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Hay famosos que 'patentan' sus frases para blindar su voz frente a la IA: ¿hasta qué punto están protegidos?

Matthew McConaughey, en una foto de archivo
Matthew McConaughey, en una foto de archivo. Cordon Press
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El actor Matthew McConaughey registró comercialmente una de sus frases más icónicas, junto con su voz y forma de pronunciarla:"Alright, alright, alright". ¿El objetivo? Evitar que esto se use como dato de entreno para algoritmos de IA generativa (una rama de la inteligencia artificial que crea contenido original analizando grandes volúmenes de datos).

Nuestra voz no tiene copyright. No está protegida. "Sólo se protege la interpretación que se haga con ella, como una lectura, cantar o recitar poesía", explicaba el abogado y criminólogo Pablo de Palacio de Lassaletta en 'Informativos Telecinco'. Sin embargo, en un contexto en el que cualquier dato sirve para entrenar algoritmos, ¿hasta qué punto es posible proteger nuestra identidad en forma de registro? ¿Es posible patentar rasgos distintivos como la voz? El experto arroja luz sobre el terreno. 

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¿Se puede 'patentar' la voz?

Cuando se trata de proteger una idea -ya sea un diseño, marca, producto, etc.-, "sólo son patentables las invenciones técnicas. Por lo tanto, un rasgo físico como es la voz nunca puede ser objeto de patente", explica de Palacio de Lassaletta 

Sin embargo, titulares alrededor del mundo clamaban que McConaughey había 'patentado' su voz. ¿Hasta qué punto es posible 'patentar' nuestra voz o la propia imagen? Prosigue el abogado: "Existiría discusión acerca del contenido y alcance del derecho a la propia imagen, dado que al ser la voz un elemento identificativo de la persona podría quedar protegido por tal concepto".

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Aquí está la clave: el actor no salvaguardó su voz como tal. Lo que hizo fue registrar su frase pronunciada por él mismo. Y no lo hizo en calidad de patente, sino a modo de registro comercial. A efectos prácticos, esa cuña en concreto no puede ser utilizada para el entreno de algoritmos sin su consentimiento. 

De Palacio explica que "lo que queda protegido es la invención técnica de la frase". Y aquí es donde entra el juego la propiedad intelectual. El abogado y criminólogo así lo ilustra: "la creación artística tiene la protección de la Ley de Propiedad Intelectual. No es una patente como la que se pueda regular por la Ley de Propiedad Industrial".

¿Sienta esto precedente para estar 'a salvo' de la IA?

Por una parte, la voz como tal no está protegida ya que es un rasgo intrínseco de la persona. Sí se protegen las creaciones que hagamos con ella, pero en el régimen de la propiedad intelectual -que no industrial-. Al uso, no es posible patentar nuestro rasgo. 

Ahora bien, al haber esta primera barrera impuesta por McConaughey, ¿estamos ante un precedente de protección? Si bien, los algoritmos no pueden usar esa frase en concreto, el criminólogo explica lo siguiente: "Nos encontramos ante un momento en el que las tecnologías van más rápidas que la legislación. Partiendo de la base de que la voz no es patentable nos encontramos ante un vacío legislativo que puede dar ventaja a la IA respecto de los derechos subjetivos de los autores".

En otras palabras: al no haber una regulación como tal, quienes manejan la IA se pueden aprovechar de vacíos legales.