Chernóbil podría consagrarse como un monumento Patrimonio de la Humanidad

  • Un área de unos 2.600 km2 fue evacuada en 1986 tras el accidente nuclear

  • En 2019 se batió un récord de visitantes en Chernóbil

  • Ucrania quiere que se declare Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO

La ciudad de Prípiat ha estado desolada durante 34 años. El accidente nuclear de Chernóbil es el peor vivido en la Tierra y constituye uno de los mayores desastres medioambientales. Entre lo que un día fueron viviendas, colegios y hospitales, crían hoy los caballos salvajes de Przewalski, osos, reptiles, linces o un sinfín de aves, aunque puntualmente llega alguna excursión de turistas atrevidos. Este es precisamente lo que lleva a Ucrania a pedir el estatus de monumento Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO: la afluencia de curiosos.

Ucrania no quiere más turismo en Chernóbil

La fantasmal Prípiat deja de serlo cuando grupos de jóvenes pasean entre sus edificios vacíos. La zona de exclusión que un día fue desalojada para evitar que la radiación pudiera hacer más daño hoy se llena de turistas. Una imprudencia que fomentan agencias de viajes, pero que además se ha vuelto un atractivo para fanáticos de lo lúgubre de Instagram. Es lo que llaman el ‘dark tourism’ o tanatoturismo

En 2019, un número récord de 124.000 turistas visitaron Chernóbil, un repunte que coincide con el estreno de la serie de HBO sobre la tragedia.

"La zona de Chernobyl ya es un monumento de fama mundial", dijo a la AFP el guía Maksym Polivko. "Pero hoy esta área no tiene estatus oficial", continuó el hombre de 38 años.

Lo que pide Ucrania a las Naciones Unidas es que eso cambie, consagrando el área evacuada de Chernóbil como un monumento Patrimonio de la Humanidad, como lo son el Taj Mahal o el Stonehenge. Esto garantizaría no solo su protección, sino también la de las personas que ahora se fotografían entre las ruinas.

Las autoridades ucranianas dicen que puede que no sea seguro para los humanos vivir en la zona de exclusión durante otros 24.000 años. Mientras tanto, servirá de refugio para la vida silvestre, que parece menos afectada por la radiación que por la presencia humana.

Tan solo alrededor de un centenar de ancianos que pidieron poder regresar a sus hogares años después de la evacuación residen en el área afectada por la radiación.

El gobierno está listo para proponer objetos específicos en la zona como un sitio de patrimonio antes de marzo, pero una decisión final podría llegar hasta 2023, ha informado Euronews.