Júpiter actúa como escudo de la Tierra: las consecuencias de que dejase de de estar donde está
Júpiter siempre se describe como el gran escudo de la Tierra, pero al igual que puede desviar o expulsar cometas, también puede enviarlos hacia el interior del Sistema Solar
Descubren un planeta con condiciones similares a la Tierra y los científicos ya hablan de “mundo habitable”
MadridJúpiter suele ser descrito como el gran “escudo” que protege a la Tierra. Se trata de un planeta gigantesco, situado más allá de Marte y del cinturón de asteroides, que con su enorme gravedad puede capturar o desviar cometas y asteroides antes de que puedan alcanzar nuestro planeta. La idea, aunque tiene partes de verdad, también necesita matices. Júpiter no es una muralla perfecta ni tampoco un guardaespaldas infalible. Su papel es mucho más complejo: a veces puede proteger nuestro planeta, otras veces altera órbitas y puede enviar objetos hacia el interior del sistema solar.
De todos modos, su presencia es esencial para entender por qué el sistema solar es como es. Júpiter es el planeta más grande y, según la NASA, tiene más masa que todos los demás planetas juntos multiplicados por más de dos. Además, gira sobre sí mismo en unas 9,9 horas, el día más corto del sistema solar. Esa combinación de tamaño, masa y posición orbital convierte a Júpiter en un actor gravitatorio de primer orden. Pero, ¿qué pasaría si Júpiter dejase de estar donde está?
El gigante que ordena el sistema solar
Júpiter tiene una posición clave en el sistema solar. Está situado más allá del cinturón principal de asteroides, esa región entre Marte y Júpiter donde orbitan millones de fragmentos rocosos. Su gravedad no solo afecta a sus lunas o a los objetos que pueden pasar cerca de él, también es capaz de moldear la arquitectura completa del cinturón de asteroides.
Una prueba clara son los llamados huecos de Kirkwood, que son zonas del cinturón principal donde hay muchos menos asteroides de lo esperado. Estos huecos son producidos por resonancias orbitales con Júpiter: regiones donde los asteroides reciben empujones gravitatorios periódicos que, con el tiempo, pueden alterar sus órbitas y expulsarlos de esas zonas. La propia NASA explica que los principales huecos del cinturón están causados por resonancias de movimiento medio entre los asteroides y Júpiter.
Por lo que, Júpiter no solo puede bloquear de alguna forma objetos, sino que también reorganiza el tráfico del sistema solar. Su gravedad puede limpiar algunas regiones, dispersar cuerpos pequeños o modificar trayectorias. Por eso, si Júpiter desapareciera o estuviera en otro lugar, el cinturón de asteroides no tendría la misma estructura que vemos hoy.
Por qué se dice que Júpiter nos protege
La idea de Júpiter como escudo se basa en un hecho sencillo: su gravedad es enorme. Cuando un cometa o asteroide se acerca a su entorno, Júpiter puede capturarlo, desviarlo o incluso expulsarlo del sistema solar.
Uno de los ejemplos más famosos es el cometa Shoemaker-Levy 9, que impactó contra Júpiter en julio de 1994. La NASA recuerda que los fragmentos del cometa chocaron con las nubes jovianas entre el 16 y 22 de julio de aquel año, en un evento observado por telescopios de todo el mundo y por la misión Galileo.
Aquel impacto ayudó a popularizar la imagen de que Júpiter es un planeta capaz de tragarse objetos peligrosos. Y, en ciertos casos, puede ser verdad. Si un cuerpo acaba chocando contra Júpiter o es expulsado hacia las afueras del sistema solar, deja de ser una amenaza directa para la Tierra.
Pero Júpiter no siempre es nuestro amigo
Hay un matiz importante y es que Júpiter, al igual que puede desviar objetos, también puede enviarlos hacia el interior del sistema solar. Su gravedad puede modificar la órbita de un asteroide o cometa lo suficiente como para que cruce la región donde se encuentran Marte, la Tierra y Venus.
Por eso, los científicos llevan años planteándose si Júpiter es amigo o enemigo de nuestro planeta. Los trabajos de Jonti Hornes y Barrie W. Jones, publicados bajo el título “Jupiter: friend or foe?”, analizaron precisamente esta pregunta. En el caso de los asteroides, sus simulaciones mostraron que la situación era menos clara de lo que se pensaba en un principio y que la presencia de este coloso puede incluso aumentar significativamente la tasa de impactos de asteroides sobre la Tierra en algunos escenarios.
Esto no quiere decir que Júpiter sea peligroso para nosotros. Significa que su efecto va a depender del propio objeto, de su origen, de su órbita y de la masa y posición exactas del propio Júpiter.
¿Qué pasaría si Júpiter desapareciera?
Si Júpiter desapareciera de repente, algo imposible en la práctica, la Tierra no quedaría expuesta de inmediato a una lluvia de asteroides. Las órbitas de los cuerpos pequeños no cambiarían todas al instante. Pero, con el paso del tiempo, el sistema solar perdería uno de los principales reguladores gravitatorios.
Lo primero que ocurriría es que cambiaría la evolución del cinturón de asteroides. Muchas resonancias actuales desaparecerían o se debilitarían. Algunas rutas que hoy pueden sacar asteroides del cinturón hacia el sistema solar interior dejarían de funcionar igual. Pero también se perdería la capacidad de Júpiter de expulsar ciertos objetos antes de que puedan convertirse en amenazas.
También se alteraría el comportamiento de los cometas de largo periodo, los que proceden de regiones muy lejanas como la nube de Oort, ya que Júpiter puede reducir la tasa de impactos de este tipo de cometas a medida que aumenta la masa del gigante.