Me ligué al amor de mi vida en una biblioteca (con notita en un libro incluida)
"Es curioso porque ella y yo habíamos estado yendo muchos años a la biblioteca juntos sin saberlo, pero ella tenía el pelo largo y yo, literalmente, no había reparado en su existencia. Por aquel entonces yo tenía 26 años, y ella unos 23. Se juntaba con un grupo de chicas, que algunas me sonaban y tal, pero ella era como si no existiera… hasta que un día se cortó el pelito tal y como lo tiene ahora. La vi y dije 'uy, qué guapa esta chica'.
Es verdad que no fue un amor de flechazo típico de película porque, aparte de que yo tenía novia, era una cosa solo visual, es decir, que yo tampoco le daba muchas vueltas. Todo fue creciendo a raíz de verla todos los días.
Recuerdo que la miraba mucho, pero ella a mí, nada. Y cuanto más la miraba, más loco me volvía. Entonces, empecé a pensar en cómo dar el paso. No sabía ni siquiera su nombre, que hasta entonces en mi cabeza había sido 'Morris', por sus morritos. Y como soy un 'cagao', mi conquista comenzó a través de las redes, rollo 'stalker'. Averigüé que teníamos una amiga en común, así que la busqué a través de ella en el extinto ya Tuenti. ¡Sorpresa! Lo tenía abierto, así que le bicheaba bastante las fotos.
Después la busqué en Twitter con el mismo nombre, y ahí ya la empecé a seguir. Le daba algún 'fav', más adelante un 'retweet'… ¡me atrevía incluso a hacerle alguna mención! Con el tiempo me lancé a enviarle un mensaje privado, gracias a lo cual ya supo ella de mi existencia en la biblioteca.
Un día nos sentamos juntos. Fue una cosa totalmente inesperada que surgió de ella. Me puse tan nervioso en ese momento que lo primero que le dije a la cara fue que si quería un chicle. Me lo rechazó.