El cerebro tiene un mecanismo para hibernar que se acaba de encontrar en ratones: "Podría ser un rasgo ancestral en mamíferos"
Sabemos que hay especies que son capaces de ponerse en estado de letargo durante el invierno, ahora sabemos que los humanos podríamos tener esta misma capacidad
Los españoles aceptan el uso de animales para la investigación, pero no para fines estéticos ni de entretenimiento, según un estudio
Se ha descubierto un conjunto de neuronas que, si las inhibimos, se elimina la capacidad de hibernación en ciertos animales. Por primera vez se ha observado, de forma directa y en tiempo real, los mecanismos del cerebro que intervienen en el proceso del estado de letargo, y ha sido posible observando dicho comportamiento en hámsters sirios (y posteriormente en ratones).
Hasta la fecha de esta investigación elaborada por el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), y publicada en bioRxiv, se sabía que el hipotálamo desempeñaba un papel crucial en la hibernación. Pero ahora se conoce con más detalle cómo funciona, y también, que este puede estar presente en los humanos, pero de una forma muy residual. Los investigadores explican que esto "podría ser un rasgo ancestral en mamíferos".
Así funciona el 'botón' para hibernar
El primer sujeto de prueba fue el hámster sirio, del cual se conoce que hiberna en estado salvaje. Lo que hicieron los investigadores fue recrear las condiciones del entorno bajo el cual entrarían en letargia o hibernación: bajaron las temperaturas de una cámara frigorífica hasta los 5-6 grados. Otro de los elementos fundamentales fue que se implantó una sonda térmica en el abdomen de los animales para monitorizar su temperatura interna.
Para comprobar las áreas del cerebro que se activan, se les dio de beber un tinte que se 'enciende' en escáneres en función de la región cerebral que en ese momento esté activa.
A partir de estas premisas, desde el MIT se dieron cuenta de que hay una serie de neuronas (llamadas glutamatérgicas, y que expresan el gen Samb3) que son las que intervienen directamente en bajar la temperatura corporal de los hámsters y ralentizaban todas las funciones internas, de tal modo que estuvieran preparados para afrontar las temperaturas del exterior.
Cuando tuvieron este conjunto de neuronas localizado, posteriormente las inhibieron y volvieron a recrear las condiciones ambientales de hibernación: los animales quedaron expuestos a las temperaturas extremas, y por las cuales no estaban preparados.
¿Más cerca de la hibernación en humanos?
Después de haber recreado este experimento en los hámsters sirios, el siguiente paso fue replicarlo en los ratones, los cuales no hibernan en la naturaleza. Otra de las conclusiones del estudio fue que no existe un conjunto neuronal 'exclusivo' para hibernar, sino que se trata de un mecanismo que se puede 'activar' también en especies que no entran en estado de letargo.
Pudieron encontrar este mismo conjunto de neuronas que permite a los hámsters hibernar y, aunque los ratones no descendieron tan abruptamente la temperatura, los investigadores sí notaron cómo se produjo un descenso térmico en el interior de los cuerpos.
Y de los ratones, a los mamíferos: el equipo de investigación detectó que el mono tití común (que no hiberna) tiene neuronas que expresan los mismos marcadores moleculares asociados al estado de letargo. Este último paso se llevó a cabo por extensión, comparando los mecanismos hallados (primero en el hámster y después en ratones) con especies que fueran genéticamente más cercanas a los humanos.
No lo hicieron testeando con el primate, sino que analizaron el atlas de expresión genética del animal, comparando los datos obtenidos en las pruebas con ratones. Finalmente, el equipo de investigación concluyó afirmando que sus hallazgos "refuerzan la idea de que la heterotermia regulada es un rasgo ancestral de los mamíferos. Esto sugeriría además que los elementos fundamentales del circuito que induce la letargia se conservan en todos los mamíferos, incluidas aquellas especies que no hibernan de forma natural".