Los dispositivos electrónicos suben de precio: la influencia de la IA y los productos más afectados

Un experto en seguridad explica por qué la inteligencia artificial y otros factores suponen un aumento de precio de la electrónica que consumimos
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Dispositivos como teléfonos móviles, ordenadores o unidades de almacenamiento suben sus precios y reducen disponibilidad de stock. No se trata de un hecho aislado, sino que es una consecuencia directa de la expansión de la inteligencia artificial: no de la tecnología del algoritmo como tal, sino de las infraestructuras que son necesarias para que esta funcione.
Para explicar lo que podemos esperar como consumidores, el director de seguridad y procesos de cdmon, Miguel Ortega, contesta a algunas de las dudas más recurrentes sobre el asunto.
No parece probable que los precios se vayan a normalizar
Preguntado por cuándo volverán a bajar los precios, Ortega explica que "pueden estabilizarse y volver a bajar, pero no será algo ni inmediato ni homogéneo este 2026". ¿El motivo? Se siguen construyendo fábricas, a pesar de que "el mercado de los semiconductores es cíclico".
"El problema es que construir nuevas fábricas, salas limpias y líneas de producción requiere inversiones muy elevadas y plazos de varios años. Por eso la oferta no puede reaccionar a la misma velocidad que el crecimiento de la IA", prosigue el experto.
Apunta, además, a un escenario de bajada progresiva de precios. Donde primero se desacelere, después se estabilice y, finalmente, bajen de nuevo: "El precio del componente y el precio de la tienda no se mueven al mismo tiempo. Las marcas trabajan con inventario y contratos cerrados con antelación, por lo que una subida puede tardar meses en llegar al producto final y una bajada también. Mi escenario más prudente sería hablar primero de estabilización y, después, de posibles descensos en determinadas categorías cuando aumente la oferta o se enfríe la demanda".
Los recursos que necesita la IA son los mismos que los que tiene un ordenador
¿Qué elementos requiere un centro de datos de forma tan masiva? Al fin y al cabo, un centro de entreno de IA no deja de ser un ordenador inconmensurable, lleno de procesadores, discos duros de almacenamiento y memoria RAM.
En este sentido, Ortega explica que para atender la demanda (de los centros) "los fabricantes destinan una parte mayor de sus fábricas y de sus inversiones a productos para servidores, que suelen tener más margen y contratos de gran volumen. El resultado es que queda menos capacidad disponible para memorias y chips destinados a ordenadores, teléfonos, consolas o discos SSD".
Pero la IA no es la única culpable, explica el directivo: "también influyen el tipo de cambio, los costes energéticos, los aranceles, la logística, la fabricación en nodos avanzados y la estrategia comercial de cada marca. Pero la IA intensifica una tensión que ya existía: la oferta industrial tarda años en ampliarse, mientras que la demanda puede crecer en pocos meses".
¿Cuáles son los productos que van a verse más afectados?
Dentro del enorme abanico disponible en el mercado, Miguel Ortega resalta los siguientes, en primera línea: "los que incorporan mucha RAM, almacenamiento SSD de alta capacidad o chips avanzados: portátiles de gama alta, estaciones de trabajo, ordenadores para videojuegos o IA, móviles premium y dispositivos con configuraciones de 512 GB, 1 TB o más".
Pero también señala a los productos más económicos ya que "el fabricante tiene menos margen para asumir una subida sin tocar el precio o reducir prestaciones".
En todo este escenario tormentoso, hay equipos que reducen mucho el impacto: "los modelos de generaciones anteriores, los equipos reacondicionados con garantía, las configuraciones con menos memoria y algunos dispositivos en los que la memoria representa una parte menor del coste total". Aunque matiza que "ninguno se salva ya que la presión también lleva a componentes auxiliares y a la cadena logística".
Finalmente, para evitar que duela el bolsillo de muchos usuarios, el experto recomienda "comprar en base a las necesidades reales y no por presión comercial e intentar alargar lo máximo posible la vida útil de nuestro dispositivo".
