Pokémon cumple 30 años: 480 millones de videojuegos vendidos y convertido en uno de los fenómenos más duraderos de la historia

De videojuego inspirado en insectos a fenómeno global: Pokémon cumple casi 30 años más vivo que nunca
Lo que comenzó en 1996 como un videojuego sencillo diseñado en Japón por un creador apasionado por los insectos se ha convertido, casi tres décadas después, en uno de los mayores fenómenos culturales y comerciales del mundo. Pokémon no solo resiste el paso del tiempo: sigue marcando generaciones.
Muchos de los que crecieron con la saga reconocen que el aniversario les ha tocado la fibra. “30 años ya… ostras”, comenta entre risas un aficionado que recuerda haber empezado “desde muy pequeño, en el colegio”.
La nostalgia es un sentimiento recurrente entre quienes vivieron la primera fiebre Pokémon a finales de los noventa y principios de los 2000. “Me transmite mucha nostalgia, sobre todo”, explica otro seguidor.
La idea original nació de la afición de su creador por coleccionar insectos, una inspiración que dio forma a las criaturas que hoy son reconocidas en todo el planeta. Desde aquel primer lanzamiento en Japón en 1996, la saga ha evolucionado sin perder su esencia: capturar, entrenar e intercambiar.
Un fenómeno para todas las edades
Lo que empezó como entretenimiento infantil pronto se transformó en un fenómeno transversal. Niños, adolescentes y adultos comparten hoy la misma afición. En tiendas especializadas no es extraño ver jugadores veteranos que acuden cada semana a intercambiar cartas o disputar partidas.
La llamada “fiebre Pokémon” vivió uno de sus momentos álgidos en los años 2000, pero lejos de apagarse, la franquicia ha sabido reinventarse. Videojuegos, series, películas, aplicaciones móviles y torneos internacionales han mantenido viva la marca.
Las cifras hablan por sí solas: más de 480 millones de videojuegos vendidos en todo el mundo, además de millones de cartas coleccionables, figuras, peluches y productos derivados. Algunas cartas alcanzan precios sorprendentes en el mercado de coleccionismo. Un simple Pikachu puede venderse por varios euros, mientras que ediciones especiales llegan a cifras mucho más elevadas.
De la cultura pop a la divulgación científica
El impacto de Pokémon va más allá del entretenimiento. Incluso divulgadores científicos utilizan estas criaturas como herramienta pedagógica para explicar conceptos de biología, evolución o física de forma más accesible y atractiva para el público joven.
La franquicia ha logrado algo que pocas marcas consiguen: mantenerse relevante durante casi 30 años, adaptándose a nuevas plataformas y públicos sin perder identidad.
Lo que empezó como un videojuego inspirado en la naturaleza es hoy un imperio global que sigue despertando nostalgia en quienes crecieron con él y entusiasmo en nuevas generaciones. Pokémon no es solo un recuerdo de infancia; es un fenómeno que continúa evolucionando.
