Málaga, la capital tecnológica de España que tiene problemas para encontrar a 3.000 profesionales del sector
A pesar de que en Málaga hay ahora mismo trabajando 40.000 profesionales tecnológicos, las empresas tienen problemas para encontrar a otros 3.000
Málaga se transforma en el Silicon Valley del sur con una apuesta clara por la tecnología
Málaga, la capital de la Costa del Sol, no solo ofrece turismo de sol, playa y campos de gol. En los últimos años se ha posicionado como capital tecnológica española gracias a su campus universitario y la llegada de las grandes empresas del sector como el gigante Google. El éxito tiene también un alto coste para las empresas que no encuentran técnicos cualificados suficientes para cubrir sus necesidades.

A Málaga se la considera el Silicon Valley español y va a ir a más porque el sector quiere que la provincia andaluza sea un lugar de referencia mundial en computación cuántica, ciberseguridad y desarrollo tecnológico.
40.000 profesionales tecnológicos trabajando en Málaga
La apuesta política de los gestores malagueños supone más trabajo, pero también problemas de infraestructuras y vivienda. Los responsables municipales aseguran que “ahora mismo hay 3.000 puestos sin cubrir y hay pujas de candidatos entre empresas entre las que destacan las dedicadas a consultoría de IT, desarrolladores de software o analistas de datos.
Y es que la lista de puestos vacantes es interminable. Michel Velázquez, CEO de Surgery apunta a “tecnologías de conectividad, ‘Cloud’, IA, desarrollo de computación espacial”. Se trata de necesidades que empresas tecnológicas asentadas en Málaga, no pueden cubrir y por eso recurren a lugares hasta ahora impensables: “terminamos contratando a un chico que estaba en Brasil”.
En Málaga, ya hay trabajando en el sector tecnológico 40.000 profesionales. Alicia Izquierdo, concejala de Innovación del Ayuntamiento de Málaga, lamenta que “todavía tenemos 3.000 vacantes que no somos capaces de cubrir porque hay demanda”.
No son nómadas digitales, sino trabajadores que eligen la Costa del Sol contratados por empresas asentadas aquí, pero las buenas condiciones de vida parece que no son suficientes.
Se trata de una realidad que contrasta con los números globales del empleo tecnológico en España donde se han producido ya 50.000 despidos como consecuencia del auge de la inteligencia artificial que, por un lado castiga perfiles del sector y , por otro, demanda nuevos puestos de trabajo.
Para muchos es una oportunidad y un momento de cambio vertiginoso, como es el caso de María, recién llegada a Málaga para trabajar en “experiencias inmersivas”. Esta experta en 3D y computación tiene claro que su futuro laboral pasa por quedarse en Málaga.
