Juegos Olímpicos

La esquiadora Lindsey Vonn sale del hospital y revela que casi le tienen que amputar la pierna: "No puedo decirles lo doloroso que ha sido"

La esquiadora Lindsey Vonn sale del hospital
La esquiadora Lindsey Vonn sale del hospital. Instagram (@lindseyvonn)
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Lindsey Vonn ha revelado que estuvo a punto de perder la pierna izquierda a causa de la terrible caída que sufrió durante el descenso femenino de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, el pasado 8 de febrero. La esquiadora de Minnesota se salvó de la amputación gracias a la actuación del médico de la selección estadounidense, Tom Hackett, tras realizarle una fasciotomía.

La deportista declaro que el profesional "abrió ambos lados de mi pierna. Por así decirlo la fileteó para que respirara. Y me salvó de la amputación", explica Vonn en un vídeo en las redes sociales poco después de recibir el alta hospitalaria.

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Múltiples lesiones y una larga recuperación

La que fue Premio Princesa de Asturias en 2019 por su "aportación al mundo del deporte", ya tuvo un parón en su carrera en 2018 debido a una preocupación por su condición física. En 2024 reapareció y antes de los Juegos Olímpicos de Cortina-Milán, ya tuvo una lesión durante una fuerte caída en la que se rompió ligamento cruzado anterior de su rodilla en una prueba de descenso de la Copa del Mundo en Crans-Montana.

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Vonn, de 41 años, explica que la caída que sufrió tras golpear una de las banderas del recorrido le provocó un síndrome compartimental, una afección en la que un traumatismo excesivo en una zona del cuerpo le genera presión dentro de un grupo de músculos, reduciendo el flujo sanguíneo.

La campeona olímpica se rompió la tibia, la cabeza del peroné y la meseta tibial, además del tobillo derecho. Quedó tendida sobre la nieve, gritando de dolor, en una de las imágenes más impactantes de los Juegos.

Un largo proceso de rehabilitación

Tras el accidente fue trasladada a un hospital en Treviso, donde fue intervenida hasta en cuatro ocasiones antes de su traslado a Estados Unidos. Según dijo, pasó días con la "hemoglobina muy baja" por toda la pérdida de sangre de las cirugías, lo que obligó a hacerle una transfusión, y estaba sufriendo mucho mientras su dolor estaba "fuera de control".

Después de su salida del hospital, Lindsey Vonn tendrá que iniciar un largo proceso de rehabilitación que se extenderá, aproximadamente por un año hasta que los huesos de su pierna izquierda sanen por completo. La pesadilla aún no habrá terminado ahí.

"Voy a ponerme a trabajar de inmediato en la rehabilitación y ver qué puedo hacer, yendo paso a paso, como siempre hago", explicó la esquiadora. "Pero ha sido... no puedo decirles lo doloroso que ha sido. Ha sido realmente difícil. Y definitivamente no era la forma en que quería terminar mis Juegos Olímpicos".