Un exoplaneta potencialmente habitable acerca a la ciencia a responder si existe vida fuera de la Tierra
Encuentran azúcar en el centro de la Vía Láctea: los científicos afirman que este hallazgo podría explicar el origen de la vida
El hallazgo acerca a la ciencia a descubrir si existen planetas capaces de albergar vida fuera del sistema solar
La búsqueda de vida más allá de la Tierra podría haber dado un paso decisivo. Un grupo de investigadores de Estados Unidos ha detectado por primera vez indicios de una atmósfera en un planeta rocoso similar al nuestro, un hallazgo que podría ayudar a responder uno de los mayores interrogantes de la humanidad: ¿estamos solos en el universo?
El protagonista del descubrimiento es LHS 1140b, un exoplaneta situado a unos 49 años luz de la Tierra que orbita alrededor de una estrella en una zona considerada potencialmente habitable. Su distancia con respecto a su sol permitiría, en teoría, la existencia de temperaturas compatibles con la presencia de agua líquida, un elemento esencial para la vida tal y como la conocemos.
LHS 1140b ya era uno de los exoplanetas más prometedores para la comunidad científica, tras su descubrimiento, los investigadores confirmaron que se trataba de un planeta rocoso, una característica que lo diferencia de los gigantes gaseosos y lo convierte en un candidato más interesante para albergar condiciones favorables para la vida.
Esa confirmación fue posible gracias al instrumento ESPRESSO, instalado en el Observatorio Europeo Austral (ESO) y codiseñado y coconstruido con la participación del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). Este sofisticado espectrógrafo permitió conocer con precisión la masa y la composición del planeta.
La señal de una posible atmósfera
El nuevo estudio, realizado por científicos estadounidenses, ha detectado una señal que apunta a la posible existencia de una atmósfera alrededor de LHS 1140b. Aunque todavía no se ha confirmado de forma definitiva, los datos obtenidos sugieren la presencia de un elemento atmosférico que podría indicar que el planeta cuenta con una envoltura gaseosa.
Disponer de una atmósfera sería un factor determinante, ya que actuaría como escudo frente a la radiación, ayudaría a regular la temperatura de la superficie y favorecería unas condiciones estables para que pudiera existir agua en estado líquido, un requisito considerado indispensable para el desarrollo de la vida.
Los propios investigadores advierten de que el hallazgo debe interpretarse con cautela. Serán necesarias nuevas observaciones mediante telescopios más potentes para confirmar que la señal detectada corresponde realmente a una atmósfera y para determinar cuál es su composición.
Aun así, el descubrimiento representa un avance relevante en la exploración de exoplanetas. Cada nueva evidencia permite comprender mejor cómo son los mundos situados fuera de nuestro sistema solar y acerca a la ciencia a responder una pregunta que lleva siglos fascinando a la humanidad: si existen otros lugares en el universo capaces de albergar vida.