Máxima preocupación en Australia después de que una Inteligencia Artificial de OpenIA se infiltrara en su sistema sanitario: "Es inaceptable"
Australia abre una investigación para determinar si existe "una infracción legal" y califica la respuesta de OpenIA de "decepcionante"
Pedro Sánchez defiende una regulación estricta de la IA y un "gran acuerdo de país" que permita desarrollar esta tecnología "con una perspectiva humanista"
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese ha expresado su indignación por el comportamiento de OpenIA tras conocer que un agente desarrollado con inteligencia artificial vulneró el sistema público sanitario del país en junio pasado. El político ha mostrado su preocupación por el incidente y por la forma en que la empresa tecnológica le notificó lo sucedido tres meses después. "Es inaceptable", ha asegurado Albanese.
El primer ministro australiano, confirmó la infiltración de la IA expresó su "extrema preocupación" por el acceso no autorizado, así como su malestar con OpenAI por haber tardado tres meses en informar a las autoridades australianas. Cuestionado por periodistas, el titular de Defensa dijo este jueves que la infiltración, mediante la cual se accedió a archivos públicos y no públicos, "plantea interrogantes sobre si se ha infringido la ley en este respecto".
El Gobierno de Australia ha anunciado este este jueves que abrirá una investigación sobre la infiltración de un agente de inteligencia artificial desarrollado por OpenAI, que accedió sin autorización un portal del sistema público de salud del país.
"Hoy he hablado con el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, para expresar la profunda preocupación de Australia ante este incidente; también he manifestado mi decepción por el hecho de que la empresa tardara tanto tiempo en informar al gobierno de lo sucedido", ha dicho Albanese que calificó de decepcionantes tanto el retraso como la forma en que OpenAI notificó al gobierno.
Australia abre una investigación para determinar si existe "una infracción legal"
El ministro de Defensa australiano, Richard Marles, ha asegurado ante los medios, que el Gobierno se toma "muy en serio" el incidente y por ello ha decidido crear un grupo de trabajo "para investigar el asunto a fondo y comprender todo lo posible al respecto, incluido si se han infringido leyes en este contexto".
"Investigaremos todo ello, así como las consecuencias en caso de infracción legal, pero parte de la labor del grupo de trabajo consiste también en evaluar si el marco jurídico actual es adecuado para un mundo en el que surgen nuevas capacidades de inteligencia artificial", ha asegurado Marles.
El Centro Australiano de Ciberseguridad ha informado en un comunicado que el agente de IA (no humano) "identificó vulnerabilidades de forma autónoma" sin autorización de ninguna persona. "No hay indicios de que esta actividad represente una amenaza más amplia o un ataque malicioso contra Australia. No obstante, esto evidencia la importancia de adoptar prácticas seguras de implementación de IA y de mantener unos fundamentos sólidos de ciberseguridad", según el documento hecho publico por los medios de ese país.
El ASD ha recomendado a las organizaciones australianas "probar los controles y los procedimientos de respuesta ante incidentes frente a escenarios de amenazas que involucren IA", entre otras sugerencias. Además, el centro ha llamado a reportar las "actividades sospechosas impulsadas por IA", lo que incluye "intentos de explotación o vulnerabilidades que afecten a sus sistemas".