La Policía se ha desplegado en la zona desde primera hora y finalmente, con la comisión judicial, ha procedido a la ejecución del desahucio
A punto de cumplir 88 años, Maricarmen se enfrentaba a su cuarto intento de desahucio: “Es mi casa, aquí murió mi papá y mi mamá”
Pese a la movilización ciudadana y del Sindicato de Inquilinas de Madrid, se ha ejecutado finalmente el desahucio de Maricarmen en el barrio de El Retiro de Madrid. De 87 años, llevaba 71 viviendo en el inmueble y la última subida del alquiler, hasta los 1.650 euros, hacía inviable para ella el pago de la cantidad, que excede a su pensión. Pese a que una escritora anónima se había ofrecido a pagar el tiempo que hiciese falta dicho alquiler para evitar su desalojo, el fondo detrás de la propiedad, Urbagestión Desarrollo e Inversiones, no ha aceptado. De hecho, la abogada de la octogenaria ha señalado que le habían puesto sobre la mesa varias alternativas, pero no han accedido a ninguna.
En un clima de máxima tensión, con muchos de los concentrados en el lugar habiendo pernoctado durante la noche junto al portal de la octogenaria, haciendo acampada en la calle Alcalde Sainz de Baranda de Madrid para mostrar su apoyo a Maricarmen, hoy las autoridades se han personado desde primera hora y han comenzado la operación para echar a la anciana de la vivienda.
Maricarmen, desahuciada
En el lugar, donde se han visto imágenes de algunos agentes utilizando sus porras con alguno de los concentrados, así como distintos forcejeos y empujones, los agentes han procedido con la orden judicial. La jueza ha insistido en la ejecución del desahucio, por lo que en torno a las 11:00 horas comenzaban a llegar imágenes de los agentes expulsando a los concentrados, avanzando hacia el desalojo.
Desde el lugar, tanto el Sindicato de Inquilinas de Madrid como varios de los participantes que han mostrado resistencia y oposición, han denunciado la inacción del Gobierno, clamando contra la gravedad de los hechos ocurridos esta mañana.
Maricarmen, que durante siete décadas había pagado religiosamente el alquiler, se había visto asfixiada ante la subida del fondo. En silla de ruedas, anoche, entre la angustia por la situación, expresaba su agradecimiento a todos los que se habían movilizado para ayudar: “Quiero daros las gracias desde el fondo de mi corazón. Me habéis ayudado muchísimo. Yo no sé lo que pasará mañana, pero pase lo que pase, jamás olvidaré lo que me habéis ayudado durante todos estos años”, decía, muy emocionada. En hoy, en ese “mañana” al que se refería, finalmente, tras cuatro intentos y pese al clamor popular, ha sido desahuciada.
Expulsada con 87 años, tras 71 años viviendo en el inmueble y tras una subida desde los 500 hasta los 1.650 euros
Fue el padre de Maricarmen el que alquiló la vivienda en 1956 y ella heredó el contrato de arrendamiento. Él y su madre murieron allí, donde ella ha seguido viviendo durante siete décadas.
Desde entonces, y con una crisis de la vivienda flagrante, con cada vez más fondos de inversión canibalizando el mercado, la situación ha terminado con la octogenaria desprovista y expulsada del domicilio.
Desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid, que clama contra la ausencia de respuestas del Gobierno para pararlo, se reclamaba esperar a que el recurso de la ONU sobre el desahucio se resolviese, pero la jueza tampoco ha atendido a la petición. "Esto es un despropósito. El desahucio es ilegal y a esta señora no la pueden matar como la están matando", han denunciado.

