Juan Manuel Gil, escritor: "El humor es muy difícil, es la práctica de la inteligencia y la profundidad"

El autor almeriense gana del Premio Biblioteca Breve 2021 de Seix Barral con 'Trigo Limpio', una falsa novela de detectives que sigue los pasos de un escritor dispuesto a cualquier cosa para darle forma al relato perfecto de su infancia
Armada con un gran sentido del humor y dispuesta a saltarse todas las fronteras entre la realidad y la ficción, 'Trigo Limpio' es un homenaje al poder universal de contar historias y al refugio que supone la lectura
Juan Manuel Gil (Almería,1979) es escritor y profesor de Lengua y Literatura en un instituto de su ciudad natal. Con su primer libro, Guía inútil de un naufragio (2004), obtuvo el Premio Andalucía Joven de Poesía. Desde entonces se ha centrado en la novela: Inopia (2008), Las islas vertebradas (2017) y Un hombre bajo el agua (2019). Es autor, además, de dos volúmenes de difícil clasificación: Mi padre y yo. Un western (2012), que le valió el Premio Argaria, e Hipstamatic 100 (2014), una recopilación de textos en los que mezcló vida y actualidad.
Presenta ahora Trigo Limpio Trigo Limpio(Seix Barral), con el que ha ganado el Premio Biblioteca Breve 2021. Veinticinco años después de protagonizar una gamberrada que marcará el transcurso de la vida de un grupo de amigos, el narrador sin nombre de esta novela recibe un mensaje de Simón, un miembro de la pandilla que desapareció un buen día sin dejar rastro, con una propuesta inesperada: ¿por qué no escribes sobre nosotros?, ¿sobre lo que nos sucedió?
Pregunta: Simón ha fabricado su propio relato de su vida, y ahora encarga a su amigo de la infancia que haga lo propio. Pero algo no cuadra.
Respuesta: Creo que el relato no solo de esta historia, sino de la propia vida, puede ser un buen bálsamo, la manera que tenemos de contarnos la vida, lo que nos rodea, lo que sentimos. El relato siempre es poner orden en lo que aparentemente es un caos. El narrador de esta historia busca poner orden en un relato que le obsesiona. Tiene un fin muy claro, construir una historia. Es escritor y tiene claro cuál es el objetivo: ordenar ese relato. Pero en ese camino se va a encontrar a personas que buscan su propio orden, su propio relato, y cuando colisionan dos relatos, muchas veces uno se tiene que imponer sobre el otro. Y esa es una pugna que literariamente siempre me ha interesado: qué relato vence.

P: Por eso el narrador se siente aliviado cuando Simón le dice que ya no se reconoce en esa historia común.
R: Sí. Hay veces que cuando pasa el tiempo y vuelves la mirada atrás, te das cuenta de que enfrentarse al relato del pasado es asumir que nada es como lo albergabas en la memoria, y lo que hacemos es desprendernos de ese relato, bien porque nos resulta doloroso, bien porque creemos que ya no somos esa persona. Al dejar ese relato atrás uno puede sentir alivio porque se desprende de una mochila pesada. Hay personas que para progresar procuran desprenderse de aquellas vivencias, que le pueden causar turbulencias en el presente.
P: Y se fabrican su propio relato. Y se ayudan de la literatura. Un personaje llega a decir: “Es improbable que una persona con las lecturas adecuadas fracase en esto de vivir”.
R: Es una frase muy optimista. A veces uno se harta de leer y sin embargo recibe bastantes golpes. Pero ese personaje sí tiene esa visión romántica de la literatura que se asemeja a la visión de Simón: refugiarse en determinadas historias, en el relato, en determinadas vivencias del pasado con el fin de hacer más llevadero el camino. Simón guarda algo muy pesado dentro de sí, y la manera de progresar en su vida ha sido esconderlo, pagando el precio que supone esa renuncia. Cree que liberarse de esa carga va a suponer una vida más balsámica y llevadera. Él va a recurrir a todo lo que está a su alcance para crearse un personaje nuevo en la vida, y una de las cosas es leer todo que caiga en sus manos.
