La empresa líder del sector antihurto en España y Portugal ha elaborado un estudio en el que revela cuáles son los productos que más se roban en los supermercados de toda Europa
Un estudio, liderado por la empresa Española STC, revela cuáles son los productos locales, los de marca y los gourmet que más se roban en Europa
La empresa española STC ha elaborado un estudio en el que revela cuáles son los productos que más se roban en los supermercados de toda Europa. Aunque cada país del territorio europeo tiene sus particularidades, la investigación ha descubierto que, en estos hurtos y robos, hay muchas semejanzas y coincidencias.
Según ha podido averiguar el estudio, las bebidas alcohólicas son los productos que más roban los delincuentes en los supermercados de toda Europa. Le siguen los productos de salud y belleza después la carne, el chocolate y finalmente el café.
El alcohol, el producto que más se roba
Así lo desprende un estudio realizado por la STC, empresa líder del sector antihurto en España y Portugal. El listado de países que se han analizado en la investigación son Albania, Alemania, Andorra, Bélgica, Croacia, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Kosovo, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y Reino Unido. El total de habitantes es de aproximadamente 387 millones lo que es algo más del 61% de la población Europea, si excluimos a Rusia de la ecuación.

Tras analizar los datos recabados, el estudio revela que el alcohol está en el top 5 en prácticamente todos los países, y de ellos, lo tienen en primera posición Italia, Alemania, España, Irlanda o Bélgica.
¿Existe el 'hurto famélico'?
Los resultados arrojan que la mayoría del robo se comete para su posterior reventa y es por esto que los productos robados son casi siempre de alto valor, de marcas reconocidas o son productos gourmet. Según las empresas encuestadas, apenas se roba harina, pasta seca o alimentos sencillos, sino que el hurto suele ser marquista lo que sugiere que el conocido como 'hurto famélico' (hurto por hambre) es prácticamente inexistente.
Otro factor interesante es que el hurto responde directamente a los gustos y costumbres de cada país. En España, por ejemplo, los artículos más sustraídos son el jamón ibérico y el aceite de oliva, ambos productos apenas tienen incidencia en otros lugares.
En contraste, en Bélgica y Finlandia, la cerveza destaca como una prioridad de robo inusual frente al predominio del vino y las bebidas espirituosas que se observa en otras regiones. En Alemania destaca el hurto de los productos de panadería y bollería fresca, algo muy poco habitual en otros países. Por su parte, en el Reino Unido, las chocolatinas y los dulces reciben una atención desproporcionada por parte de los ladrones.

También existen similitudes, y una de ellas es que, en los Países Bajos y Francia, el producto más robado es el café, sumado al dato curioso de que, en ambas naciones la carne también se encuentra entre los tres principales artículos más hurtados.
¿Dónde ocurren los hurtos?
Más allá de los productos, es fundamental analizar dónde ocurren estos hurtos. Actualmente, las cajas de autopago son la zona de mayor vulnerabilidad para los comercios. Los escaneos sin supervisión, la tolerancia en las básculas y la prisa por agilizar el cobro crean el escenario perfecto para el robo inadvertido. A esto se suman otras áreas de riesgo, como pasillos con puntos ciegos o cajas tradicionales cerradas, usadas como vías de escape rápido con carritos llenos.
El sector minorista se enfrenta así al dilema del autoservicio: aporta comodidad y reduce costes laborales, pero dispara la exposición a las mermas. Frenar esta tendencia exige inversión en tecnología, que afortunadamente año a año va mejorando.
De hecho, las empresas que ya están implementando soluciones como cajas protectoras de policarbonato y collarines de seguridad para botellas, notan una reducción del hurto de forma importante.
