta convertirse en una gigante roja. Esto es un proceso común en estrellas de una masa similar al Sol y representa una parte natural de su evolución.
Estas gigantes rojas suelen ser estrellas muy inestables, con variaciones de brillo y grandes pérdidas de material hacia el espacio.
¿Cuál será entonces el futuro del Sol?
Los astrónomos saben que el Sol también atravesará esta etapa. Según los modelos actuales, este proceso llegará dentro de aproximadamente unos 5.000 millones de años, cuando el hidrógeno de su núcleo se haya agotado completamente. Será en ese momento cuando el Sol empezará a expandirse lentamente hasta alcanzar un tamaño mucho mayor que el actual.
En algunas simulaciones, podría extenderse hasta engullir Mercurio y Venus, acercándose a la órbita de la Tierra. Esto quiere decir que el sistema solar interior cambiará de manera radical. Los planetas más cercanos desaparecerán.
Para entender cómo puede ser una gigante roja, los astrónomos estudian estrellas que ya están en esta fase. Uno de los ejemplos más conocidos es el Betelgeuse, una estrella que se encuentra en la constelación de Orión. Esta estrella es tan grande que si estuviera en lugar del Sol, su superficie llegaría más allá de la órbita de Marte.
¿Qué pasará con la Tierra?
Todavía existen incertidumbres sobre el futuro de la Tierra. Muchos modelos sugieren que nuestro planeta no sobreviviría a la fase de gigante roja del Sol.
Según el Sol vaya aumentando su luminosidad durante miles de millones de años, el clima terrestre se irá volviendo más extremo progresivamente. Mucho antes de que el Sol alcance su fase de gigante roja, los océanos de la Tierra podrían evaporarse y haciendo que el planeta fuera inhabitable. Aunque la Tierra no fuera completamente engullida por el Sol como Mercurio o Venus, el aumento de las temperaturas sería tan intenso que su superficie quedaría completamente transformada.
¿Qué pasa después de la fase de gigante roja?
La etapa de gigante roja no es el final de la vida de una estrella como el Sol. Después de esta fase, las capas externas de la estrella son expulsadas al espacio, formando una nebulosa planetaria, una nube de gas brillante que se puede observar con telescopios. El núcleo restante se convierte entonces en una enana blanca, un objeto extremadamente denso que ya no produce energía mediante fusión nuclear.
Las enanas blancas se van enfriando lentamente durante miles de millones de años hasta que se convierten en objetos oscuros llamados enanas negras, aunque el universo no es lo suficientemente viejo como para que existan.
